El ministro del Interior asegura que la reunión con sus socios europeos ha sido en «tono constructivo» a pesar de las críticas de 22 de ellos a la política migratoria de España Leer El ministro del Interior asegura que la reunión con sus socios europeos ha sido en «tono constructivo» a pesar de las críticas de 22 de ellos a la política migratoria de España Leer España // elmundo
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El ministro del Interior ha insistido en que no recibió ningún «informe, ni aviso, ni publicación» sobre la llegada masiva de extranjeros a Ceuta, cuya cifra el Gobierno ha elevado oficialmente hasta los 72.000. En una rueda de prensa convocada este martes, Fernando Grande-Marlaska ha aducido que «si hubiera habido alguna posibilidad de que algo así pudiera pasar», ya no de la magnitud que tuvo finalmente, sino «nada parecido» a lo de 2021 -cuando entraron en la ciudad autónoma 10.000 personas en cuestión de horas-, se hubiera tenido conocimiento en «las más altas instancias»: «Creo que con eso lo digo todo».
Según el máximo responsable de la seguridad en España, que aun así ha trasladado su «confianza» y «reconocimiento» al trabajo de los servicios de información, ha descartado posibles ceses con el argumento de que «hay muchas cosas que ocurren y no necesariamente tiene que haber ninguna responsabilidad». Asimismo, ha vuelto a circunscribir las causas de la avalancha en una operación «orquestada por el conjunto de mafias» que trafican con personas «utilizando las redes y con la excusa de lectura interesada» de la sentencia del Tribunal Supremo que impide las devoluciones en caliente de quienes llegan a nado sin superar barreras físicas.
A diferencia de la ministra de Defensa, Margarita Robles, Marlaska sigue sin creer necesario exigir explicaciones a Marruecos sobre la presunta laxitud de sus autoridades en el paso en tropel de miles de ciudadanos a Ceuta y se ha limitado a destacar su colaboración en las devoluciones, que ha cifrado en 70.000. Y sobre expulsiones no voluntarias que están forzando los efectivos militares en la ciudad autónoma, incluidos de menores -tal y como han podido comprobar los enviados de EL MUNDO a la zona-, se ha limitado a decir que «en España se respetan los derechos fundamentales de los menores y de los mayores» y que eso «está fuera de discusión».
Tras la reunión con su homólogos europeos convocada con carácter urgente por esta crisis, el titular de la cartera de Interior ha asegurado en su comparecencia que ha sido en «tono constructivo» a pesar de las críticas de 22 de ellos a la política migratoria de España que habían encabezado Italia y Dinamarca. También ha señalado que en ese encuentro telemático que ha tenido unas tres horas de duración «se ha reconocido el trabajo extraordinario y la respuesta eficaz e inmediata de las autoridades españolas» y que también se ha puesto en valor la colaboración del reino alauí para «evitar cualquier tragedia humana» en el retorno de extranjeros que cruzaron la frontera de forma irregular.
Sobe la relación bilateral con Marruecos, ha destacado que ve a España como un «socio fiable», que si no «no hubiera aceptado el retorno en los términos» en los que se ha producido y que «no es una cuestión de quién es más o menos fuerte», que no se mueven «en términos de testosterona». Y respecto a la preocupación del Gobierno de Ceuta a que se pueda repetir una situación similar, ha apuntado que el Ejecutivo central pone «en todo momento los medios necesarios y precisos en base a las necesidades» y que, por ahora, no está previsto un refuerzo en este sentido.
A lo que no ha evitado referirse Marlaska a la destitución de la funcionaria de Seguridad Nacional que informó en un primer momento del número de llegadas a Ceuta antes de que el Gobierno lo hubiera hecho público aduciendo que no es un departamento bajo su responsabilidad.
