La ministra de Sanidad, que fue abucheada a su llegada, explica que «en estos 15 días, se ha atendido unos 5.800 inmigrantes» y destaca el refuerzo de 60 sanitarios hasta el 31 de agosto y la ampliación de camas de 175 a 212 Leer La ministra de Sanidad, que fue abucheada a su llegada, explica que «en estos 15 días, se ha atendido unos 5.800 inmigrantes» y destaca el refuerzo de 60 sanitarios hasta el 31 de agosto y la ampliación de camas de 175 a 212 Leer España // elmundo
Dos semanas después de la entrada masiva de inmigrantes a Ceuta, Mónica García, ha acudido para conocer «de primera mano» la situación sanitaria. A su llegada, ha sido recibida con abucheos en los que se le ha increpado con gritos de: «¡Dimisión, basura, y Sánchez de vacaciones!».
La responsable de la cartera sanitaria es la sexta ministra en acudir a la ciudad autónoma. García ha comunicado las cifras que radiografían la atención sanitaria: «En estos 15 días, se han atendido a unos 5.800 inmigrantes, 3.500 en atención primaria, y 2.300 en el hospital. El primer día se atendió unos 1.195, entre primaria y el hospital, y ayer, 193″.
La ministra de Sanidad ha comentado que «la situación sanitaria corresponde al Plan de Catástrofes Externas de nivel 1, lo que ha implicado un refuerzo de los recursos para que no se altere la asistencia normal y la habilitación de circuitos diferenciados para la población ceutí y los inmigrantes». Con esto, ha querido incidir que la ciudadanía «esté tranquila y acuda a los centros sanitarios porque hay circuitos de atención diferentes entre unos y otros».
Durante la rueda de prensa posterior a su reunión con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha subrayado que «en Ceuta no hay un colapso sanitario: no hemos hecho volver a nadie de vacaciones ni hemos movilizado a nadie de otra zona sanitaria». García ha reconocido que «el sobresfuerzo de los profesionales ha sido el que ha evitado el colapso«. Pero sí que ha dicho que «hay riesgos de salud pública debido a las condiciones de insalubridad provocado por el hacinamiento de personas». Ha confirmado dos casos de tuberculosis, uno en un inmigrante.
La titular de la cartera sanitaria ha recordado que la salud pública está transferida a la ciudad autónoma, «pero estamos en perfecta coordinación con la ciudad de Ceuta para atender los problemas sanitarios«. «Por eso, pedimos que nos dejen estar en determinados puntos y hacer un control epidemiológico con preventivistas y hacer un seguimiento de la situación», ha remachado.
«Hay lugares más tensionados que otros, como Urgencias, Medicina Interna o Atención Primaria», y por ello, «técnicamente no estamos ante un colapso, porque tenemos recursos y capacidad para ampliarlos. El problema está en la calle y hay que garantizar la situación de los inmigrantes que están fuera», ha insistido la ministra. Las cifras sobre las que se asienta esta argumentación incluyen la habilitación de más camas en el hospital, «que pasa de 175 camas a 212; en la actualidad hay 101 personas ingresadas, de las cuales solo 28 son inmigrantes».
García recordó que hasta el 31 de agosto se ha puesto en marcha una dotación de refuerzo a través de la contratación de más de 60 personas: «Estamos doblando los refuerzos«. Ahora mismo, «la actuación más urgente está fuera del hospital» y «asociar inmigración con enfermedad e infecciones es xenófobo», ha dicho tajante la ministra. «Estamos lejos de la situación que tuvimos con la DANA como para pedir un esfuerzo extra a las CCAA», ha recalcado.
Por su parte, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha pedido García que atienda las demandas del colectivo sanitario de la ciudad autónoma y ha subrayado que la región «está en peligro» tras la entrada masiva que ha alterado «radicalmente» su normalidad. Durante la reunión que ambos han mantenido, Vivas ha recordado a la titular de Sanidad que este es «uno de los pilares del Estado» y ha añadido que la ciudad vive una situación «excepcionalmente crítica» que se debe tener en cuenta a la hora de tomar decisiones.
Según ha informado el Gobierno ceutí en un comunicado, su presidente ha señalado que la población vive actualmente «sobrecogida, con el alma en vilo» y ha resumido su preocupación con una frase: «Ceuta está en peligro».
Desde el PP se ha exigido la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García, por ser «culpable» del «colapso sanitario» que a su juicio sufre Ceuta tras la entrada masiva de migrantes a finales de julio. El vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local y Análisis electoral, Elías Bendodo, ha criticado la ausencia de la titular de Sanidad en la ciudad dos semanas después de la crisis migratoria pues considera que hay una «crisis sanitaria» y las urgencias atienden a «500 personas al día, cinco veces más que lo habitual». «Las competencias son del Ministerio de Sanidad, no de las ciudades autónomas«, ha recordado.
En estos 15 días, los médicos no han cesado en pedir ayuda y exigir la presencia de la ministra de Sanidad: «Mientras esto se prolonga, se mira hacia otro lado, pero puede ser a costa de la salud de los trabajadores«. «Así estamos en urgencias desde hace 13 días, agotados, angustiados… impotentes, aquí viene todo el mundo para todo». «Hay que exigir soluciones, el hospital en general no aguanta».
Su presencia también ha sido reclamada el colegio de médicos de la ciudad autónoma, así como otras corporaciones de facultativos y también desde el Organismo Médico Colegial, el principal representante de este colectivo a nivel nacional.
Mañana está previsto también que la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, visite el lunes, 17 de agosto, Ceuta para abordar con Juan Jesús Vivas la situación humanitaria tras la entrada masiva de migrantes de forma irregular el 30 y 31 de julio.
Desde la entrada de miles de extranjeros a Ceuta, han viajado hasta la ciudad autónoma por parte del Ejecutivo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska; el de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres; el de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares; la de Defensa, Margarita Robles; y la de Juventud e Infancia, Sira Rego.
