A sus 25 años, Mika Mármol llegó este verano al Feyenoord y vivirá mañana por la noche un partido muy especial. El central, reconvertido en lateral zurdo -posición que aprendió en La Masia y que ocupa cuando su técnico, Giovanni van Bronckhorst, se lo pide-, debutará en la Champions ante el club en el que se formó. Y lo hará, además, en Barcelona, en el Camp Nou, a apenas 30 minutos de su casa. “Estoy muy feliz. Debutar en esta competición es muy especial y, además, mi familia, mis amigos y mis seres queridos podrán estar”, explicó.
Cinco años después de dejar el Barça, el defensa egarense regresa al Camp Nou con el Feyenoord para enfrentarse al club en el que se formó
A sus 25 años, Mika Mármol llegó este verano al Feyenoord y vivirá mañana por la noche un partido muy especial. El central, reconvertido en lateral zurdo -posición que aprendió en La Masia y que ocupa cuando su técnico, Giovanni van Bronckhorst, se lo pide-, debutará en la Champions ante el club en el que se formó. Y lo hará, además, en Barcelona, en el Camp Nou, a apenas 30 minutos de su casa. “Estoy muy feliz. Debutar en esta competición es muy especial y, además, mi familia, mis amigos y mis seres queridos podrán estar”, explicó.
“Estoy muy feliz. Debutar en esta competición es muy especial y, además, mi familia, mis amigos y mis seres queridos podrán estar”
Con el primer equipo del Barça solamente disputó un partido oficial: un 0-0 en el campo del Getafe con Xavi Hernández en el banquillo: lo introdujo en el minuto 90. El futbolista abandonó la disciplina blaugrana hace cinco años para recalar en el Andorra de Gerard Piqué, entonces en Segunda División. La UD Las Palmas se fijó en él y lo incorporó para jugar en Primera, categoría en la que se mantuvo durante dos temporadas. Tras el descenso, disputó la pasada campaña en Segunda y se consolidó como uno de los mejores centrales de la categoría. Su rendimiento le permitió dar este verano el salto al Feyenoord, con el que ya ha disputado cinco partidos oficiales.

Este miércoles le espera una noche especialmente emotiva. “Yo vivo a 30 minutos de Barcelona. Vendrán familia, amigos, los seres queridos”, contó. Mármol era muy pequeño cuando el Barça conquistó la Champions de 2006 con su técnico actual, Gio van Bronckhorst, pero recuerda perfectamente el impacto de aquel equipo. “Yo era muy pequeño en esa época. Es historia del Barça ganando una Champions. El equipo que tenían era espectacular”, recordó sobre aquel conjunto dirigido por Frank Rijkaard.
Conocer personalmente a algunos de los futbolistas azulgranas puede ayudar. Es importante
En lo futbolístico, su pasado en La Masia le permite conocer perfectamente la posición que deberá ocupar esta noche. “Desde la Masia he jugado de lateral. Me puedo adaptar a esta posición, me siento muy cómodo y me gusta mucho jugar ahí”, aseguró.
Mármol conoce bien la capacidad ofensiva del equipo de Hansi Flick. “Han empezado muy bien. Tienen muchos goles a favor y mucha capacidad ofensiva. Tenemos que tener muchas ayudas y estar muy concentrados”, insistió. Y si hay un futbolista al que el Feyenoord deberá vigilar especialmente es Lamine Yamal, con quien el egarense se ha enfrentado anteriormente cuando actuaba como central. “Sería un error centrarse solo en Lamine. Sabemos del potencial del Barça en la línea de arriba. Tenemos que tener ayudas durante todo el partido y estar concentrados”, avisó.
Sería un error centrarse solo en Lamine. Sabemos del potencial del Barça en la línea de arriba”
El defensa tampoco tiene dudas sobre el papel del Barça en esta Champions. “Es uno de los favoritos para llevarse esta competición”, señaló, orgulloso de que se apueste por los canteranos y admitió que “conocer personalmente a algunos de los futbolistas azulgranas puede ayudar. Es importante”.
Mañana, sin embargo, la nostalgia quedará aparcada durante 90 minutos. Mármol vuelve a Barcelona, pero lo hace como rival. La Masia queda atrás. Delante tendrá al Barça de Lamine, su pasado convertido en uno de los grandes retos de su presente.
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