El presidente de Ceuta declara en la Audiencia Nacional que no habló con el jefe del Ejecutivo hasta el día 30 de julio, cuando la incidencia de las entradas era máxima Leer El presidente de Ceuta declara en la Audiencia Nacional que no habló con el jefe del Ejecutivo hasta el día 30 de julio, cuando la incidencia de las entradas era máxima Leer España // elmundo
«Durante los días 27, 28 y 29 hubo 10 intentos de comunicarnos con el presidente del Gobierno con llamadas y mensajes de los que contestaron tres, a través del director de Gabinete». Esta ha sido una de las afirmaciones que Juan Jesús Vivas ha hecho este miércoles en la Audiencia Nacional. El presidente de Ceuta ha testificado durante dos horas y media ante la magistrada María Tardón, que investiga el asalto masivo a la frontera de Ceuta los días 30 y 31 de julio.
Sobre las respuestas que obtuvo en su intento de contactar con La Moncloa, Vivas ha señalado que, en las dos primeras ocasiones, el jefe de Gabinete, Diego Rubio, le trasladó «que lo estaba trabajando y hablando con los ministerios competentes, que se trataba de un asunto migratorio». En la última, les indicó «que el cauce de comunicación obligatorio tenía que ser delegación del Gobierno y no Presidencia».
Fuentes del Gobierno explican que no tienen constancia de que hubiera 10 llamadas de Vivas. «Está jugando a un juego peligroso porque hay registros», dicen. Aseguran que el presidente de Ceuta pidió «solo una vez» hablar con el presidente del Gobierno y «se le pasó inmediatamente».
El presidente del Gobierno no habló con Vivas hasta la tarde del día 30 de julio, cuando la frontera ya había sido desbordada y los inmigrantes entraban a millares. Durante su intercambio con el líder del Ejecutivo, éste reducía los hechos a una «crisis humanitaria», mientras que el presidente ceutí insistía en que se trataba de una «invasión».
Vivas ha descrito como «unidireccional» sus contactos con el Gobierno: la Ciudad Autónoma trasladaba información al Ejecutivo central, pero éste no le respondía nada, ha dicho, según fuentes jurídicas conocedoras de la declaración.
En esta línea, ha recordado que pidió que se declarase «la emergencia nacional, y no se hizo»; «que hubiera un mando único, y no se hizo [hasta el 26 de agosto, casi un mes después]»; y «que hubiera un refuerzo significativo de los cuerpos y fuerzas de seguridad». Sobre esta última petición, ha señalado que, aunque lo hubo, no fue «significativo», algo que «se puso en evidencia cuando ocurrió la invasión».
Además de los repetidos intentos de contactar con La Moncloa, Vivas ha explicado que en los días previos a la invasión habló directamente con cuatro ministros, a los que les trasladó la situación de emergencia en la que ya se encontraba la ciudad autónoma.
Lo hizo con el responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska, como había hecho antes con la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo. En ambos casos se le trasladó que los servicios jurídicos del ministerio no veían las condiciones para adoptar las medidas que reclamaba. También trasladó su enorme preocupación, de forma directa, a los ministros de Política Territorial, Ángel Víctor Torres; a la responsable de Defensa, Margarita Robles; y al de Exteriores, José Manuel Albares.
Respecto al responsable de la diplomacia española, Albares resaltó en su conversación con Vivas la «enorme colaboración» de Marruecos en materia migratoria. En su declaración ante la juez, el presidente de Ceuta ha descrito a Marruecos como «una amenaza directa» para España.
En todos los casos se le transmitía que se estaba ante una crisis migratoria o humanitaria, no de seguridad. Vivas hablaba en todas sus conversaciones de «invasión» y llevaba días advirtiendo al Gobierno de datos como el incremento espectacular de menores a cargo de la ciudad: del día 25 hasta el 28, pasaron de 180 a 800.
Vivas ha ofrecido un relato «desgarrador» de la situación de la ciudad, según ha explicado al concluir la declaración Luis María Pardo, abogado de Iustitia Europa, que coordina a las acusaciones populares. El presidente de la Ciudad Autónoma ha declarado que el sistema sanitario y educativo están «saturados» y que no se vislumbra una vuelta a la normalidad. Un ejemplo es que ha habido un 40% de absentismo escolar por miedo a la situación en la ciudad.
Al concluir su comparecencia, el presidente de Ceuta ha afirmado sentirse «satisfecho» porque ha visto en la juez Tardón y el fiscal jefe de la Audiencia, Jesús Alonso, «implicación y determinación para esclarecer lo ocurrido».Vivas ha asegurado haber dado «toda la información necesaria sobre las comunicaciones que pudo hacer».
Se ha comprometido también a aportar por escrito la cronología detallada de los hechos que ha expuesto a petición de la juez. Además de Tardón, Vivas ha respondido a las preguntas de la Fiscalía, la Abogacía del Estado, la acusación popular y el abogado de la ciudad autónoma, que ejerce la acusación particular, como víctima de lo sucedido.
Vivas ha arrancado los interrogatorios del caso, que seguirán mañana con el jefe de la Policía Local de Ceuta, Sebastián Vega, y el ex jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno Gonzalo Sanz, citados a las 10.00 y a las 12.00 horas, respectivamente. Además de investigar a los responsables de la oleada de inmigrantes, la juez indaga en la posible responsabilidad de autoridades españolas en lo sucedido, incluido el fallecimiento, a este lado de la frontera, de 83 personas que intentaban entrar en Ceuta.
Para la jueza, estos tres testimonios acordados son «prioritarios», ante «la necesidad de conocer, de forma directa, la información de que se disponía antes de los acontecimientos, las previsiones existentes, la evolución de la situación y las circunstancias concretas que determinaron el colapso operativo».
El auto de citación de los primeros testigos reclamó informes a más de 30 organismos de todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y adelantaba que tras recibirlos, citaría a declarar a quienes los elaboraron. Tras las comparecencias de Vivas, Sanz y Vega, es previsible que la juez amplíe la lista de comparecencias e incluya los nombres que afloren en las testificales de esta semana.
La jueza aspira a esclarecer cuál fue la respuesta de las autoridades españolas ante la información que pudieron tener previa al asalto, según señaló en su auto del día 7 de septiembre y con el que asumió la competencia de la causa. El procedimiento, en fase embrionaria de instrucción, se está llevando a cabo con celeridad y las diligencias acordadas hasta el momento conforman una investigación sin precedentes.
