Al genial Oscar Wilde, que murió residiendo en el Hotel Alsace (hoy, L’Hôtel) de París, se le atribuye la siguiente respuesta al requerimiento de pago por parte del director del establecimiento: “Me estoy muriendo por encima de mis posibilidades”. Otros personajes célebres se ven empujados por las circunstancias. Nicholas Cage, ganador de un Oscar por Leaving Las Vegas, ha comunicado esta semana que se ha visto obligado a instalarse de modo permanente en un hotel a causa del enorme socavón abierto bajo su residencia en Malibú (California). Sucedió en septiembre a causa de las lluvias y el oleaje causados por el huracán Marie y que erosionó la costa oeste de EE. UU: 75 m de profundidad presenta el cráter junto a su propiedad, una de las más afectadas de las 31 que precintaron las autoridades.
Desde Oscar Wilde y Coco Chanel a Will.i.am, Keanu Reeves y Nicholas Cage, por obligación, trabajo o comodidad, son muchos los personajes famosos que viven y han vivido en un hotel
Al genial Oscar Wilde, que murió residiendo en el Hotel Alsace (hoy, L’Hôtel) de París, se le atribuye la siguiente respuesta al requerimiento de pago por parte del director del establecimiento: “Me estoy muriendo por encima de mis posibilidades”. Otros personajes célebres se ven empujados por las circunstancias. Nicholas Cage, ganador de un Oscar por Leaving Las Vegas, ha comunicado esta semana que se ha visto obligado a instalarse de modo permanente en un hotel a causa del enorme socavón abierto bajo su residencia en Malibú (California). Sucedió en septiembre a causa de las lluvias y el oleaje causados por el huracán Marie y que erosionó la costa oeste de EE. UU: 75 m de profundidad presenta el cráter junto a su propiedad, una de las más afectadas de las 31 que precintaron las autoridades.

Otros compañeros de profesión que han atravesado situación similar la escogieron como solución más cómoda por cuestiones de trabajo. El mítico –y esta vez el adjetivo es exacto– Chateau Marmont de Los Ángeles, además de albergar todo tipo de escándalos hollywoodienses, ha tenido como residentes de muy largas temporadas a dos grandes espadas del cine americano. Robert de Niro vivió en su ático durante casi dos años (provisto de suite, sala de estar, cocina, dos baños y terraza privada) cuando se instaló en la ciudad para rodar Bogart Slept Here. Aunque la película finalmente no llegó a terminarse, el neoyorquino siguió escogiendo el mismo lugar para alojarse siempre que viajaba a Los Ángeles.

El otro es Keanu Reeves, llegó a vivir allí nada menos que cuatro años antes de adquirir su primera casa: en el documental Sunset Strip (2012) habla de aquella experiencia: allí celebraba Acción de Gracias y Navidad y recibía a sus amigos como si fuese su propio hogar. El protagonista de Matrix durante un tiempo vivió prácticamente con una maleta y se alojaba en hoteles de las ciudades donde trabajaba. Algo parecido experimentó James Woods: durante años, en la década de los 2000, su casa fue el Beverly Hills Hotel; el establecimiento le ofrecía las comodidades necesarias para trabajar y recibir documentación y guiones.

Otros lo hacen directamente por gusto, como Christopher Lambert: el protagonista de Los inmortales y Greystoke nació en Nueva York pero, hijo de diplomático francés, creció entre Ginebra y París. En una entrevista concedida a Télé Star explicaba que aunque pasa la mitad del año en la capital francesa, prefiere alojarse en un hotel que comprar casa propia. Tanto le gusta la experiencia que hace cinco se embarcó en el negocio para levantar dos hoteles propios, en Beaunes y Béziers. Will.i.am, cantante, productor, inversor tecnológico y líder de Black Eyed Peas, va más lejos: nunca ha tenido una casa propia. En una entrevista concedida a la revista People hace un par de años, contaba que dispone de un estudio y una oficina, pero utiliza los hoteles como residencia.

Si la diseñadora Coco Chanel vivió en una suite del Ritz de París durante 34 años, nuestro Lorenzo Caprile lo ha hecho durante 12 en un NH cercano a la madrileña plaza de Alonso Martínez. “No soy nada casero. Siempre estoy en el taller o en la calle, con amigos y con la familia, con una habitación para tener mis cosas, dormir y ducharme tengo bastante”, explicaba en una entrevista. Kevin Spacey es un triste caso aparte: en noviembre de 2025 declaró a The Telegraph que no tenía residencia fija y que vivía entre hoteles y alojamientos de Airbnb. Es un caso actual, pero no responde a una elección voluntaria de estilo de vida: explicó que sus problemas económicos y los gastos judiciales le habían obligado a desprenderse de su vivienda.
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