Para beneficiarse del «cordón sanitario» contra la ultraderecha o «votar com o nariz tapado», se ha presentado como «el candidato de las instituciones democráticas», capaz de unir sectores muy distantes Leer Para beneficiarse del «cordón sanitario» contra la ultraderecha o «votar com o nariz tapado», se ha presentado como «el candidato de las instituciones democráticas», capaz de unir sectores muy distantes Leer
El 28 de septiembre de 2014, António José Seguro (Penamarcor, 1962) pasó de ser el secretario general del Partido Socialista (PS) de Portugal a convertirse en el Profesor, su apodo después de su renuncia a la política tras la derrota frente a António Costa (actual presidente del Consejo Europeo) en las primarias de su partido. Más de una década después de aquella fractura entre los socialistas portugueses, el calificativo cambia al de presidente, al menos durante los próximos cinco años y su domicilio, en Caldas da Rainha, a unos 90 kilómetros de Lisboa, pasará a partir de marzo al Palacio de Belém, la residencia oficial del jefe de Estado.
Seguro ha vencido a André Ventura, líder del partido de ultraderecha Chega, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales portuguesas celebradas este domingo. Se espera que la convivencia de Seguro, conocido por su moderación, con el primer ministro del país, Luís Montenegro (Alianza Democrática, derecha), sea muy apacible. «Son dos políticos experimentados y pragmáticos que saben que no tienen nada que ganar con conflictos. Por personalidad, son hombres de diálogo y consenso», explica Nuno Magalhães, director de Contexto Político en la consultora LLYC en Portugal y antiguo diputado.
La serenidad, que muchos criticaron en su época como líder socialista, cuando tuvo lugar la grave crisis del euro que afectó a países como Portugal, Grecia o España, ha sido la cualidad más destacada de Seguro para convertirse en el nuevo jefe de Estado portugués. Su estrategia ha contrastado con la de su contrincante, de estilo populista. El lema de su campaña jugó con su propio apellido y se ha presentado como un «puerto seguro» en los años de inestabilidad y crisis de Gobierno que está viviendo Portugal.
Para beneficiarse del «cordón sanitario» contra la extrema derecha o «votar com o nariz tapado«, Seguro se ha presentado como «el candidato de las instituciones democráticas», el único capaz de unir a la izquierda, al centro e incluso a los sectores de la centroderecha más desencantados.
Seguro, nacido en Penamarcor, cerca de la frontera con España, muy cerca de la cacereña Sierra de Gata, comenzó su andadura política en la Juventud Socialista, de la que fue líder entre 1990-1994. Siempre ha citado la mayoría absoluta del español Felipe González en 1982 como la razón para decidir embarcarse en política. De ahí ascendió hasta secretario de Estado de Juventud y, después, ministro adjunto del entonces primer ministro, António Guterres (2001-2002), actual secretario general de la ONU. Ya como eurodiputado, se convirtió en 2011 en secretario general del PS.
Hasta que a finales de 2024, anunció su vuelta a la escena pública con la aspiración de convertirse en el candidato socialista a la presidencia, algo que su propio partido no apoyó en un principio, Seguro se mantuvo completamente al margen. Ni siquiera concedió entrevista alguna para hablar del pasado y rechazó comentar las decisiones de Costa, también en los momentos complicados que llevaron a la dimisión de éste como primer ministro en 2023 y la posterior victoria en las elecciones legislativas de Montenegro.
En esa década, Seguro se doctoró en Ciencia Política (su tesis versó la participación ciudadana y el papel de los parlamentos) y se dedicó a dar clase en la universidad. Fue profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Lisboa (UAL) y también enseñó en el ISCTE-Instituto Universitario de Lisboa. Su especialización se centró en el funcionamiento de la Unión Europea, la calidad de la democracia y la reforma de las instituciones para acercarlas a los ciudadanos. También publicó libros y artículos sobre la reforma del sistema político portugués y defendió las listas abiertas y una mayor transparencia, asuntos que han sido claves durante su campaña presidencial.
Además, regenta junto a su esposa, la farmacéutica Maria Margarida Maldonado Freitas, un negocio de turismo rural en su natal Penamacor y una explotación agrícola de unas 3,5 hectáreas para la producción de aceite y vino. El matrimonio, que vive en Caldas da Rainha, de donde es ella y posee dos farmacias, tiene dos hijos en la treintena, a los ha mantenido fuera del foco mediático, por lo que se desconoce su edad exacta. El primogénito se llama como su padre y la menor como su madre.
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