Alma, corazón y vida, que diría el bolero. Eso es lo que supone Raphinha para el Barça de Hansi Flick. Pero no solo eso. También representa un porcentaje de triunfo casi impecable. Por eso el técnico alemán espera recuperar pronto a su hombre clave. El viernes ya realizó una parte del trabajo con el grupo y este sábado se ejercitó también sobre el césped bajo la misma fórmula. Todo dependerá de sus sensaciones en la sesión de este domingo pero las previsiones apuntan a que el lunes en Montilivi podría reaparecer, ni que sea en la segunda mitad, tras perderse los tres últimos encuentros por unos problemas musculares que lo están martirizando esta temporada. El Barça lo necesita. También a Pedri y Rashford, que está casi descartado para Girona porque persisten sus molestias en la rodilla, pero los números con respecto a Raphinha son bien elocuentes.
El brasileño apunta a regresar en Montilivi tras haberse perdido más del 40% de los encuentros esta temporada
Alma, corazón y vida, que diría el bolero. Eso es lo que supone Raphinha para el Barça de Hansi Flick. Pero no solo eso. También representa un porcentaje de triunfo casi impecable. Por eso el técnico alemán espera recuperar pronto a su hombre clave. El viernes ya realizó una parte del trabajo con el grupo y este sábado se ejercitó también sobre el césped bajo la misma fórmula. Todo dependerá de sus sensaciones en la sesión de este domingo pero las previsiones apuntan a que el lunes en Montilivi podría reaparecer, ni que sea en la segunda mitad, tras perderse los tres últimos encuentros por unos problemas musculares que lo están martirizando esta temporada. El Barça lo necesita. También a Pedri y Rashford, que está casi descartado para Girona porque persisten sus molestias en la rodilla, pero los números con respecto a Raphinha son bien elocuentes.
La temporada pasada estuvo en 57 de los 60 partidos del Barcelona
Cuando el brasileño ha participado esta temporada el conjunto barcelonista ha conseguido la victoria en un 91% de los encuentros. Este porcentaje cae en picado cuando el extremo no puede participar. Sin él el Barça ha firmado solo un 60% de triunfos. En cinco de las seis derrotas de la temporada (ante el Madrid, el Sevilla, el PSG, la Real Sociedad y Atlético) Raphinha no estaba disponible. En la otra, en el campo del Chelsea, solo jugó en el tramo final porque volvía de lesión.
Porque Raphinha se ha perdido ya 16 partidos de los 37 del Barça, es decir un 43% de los encuentros. En cambio, la temporada pasada, la de su gran explosión de la mano de Hansi Flick, estuvo sobre el césped en 57 de los 60 encuentros de la campaña. Un auténtico tour de force que este curso le está pasando factura a nivel muscular.
Se rompió el bíceps femoral de la pierna derecha a principios de temporada y, lo que es peor en estos casos, después recayó en dos ocasiones. Los médicos no daban con la tecla de su recuperación y él, impaciente, también forzaba demasiado. Desde entonces tantos los médicos como él como el entrenador han ido con mucho tiento con él, pero claro su número de minutos baja y el equipo necesita su coraje. El primero en presionar y un hombre con mucho gol.
Cuando ha tenido continuidad ha sido un subidón para el Barça. En diciembre y enero resolvió el partido ante el Osasuna, perforó la portería del Atlético y forzó un penalti y marcó contra el Villarreal. Además, fue determinante en la Supercopa con cuatro goles. Después de Arabia repartió una asistencia en la Copa en Santander e hizo goles ante el Oviedo y el Copenhague. Pero en Elx salió tocado y desde entonces no ha vuelto a jugar.
Flick, que lo ha elogiado siempre y que se ha mostrado crítico con los votantes en los premios, a los que ha acusado de no saberlo valorar lo suficiente, está preocupado por sus molestias musculares y le ha conminado a cambiar alguna cosa de su puesta a punto para comprobar si así puede volver a jugar con regularidad. “Estoy mejor, vamos día a día, hay opciones pero las lesiones ya sabemos cómo van”, afirmó el brasileño el lunes y después no viajó a Madrid. Tras una contundente derrota en la que se echó mucho en falta una mayor intensidad colectiva las piernas de Raphinha y su ascendencia sobre el grupo se antojan fundamentales. “Yo soy el más pesado del equipo y les insisto mucho a los compañeros”, suele comentar el delantero. Es uno de los capitanes. Un rango que se ha ganado a pulso.
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