Megan Markle, conocida por proteger cuidadosamente la intimidad de sus hijos, decidió este año romper ligeramente esa norma para el día de San Valentín. El sábado 14, la duquesa de Sussex publicó en sus redes una fotografía de “sus dos amores” al atardecer, aparentemente en los jardines de su residencia en Montecito, California.
La exactriz celebra el día del amor junto a su marido, el príncipe Enrique, y los hijos de ambos
Megan Markle, conocida por proteger cuidadosamente la intimidad de sus hijos, decidió este año romper ligeramente esa norma para el día de San Valentín. El sábado 14, la duquesa de Sussex publicó en sus redes una fotografía de “sus dos amores” al atardecer, aparentemente en los jardines de su residencia en Montecito, California.
En la imagen, el príncipe Harry sostiene en brazos a su pequeña Lilibet, de 4 años, vestida completamente de rosa –celebrando el amor–, mientras sujeta varios globos rojos en la mano. “Estos dos + Archie = mi San Valentín para siempre”, escribió Meghan, haciendo un guiño a su hijo mayor, de 6 años, ausente en la instantánea.
La pareja celebró su día del amor un poco antes de la fecha oficial, pues el viernes 13 de febrero fueron vistos saliendo del restaurante Funke, en Beverly Hills, con un estilo relajado a la vez que cuidado. Meghan lucía pantalones de raso, una chaqueta acolchada marrón y un prieto moño bajo, mientras que Harry optó por vaqueros negros, camisa y su inseparable chaqueta negra de plumas.
El restaurante, conocido por su chef Evan Funke, también fue el escenario de la celebración del 44º cumpleaños de Meghan en agosto de 2025, y clasificó su vivencia como ”una de las cinco mejores comidas de mi vida. Extraordinaria. Gracias por una experiencia gastronómica sobresaliente”.
El año anterior, los duques de Sussex vivieron un San Valentín diferente, separados por compromisos profesionales. Harry se encontraba en Canadá participando en los Juegos Invictus –la competición para veteranos y militares heridos que él mismo impulsó– y Meghan escribió entonces: “De vuelta a casa para cuidar de nuestros bebés, echo de menos a mi Valentín”, dejando entrever la distancia que los separaba temporalmente.

La duquesa siempre ha mostrado un cariño especial por esta época del año. En su blog The Tig, que cerró hace algún tiempo, reflexionaba sobre la importancia de celebrar(te): “Tienes que ser tu propio San Valentín. Prepara una cena especial aunque estés sola, ponte tu conjunto favorito, regálate flores y celebra lo que eres, no lo que te falta”. Esta filosofía se ha trasladado también a su marca As Ever, que a finales de enero lanzó una colección limitada de San Valentín con chocolatinas perfumadas en colaboración con el chocolatero Compartés de Los Ángeles, agotándose en pocas horas.
Desde su boda en 2018 en la capilla de San Jorge, en Windsor, Meghan y Harry han construido su vida juntos lejos de Inglaterra, instalándose en Montecito en 2020 tras renunciar a sus funciones reales. Aunque regresaron por última vez a Reino Unido en 2022 para asistir al funeral de la reina Isabel II, su día a día transcurre entre la tranquilidad californiana y los pequeños rituales familiares, como esta celebración de San Valentín que comparten con sus hijos, lejos de los focos.
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