El 10 de marzo, dos días antes de cumplir 80 años, y para celebrar una década sobria Liza Minelli publicará sus memorias Kids, wait till you hear yhis (Niños, esperen hasta que escuchen esto). La revista People ha tenido acceso al libro y ha publicado algunos extractos.
La actriz y cantante habla sin filtros en el libro sobre su infancia cuidando a su madre Judy Garland y sus posteriores adicciones
El 10 de marzo, dos días antes de cumplir 80 años, y para celebrar una década sobria Liza Minelli publicará sus memorias Kids, wait till you hear yhis (Niños, esperen hasta que escuchen esto). La revista People ha tenido acceso al libro y ha publicado algunos extractos.
La hija de Judy Garland y el director Vincente Minnelli, no pasa por alto detalles de su azarosa vida desde su infancia cuidando a su madre, sus adicciones, sus matrimonios fallidos y su trauma por no haber tenido hijos.
“A los 13 años, yo era la cuidadora de mi madre: enfermera, doctora, farmacóloga y psiquiatra, todo en uno. Perdí la cuenta de las veces que llamé a los médicos para decirles que se había quedado sin pastillas. Yo decía: “¡Soy una niña! ¡Por favor, surta la receta de mi mamá!”, se sincera Liza Minnelli.
A los 18 años debutó en un escenario, junto a su madre y un año después ganó su primer Tony por el musical Flora, the red menace . En 1967, con 21 años se casó con el cantautor Peter Allen, al que pilló en la cama con otro hombre un día que ella llegó pronto a casa. “Me sentí frágil y asustada (…)Peter se acercó a mí y me abrazó con fuerza. Ambos comenzamos a llorar. Me dijo: ‘Liza, te amo más que a nadie en el mundo… y soy gay’”.

El 22 de junio de 1969 su madre Judy Garland murió de una sobredosis accidental. Y en el funeral para calmar su llanto y la tensión un médico le dio un Valium “Lo que comenzó como una bendición de un día pronto se convirtió en un hábito y, en los años siguientes, en un verdadero caso de adicción. Fue un regalo final, una herencia genética de mamá de la que no pude escapar”, explica Minnelli en uno de los extractos del libro que publica People .

Gracias al Oscar por su interpretación en Cabaret dejó de ser una nepo baby a ser Liza. Con su tercer marido, el director Mark Gero con el que se casó en 1979 sufrió dos abortos espontáneos: “Hasta el día de hoy, no puedo hablar de estos acontecimientos sin tristeza y ansiedad. La incapacidad de ser madre es una tragedia que nunca superaré”.
En 1985 entró por segunda vez en un centro de rehabilitación animada por Liz Taylor: “Mírate en el espejo y mira lo que todos vemos. Te ves como un infierno y te sientes aún peor”.

Los 50 años llegaron con unos dolores físicos insoportables y de nuevo recurrió a las drogas para aliviarla. En el 2002 se casó con por cuarta vez: “Claramente no estaba sobria cuando me casé con este payaso. David Gest era un promotor traficante que hablaba rápido y usaba más maquillaje que yo”. Además explica Minnelli que el tiempo que estuvieron casados él lo controlaba absolutamente todos desde su comida hasta las personas que veía o la telefoneaban. Se divorciaron dos años después.

Los problemas de movilidad aumentaron y la actriz fue operada en varias ocasiones pero resurgió en el teatro con su cuarto Tony y en el 2015 abandonó las drogas al darse cuenta el riesgo que corría. Explica que en el 2022 vivió un momento humillante cuando presentó el Oscar a mejor película junto a Lady Gaga y la obligaron en ir en silla de ruedas. “Me dijeron que era por mi edad y por seguridad (…) Ahora no podía leer fácilmente el teleprompter que estaba encima de mí”. Lady Gaga tuvo que ayudarla cuando confundió algunas palabras. Pero Minnelli se sintió molesta y desolada.
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