Felipe de Borbón y Rodrigo Paz, que este jueves se encuentran en La Paz (Bolivia), son viejos conocidos. Hace más de treinta años ambos coincidieron como estudiantes de Relaciones Internacionales en Washington. El actual rey en la universidad de Georgetown y el hijo del entonces presidente boliviano, Jaime Paz Zamora, en la American University. Tres décadas después volverán a verse en el palacio Quemado de la capital boliviana como Rey de España y presidente de la República de Bolivia, respectivamente
El Rey y el presidente boliviano estudiaron Relaciones Internacionales entre 1993 y 1995 en dos universidades de la capital federal
Felipe de Borbón y Rodrigo Paz, que este jueves se encuentran en La Paz (Bolivia), son viejos conocidos. Hace más de treinta años ambos coincidieron como estudiantes de un master en Relaciones Internacionales en la universidad de Georgetown (Washington, EE.UU) cuando el primero era príncipe heredero y el segundo el hijo del entonces presidente boliviano, Jaime Paz Zamora. Tres décadas después volverán a verse en el palacio Quemado de la capital boliviana como Rey de España y presidente de la República de Bolivia.
El Rey, tras asistir en Valparaíso (Chile) a la ceremonia de toma de posesión del nuevo presidente, José Antonio Kast, voló la noche del miércoles a La Paz para una visita a Bolivia que quedó pospuesta el pasado mes de noviembre cuando por coincidir con la visita de Estado de los Reyes a China, Felipe VI no pudo asistir a la toma de posesión de Rodrigo Paz. Ambos mandatarios coincidieron estos martes y miércoles en las ceremonias de relevo presidencial en Chile y, en los últimos años han procurado verse en las ocasiones que el Rey ha visitado Bolivia para asistir a diversas tomas de posesión.
La amistad entre ambos jefes de Estado se remonta a 1993 cuando ambos, que entonces tenían 25 años, no solo coincidieron como alumnos en Georgetown, también formaron parte de la misma pandilla y fueron vecinos en la calle Winfield Lane, del barrio de Georgetown. Allí forjaron una amistad que ha perdurado todos estos años en los que ambos, junto al príncipe Pablo de Grecia y otros condiscípulos, compartieron además de clases, tiempo libre.
Rodrigo Paz ha contado que él mismo y otros amigos ejercían de tapadera del entonces príncipe Felipe, más conocido que todos ellos, en las salidas a restaurantes como The Tombs, un pub restaurante habitual de los estudiantes, o compartiendo veladas cocinando platos de pasta o pidiendo pizzas y charlando hasta la madrugada sobre cómo arreglar el mundo. También ha recordado el presidente boliviano sus escapadas fuera de Washington para esquiar o escaparse a alguna playa durante las vacaciones, sobre todo la de Semana Santa, ya que en Navidad y en verano, los estudiantes regresaban a sus respectivos países.
En esos encuentros, con toda seguridad, Felipe de Borbón recordaría que uno de sus primeros viajes a Latinoamérica tuvo como destino Bolivia. Fue en 1991 cuando era presidente Jaime Paz Zamora, que lo recibió en La Paz y posteriormente le acompañó a un recorrido que les llevó hasta Copacabana, a orillas del lago Titicaca. En el viaje, el Príncipe también visitó la misión jesuítica de San Javier, fundada en 1691, en la provincia boliviana de la Chiquitania.

El entonces príncipe de Asturias a punto estuvo de sufrir un desfallecimiento, en la recepción que le ofreció Paz Zamora, en el palacio presidencial, debido al soroche o mal de altura que sufren muchos visitantes de la capital boliviana situada a de 3.600 metros de altitud. El joven príncipe, que tenía 23 años, se repuso y pudo participar en la velada en la que Paz Zamora pidió la creación de un fondo iberoamericano para ayudar al desarrollo de los pueblos indígenas, al margen de “compensaciones paternalistas”. El heredero español respondió entonces que, “sin omitir los errores cometidos”, la conmemoración de 1992 “es la ocasión idónea para lograr la “definitiva reconciliación entre quienes en el pasado fueron colonizadores y colonizados”.
El Rey aterrizó anoche en El Alto, el aeropuerto de la capital boliviana, ubicado a a 4.062 metros de altitud, donde fue recibido con honores militares. En la residencia del embajador recibió a un grupo de españoles residentes en Bolivia y, esta misma mañana, participará en un encuentro de empresarios españoles y asociaciones patronales bolivianas antes de realizar una visita al Museo Etnográfico, donde en un edificio de la época colonial se reúne la colección más extensa de piezas del patrimonio cultural del país, el de mayor porcentaje de población indígena de Latinoamérica. El encuentro con Rodrigo Paz, con el que compartirá reunión y almuerzo, cerrará la visita del Rey.
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