La muerte de Raffaella Carrà, el 5 de julio de 2021, marcó un antes y un después en la industria musical y televisiva europea. La oriunda de Bolonia se convirtió en un icono de las pantallas italianas y españolas, gracias a su desparpajo y la iniciativa para defender el feminismo, la comunidad LGTBIQ+ y un estilo más animado y rompedor. La reina de la televisión italiana pivotó entre su país natal y la Península Ibérica durante el grueso de su carrera, aunque también causó furor en Latinoamérica gracias a su participación en el Festival de Viña del Mar.
Gian Luca Pelloni Bulzoni, quien fuera su secretario y representante, es ahora su único heredero legítimo
La muerte de Raffaella Carrà, el 5 de julio de 2021, marcó un antes y un después en la industria musical y televisiva europea. La oriunda de Bolonia se convirtió en un icono de las pantallas italianas y españolas, gracias a su desparpajo y la iniciativa para defender el feminismo, la comunidad LGTBIQ+ y un estilo más animado y rompedor. La reina de la televisión italiana pivotó entre su país natal y la Península Ibérica durante el grueso de su carrera, aunque también causó furor en Latinoamérica gracias a su participación en el Festival de Viña del Mar.
Sin embargo, casi cinco años después de fallecer, su nombre ha vuelto a los titulares tras descubrirse que tenía un hijo adoptivo “secreto”. Esto le convierte en el único heredero legítimo de su patrimonio, sus derechos de imagen y los de autor de sus obras. Se trata de Gian Luca Pelloni Bulzoni, viejo conocido para los allegados de la artista. Nacido en Ferrara en 1964 pero residente en Roma, actualmente dirige la editorial Arcoiris Edizioni Musicali, pero destacó por ser el antiguo secretario personal y representante de Raffaella.

(Noticia en desarrollo)
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