Una vida en calma en la campiña inglesa es un deseo codiciado por muchos pero que está al alcance de pocos. Los codiciados Cotswolds, quizá el epítome de la belleza del campo británico, se han convertido en objetivo y destino de celebridades de todo tipo. Entre ellos Victoria y David Beckham, dueños de una granja en un amplio terreno que incluye un lago artificial por la que pagaron del orden de 13,8 millones de euros, dice la prensa británica. La casa fue escenario de varias escenas en Beckham, el documental sobre la familia presentado por Netflix.
La pareja mediática presentó un plan de iluminación para su granja inglesa que ha sido rechazado por improcedente por la comunidad en la que viven
Una vida en calma en la campiña inglesa es un deseo codiciado por muchos pero que está al alcance de pocos. Los codiciados Cotswolds, quizá el epítome de la belleza del campo británico, se han convertido en objetivo y destino de celebridades de todo tipo. Entre ellos Victoria y David Beckham, dueños de una granja en un amplio terreno que incluye un lago artificial por la que pagaron del orden de 13,8 millones de euros, dice la prensa británica. La casa fue escenario de varias escenas en Beckham, el documental sobre la familia presentado por Netflix.
Al capricho de la granja, los Beckham han añadido ahora el capricho de la iluminación del lago, para lo que han presentado un proyecto que asemeja el recinto a un festival de música, en el mejor de los casos. En el peor, según los vecinos de la pareja, al “estilo Blackpool”, que se podría traducir a la geografía española como “el estilo Benidorm”. Esto es, hileras e hileras de luces LED.
“Hacen lo que quieren simplemente porque parecen creer que pueden hacerlo”, lamentan sus vecinos de West Oxfordshire
En Great Tew (West Oxfordshire), donde está ubicada la residencia de campo de los Beckham, la comunidad tiene voz y voto a la hora de aprobar los cambios en el entorno en el que viven, sean quienes sean los vecinos. Más aún si la granja está catalogada como edificio protegido de grado II, un equivalente lejano a lo que en España podría ser un Bien de Interés Cultural (BIC). Y a los vecinos el plan de los Beckham les ha parecido atroz, y así lo han expresado en una carta pública.

El documento exige a la ex spice girl y al ex futbolista que reconsideren su proyecto lumínico, que juzgan de contaminante y “propio de un suburbio”. Lamentan además que las reformas llevadas a cabo en el terreno no forman parte de un plan integral, lo que facilitaría su evaluación, sino que se han presentado a “cuentagotas” y en una actitud lejana a la necesidad de pedir permiso. “Hacen lo que quieren simplemente porque parecen creer que pueden hacerlo”, se lee en la carta, publicada en la prensa británica.
“Lo que se propone —añaden, respecto a la iluminación con LED— es más propio de Miami”. Además, la comunidad manifiesta su sorpresa porque el proyecto contempla la inauguración de “un puente” que todavía no existe. “¿Dónde están las solicitudes que indiquen la instalación de ese puente?”, demandan.
La comunidad que convive con los Beckham denuncia la iluminación “estilo Blackpool” propuesta, “propia de Miami”
Si a los vecinos la idea de los Beckham les parece peregrina, al Ayuntamiento local le parece algo similar. Las normativas respecto a biodiversidad en el municipio indican que “la iluminación debe minimizar la dispersión de luz hacia los corredores de fauna, en particular en zonas utilizadas por murciélagos para alimentarse y desplazarse”. Como le sucedió a Cate Blanchett en su casa de Cornualles, el proyecto no cumple con estos requisitos.
En sus redes sociales y la parte pública de la vida personal de los Beckham, ambos, pero especialmente David, han manifestado su deseo de vivir en el campo, en los Cotswolds, de acuerdo a modos y maneras tradicionales. En la granja tienen —y han mostrado— gallinas, colmenas y perros. Además, han plantado una diversidad de árboles para embellecer el entorno… Y dificultar la visión a los curiosos.
En sus ya numerosos pleitos con la comunidad de West Oxfordshire los Beckham se han apuntado algunas victorias. Por ejemplo, construir un acceso privado a sus terrenos, para no tener que compartir vía y caminos con sus vecinos. Que quizá sean adorables, pero para los Beckham son una pesadilla que no les deja vivir bajo los focos. De luces LED en un lago, pero focos al fin y al cabo.
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