La princesa heredera Amalia de los Países Bajos inició el pasado 7 de abril unas prácticas militares en el marco de su formación académica en el Defensity College. Este periodo de prácticas se desarrolla dentro de la Real Fuerza Aérea de los Países Bajos, concretamente en la torre de control de la base de Breda.
A diferencia de otras princesas de su generación, la hija de los reyes Guillermo Alejandro y Máxima dedica menor tiempo pues los monarcas neerlandeses no ostentan el mando de las fuerzas armadas del país
La princesa heredera Amalia de los Países Bajos inició el pasado 7 de abril unas prácticas militares en el marco de su formación académica en el Defensity College. Este periodo de prácticas se desarrolla dentro de la Real Fuerza Aérea de los Países Bajos, concretamente en la torre de control de la base de Breda.
La hija de los reyes Guillermo Alejandro y Máxima de los Países Bajos, que actualmente cursa su licenciatura en Política, Psicología, Derecho y Economía en la Universidad de Ámsterdam; completará así sus estudios con esta formación militar básica en la línea que siguen otras homólogas europeas como Leonor de Borbón, Isabel de Bélgica o Ingrid de Noruega.
La princesa de Orange, de 22 años, forma parte desde hace varios meses de las fuerzas armadas, donde sigue una formación militar general conocida como AMO. Este programa combina distintas prácticas, actividades y eventos, y está diseñado para que jóvenes estudiantes puedan recibir instrucción militar de manera paralela a sus estudios académicos.
Los monarcas neerlandeses no ostentan el mando de las fuerzas armadas del país desde 1983, y a ello responde el menor tiempo que dedicará la heredera de Países Bajos en comparación con otras princesas de su generación. La formación que recibirá Amalia en el Defensity College trata de implementar “una relación duradera entre la defensa y los futuros líderes de la sociedad” y contempla un entrenamiento básico para poder llevar el uniforme.
Con esta experiencia, Amalia continúa una tradición familiar, siguiendo los pasos de su padre, el rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos. El monarca realizó su servicio militar en la Marina Real de los Países Bajos y posteriormente también tuvo formación en el Ejército de Tierra y en la Fuerza Aérea.
La princesa heredera de los Países Bajos estuvo de incógnito en Madrid, ciudad que consideró su casa y refugio, durante la mayor parte del 2023. Durante los últimos meses del 2022, la princesa no desarrolló una vida normal debido a la preocupación por su seguridad. La inteligencia del país descubrió entonces unos mensajes encriptados sobre los planes de un supuesto ataque o secuestro por parte de una organización criminal a la princesa, y su protección se reforzó. Amalia no pudo mudarse junto a unas amigas al piso del centro de Ámsterdam que habían alquilado sus padres para su nueva etapa universitaria y finalmente estudió un año de su grado a distancia desde Madrid.
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