Sónó el pitido final. El cabreo de Hansi Flick, un entrenador cada vez menos alemán y más mediterráneo e impulsivo, era monumental. “No lo entiendo”, decía. No se refería a la derrota. Ni a la expulsión de Pau Cubarsí. Sino a una mano de Marc Pubill. Sucedió cuando Musso plantó el balón dentro de su área para sacar. Lo golpeó. Y, de inmediato, Pubill lo paró con la mano y lo sirvió él. “El árbitro del VAR es alemán”, dijo un sorprendido Flick de Christian Dingert. Reclamando, en parte, esa infalible mentalidad que él tan bien conoce. “Todos cometemos errores pero… ¿ este tipo de situaciones? ¿Para qué tenemos el VAR? La cosa habría cambiado mucho”, interpretaba Flick, que explicó que nadie le dio “ninguna explicación” de por qué el VAR no entró. “Pero tampoco he hablado con el árbitro. Me ha parecido mejor no hablar”, remató.
El entrenador del Barcelona fue mucho más crítico de lo habitual con la actuación de los árbitros reclamando penalti y segunda amarilla para Pubill
Sónó el pitido final. El cabreo de Hansi Flick, un entrenador cada vez menos alemán y más mediterráneo e impulsivo, era monumental. “No lo entiendo”, decía. No se refería a la derrota. Ni a la expulsión de Pau Cubarsí. Sino a una mano de Marc Pubill. Sucedió cuando Musso plantó el balón dentro de su área para sacar. Lo golpeó. Y, de inmediato, Pubill lo paró con la mano y lo sirvió él. “El árbitro del VAR es alemán”, dijo un sorprendido Flick de Christian Dingert. Reclamando, en parte, esa infalible mentalidad que él tan bien conoce. “Todos cometemos errores pero… ¿ este tipo de situaciones? ¿Para qué tenemos el VAR? La cosa habría cambiado mucho”, interpretaba Flick, que explicó que nadie le dio “ninguna explicación” de por qué el VAR no entró. “Pero tampoco he hablado con el árbitro. Me ha parecido mejor no hablar”, remató.
“Puede que el árbitro en directo no la vea pero desde el VAR tenían que ver que el balón ya estaba en juego y la para con la mano”, insistía también Gerard Martín. Precisamente él estuvo muy cerca de la acción que empezó a marcar la eliminatoria: la expulsión de Pau Cubarsí en el minuto 41 por derribar a Giuliano Simeone. “Con 11 contra 11 controlamos bien el partido. Pero después cambió todo.”, lamentaba. “Pues yo noté el contacto. Creo que el VAR corrigió bien”, decía el hijo de Simeone.
Lo hemos dado todo. En el Metropolitano tendremos una oportunidad”
Hará falta mucha terapia para remontar a un equipo anímicamente muy tocado. Flick dejó claro que no dejará que su equipo tire la toalla. “Teníamos que defender mejor. Pero hemos tenido ocasiones. Lo hemos dado todo. Pero con diez no hemos tenido suerte. En el Metropolitano tendremos una oportunidad. Parece lejos. Pero lo intentaremos”, avisó Flick, que tras el encuentro habló brevemente con sus futbolistas. Entre ellos, con un cabizbajo Lamine Yamal. Le consolaron entre todos. “Lamine también ha hecho un partido fantástico. Ha tenido ocasiones, ha jugado contra cinco y seis jugadores… ha trabajado en defensa… Les convenceré de que tenemos oportunidades de remontar. La gente viene y paga para ver a jugadores como Lamine. O como Pedri. Tienen que tenerlo en cuenta todos y también los árbitros”, dijo el entrenador. Fue su mensaje para pedir protección ante las faltas que recibió el extremo de Rocafonda. Antes de asumir el enorme reto del Metropolitano, el equipo recibirá al Espanyol en la Liga el derbi del Camp Nou. Un partido en el que posiblemente no estará Pedri. El entrenador reconoció que cambió al canario al descanso porque “tenía molestias”.
Si en el costado azulgrana se respiraba cabreo, en el del Atlético, al menos públicamente, la prudencia llamaba a la puerta.“Contra el Barcelona pocos resultados son contundentes. Es un gran equipo”, avisaba Giuliano. “Son de los mejores de Europa junto al Bayern y PSG”, añadía un exultante Simeone. No consiguió ocultar su alegría. Tampoco el goleador Julián Álvarez. “Ayer entrené faltas y no metí ninguna. El día era hoy”, dijo el argentino.
“Si hay alguien que puede remontar, esos somos nosotros. Lo daremos todo”
“Hicimos nuestro mejor partido con balón. Nos vamos contentos con la victoria. Confianza, pero con los pies en el suelo”, remataba Griezmann en su último partido en un Camp Nou ante su exafición, la barcelonista, que esperaba un resultado muy distinto. Araújo y Gavi les mandaron un mensaje. “Somos capaces de cualquier remontada. Si hay alguien que puede hacerlo somos nosotros. A eso vamos”, sentenciaron.
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