Si Son Moix estalló de alegría tras la ejecución final de Muriqi frente al Real Madrid, la afición bermellona ha disfrutado una semana más tarde de una tarde histórica para el kosovar. El delantero ya no solo será conocido en la isla como el ‘pirata’, sino como el máximo goleador histórico del Mallorca. Sus dos últimos tantos llegaron ante el Rayo Vallecano en un triunfo (3-0) vital para aferrarse a la permanencia. Un objetivo que Osasuna está cerca de sellar con 39 unidades, al sumar un punto (1-1) ante un Betis que no conoce la victoria en Liga desde febrero.
El kosovar se convierte en el máximo goleador en la historia del Mallorca tras un doblete ante el Rayo; el Betis suma un punto en El Sadar y no conoce la victoria en Liga desde febrero
Si Son Moix estalló de alegría tras la ejecución final de Muriqi frente al Real Madrid, la afición bermellona ha disfrutado una semana más tarde de una tarde histórica para el kosovar. El delantero ya no solo será conocido en la isla como el ‘pirata’, sino como el máximo goleador histórico del Mallorca. Sus dos últimos tantos llegaron ante el Rayo Vallecano en un triunfo (3-0) vital para aferrarse a la permanencia. Un objetivo que Osasuna está cerca de sellar con 39 unidades, al sumar un punto (1-1) ante un Betis que no conoce la victoria en Liga desde febrero.
Muriqi anotó dos goles en cuatro minutos para dar la victoria a los locales y hacer historia con la camiseta del Mallorca, superando los 54 tantos de Samuel Eto’o. Son Moix enloqueció en la primera parte. El primero en avisar del espectáculo que estaba por venir fue Luvumbo, que forzó la primera falta del partido y fue imparable en el ataque.
Así llegó su primera gran ocasión en el minuto 31, plantándose solo ante el guardameta Dani Cárdenas para cruzar el balón. El extremo celebró el gol, pero el linier levantó el banderín y el tanto no subió al marcador. El Rayo, con siete cambios respecto al equipo que se llevó la ida de cuartos de la Conference (3-0) contra el AEK Atenas, aguantó el tipo hasta que Muriqi apareció para acabar con las esperanzas de agrandar la distancia con el descenso.
El ‘pirata’ aprovechó un balón colgado de Sergi Darder para abrir la lata en el 35’. La euforia en Son Moix no llegó a su estado máximo hasta cuatro minutos más tarde, con otro centro. Esta vez de Luvumbo. Muriqi tampoco lo desaprovechó e hizo historia con la camiseta del Mallorca.
3-0
El primer gol de Jan Virgili
Los locales se fueron al túnel de vestuarios con una ventaja, que aportó la tranquilidad suficiente para tratar de calmar el partido en la segunda mitad. El Rayo fue incapaz de sobreponerse, mientras que el Mallorca gozó de ocasiones para agrandar la renta. El tercero llegó en el 65’ por parte de Jan Virgili, que hizo su primer gol como bermellón en una tarde también para el recuerdo del excanterano blaugrana.
El triunfo puso tierra de por medio con las posiciones de peligro. Aún más tras el triunfo del Elche, que marca el descenso con 32 puntos. Dos puntos más tiene el Mallorca, mientras que el Rayo sigue soñando en competiciones europeas pese a ver de reojo la línea roja de la tabla con 35 unidades.
Empate a uno en El Sadar
El Betis lleva dos meses sin ganar en Liga
En El Sadar, Álvaro Valles trató de defender con uñas y dientes la quinta plaza del Betis, que sigue sin ganar en Liga. No iba a ser lo contrario en El Sadar, donde sumó un punto sufrido en su séptimo partido consecutivo sin conocer la victoria. Osasuna lo impidió. Para ello, se agarraron a su fortaleza en casa para llegar a las 39 unidades y encadenar su noveno encuentro invicto como local.
La primera parte fue un choque de trenes. Un soberbio Abde adelantó a los de Pellegrini con una contra fulgurante en el minuto siete de partido. El extremo marroquí leyó el pase entre líneas de Héctor Bellerín. Con su característica galopada, dejó atrás a Valentin Rosier. Esta vez, el ex del Barça tuvo la calma necesaria para meter el balón a la red con un chute raso, desde fuera del área, para sumar su sexto gol en LaLiga.
El gran inicio del Betis se fue apagando con los minutos, mientras que Víctor Muñoz se entonaba en la banda izquierda. Sus carreras daban alas a los de Lisci, pero el olfato goleador de Budimir acabó por calmar las aguas en El Sadar. Un remate del croata hizo volar a Álvaro Valles.
Su intervención obró el milagro y silenció las gradas, pero Valentín Gómez anuló su parada al cometer penalti a Herrando en el rechace. Desde los once metros, Budimir fue letal para poner el empate en el marcador a la media hora de juego.
La intensidad no cesó en 45 minutos. Una pugna por la victoria que se fue al descanso en tablas y con cinco amarillas. Licci y Pellegrini aprovecharon el descanso para dejar en el vestuario a tres de los amonestados. El Betis dio entrada a Ruibal y Riquelme por Bellerin y Antony, mientras que Osasuna quitó a Jorge Herrando para meter a Juan Cruz.
Todo seguía como acabó la primera parte. Álvaro Valles, imparable por los aires. Sus paradas voladoras desquiciaron a Víctor Muñoz. Al extremo catalán le faltó el gol para completar un partido sobresaliente. La velocidad, los regates y el desborde eran imparables en cada jugada, a diferencia de sus disparos, que el guardameta retenía tiro a tiro para mantener la calma de los suyos.
El Betis perdió la imprevisibilidad y Osasuna la eficacia de cara a portería. El marcador no se movió y acabó con reparto de puntos. Para el Betis, insuficiente para retener el quinto puesto de la tabla, que podría arrebatarle el Celta de Vigo si gana hoy al Real Oviedo.
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