Ya no tiene de vecina a la suegra ni problemas con Hacienda. Al contrario, Hacienda tiene un problemón con ella, por no hablar de su ex suegra… Shakira ya ha renacido completamente de sus cenizas. Plantó cara a todos sus problemas, que llegaron a la vez, y ha salido victoriosa de todos ellos. Le faltaba, para completar su renacimiento definitivo, tras la ruptura con Gerard Piqué y su reinicio en Miami, esta sentencia que la exculpa de delitos fiscales y repara su imagen. A la Agencia Tributaria le ha salido caro enfrentarse a ella (debe devolverle 60 millones, los intereses y pagar las costas), como también le salió caro a Piqué. Con Shakira no se juega. Por fin libre de lastres emocionales, reputacionales y económicos, la cantante ha completado con éxito una transformación no buscada tras uno de esos golpes que sacuden los cimientos de una vida.
La cantante cierra su revancha perfecta: De Clara Chía a Copacabana, con Hacienda devolviéndole millones
Ya no tiene de vecina a la suegra ni problemas con Hacienda. Al contrario, Hacienda tiene un problemón con ella, por no hablar de su ex suegra… Shakira ya ha renacido completamente de sus cenizas. Plantó cara a todos sus problemas, que llegaron a la vez, y ha salido victoriosa de todos ellos. Le faltaba, para completar su renacimiento definitivo, tras la ruptura con Gerard Piqué y su reinicio en Miami, esta sentencia que la exculpa de delitos fiscales y repara su imagen. A la Agencia Tributaria le ha salido caro enfrentarse a ella (debe devolverle 60 millones, los intereses y pagar las costas), como también le salió caro a Piqué. Con Shakira no se juega. Por fin libre de lastres emocionales, reputacionales y económicos, la cantante ha completado con éxito una transformación no buscada tras uno de esos golpes que sacuden los cimientos de una vida.

Primero, reaccionó con esa rabia propia de quien se siente engañada. Se entregó a lo suyo, a la música, para sobrevivir sentimentalmente y para hacer frente a la factura millonaria de Hacienda. Y no había canción que no hablara de su ex y de su nueva pareja, una Clara Chía convertida en la diana de su ira. Claramente. Shakira: Bzrp Music Sessions, Vol. 53 se convirtió en todo un himno de empoderamiento femenino y una catarsis pública. Además, rompió récords en plataformas como YouTube y Spotify, y se convirtió en la canción latina más vista en 24 horas. “Las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan”, cantaba Shakira. Y facturó como nadie, unos 30 millones de euros, según las estimaciones. No obstante, lo más relevante del tema no fueron las ganancias económicas, sino la revitalización de una carrera que la devolvió al Olimpo de la música tras una etapa en la que, como ella misma reconoció, había priorizado su faceta familiar.
Y tras siete años sin lanzar un nuevo álbum de estudio, llegó Las mujeres ya no lloran (Grammy al Mejor Álbum de Pop Latino 2025), que Shakira presenta actualmente en una gira mundial considerada la más taquillera de la historia de la música latina y que supera los 421 millones de dólares en ingresos y los 3,3 millones de asistentes. Además, ha protagonizado conciertos míticos, como el de hace apenas unos días en la playa de Copacabana ante unos 2 millones de personas.

La de Barranquilla está imparable y no se perderá el Mundial de fútbol, el primero que vivirá tras su ruptura con Piqué, a quien conoció en Sudáfrica gracias al mítico Waka Waka. Es otra prueba de que ha pasado página de su calvario personal. Y la definitiva: ha empezado a hablar en positivo de su ex. “Si no hubiera sido por Waka Waka, no habría conocido al padre de mis hijos”, acaba de reconocer en una televisión colombiana. Lo que es mucho viniendo de ella. Ese Dai Dai (vamos, vamos), con el que animará la próxima cita futbolística, no podía ser más oportuno. Resarcida de todo, ya no hay quien la pare. Y, sobre todo, sigue facturando, y mucho. Para ella, la devolución de Hacienda, que ahora es quien llora, es solo calderilla.
Gente
