Son productos ultra procesados, ricos en grasas vegetales, jarabes, aromas y todo tipo de aditivos, algunos de ellos no recomendables Leer Son productos ultra procesados, ricos en grasas vegetales, jarabes, aromas y todo tipo de aditivos, algunos de ellos no recomendables Leer
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Un análisis realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre 24 helados de palo tipo bombón —12 de chocolate negro y 12 almendrados— comercializados en grandes cadenas de supermercados ha revelado importantes diferencias respecto a la receta tradicional elaborada con grasas lácteas, manteca de cacao, huevo y azúcar. Además, el estudio advierte de la presencia de varios aditivos cuestionados por organizaciones de consumidores europeas.
Uno de los aspectos más llamativos es la escasa presencia, e incluso ausencia, de grasas lácteas como la mantequilla o la nata. Según la OCU, la mayoría de los productos analizados sustituyen estos ingredientes por grasas vegetales, principalmente de coco, palma o girasol, una práctica que contribuye a reducir costes de producción, pero que también altera el sabor característico esperado en este tipo de helados. Estas grasas vegetales reemplazan igualmente a la manteca de cacao, otro componente fundamental de la receta original.
El estudio también destaca que el azúcar tradicional ha sido sustituido en todos los casos por mezclas de azúcar, glucosa y fructosa. Aunque esta fórmula permite abaratar el producto, la organización considera que repercute negativamente en la calidad organoléptica del helado.
La presencia de aditivos es otro de los elementos que, según la OCU, evidencia el carácter ultraprocesado de estos productos. Los helados analizados contienen una media de hasta ocho aditivos distintos. Algunos cumplen funciones tecnológicas justificadas, como la conservación o la protección frente a la oxidación. Sin embargo, otros se emplean para compensar la ausencia de ingredientes de mayor calidad, como los emulsionantes que sustituyen a la yema de huevo, los estabilizantes que aportan textura o los colorantes y aromas que simulan ingredientes como la vainilla o el propio huevo.
La organización muestra especial preocupación por la presencia de determinados aditivos, entre ellos los E-442, E-476 y E-471, cuya seguridad ha sido cuestionada por distintas asociaciones europeas de consumidores. Este último fue detectado en la totalidad de los 24 helados examinados.
Desde el punto de vista nutricional, la OCU subraya que estos productos presentan un elevado aporte energético, con una media de 319 kilocalorías por cada 100 mililitros. Por ello, recomienda optar por formatos de menor tamaño, de unos 41 mililitros, frente a los habituales de 90 mililitros, y limitar su consumo a ocasiones puntuales.
El informe incluye además una prueba de degustación realizada por un panel de expertos pasteleros. Los resultados reflejan una valoración discreta en aproximadamente la mitad de los productos evaluados. Entre los mejor puntuados figuran Carrefour Extra Black y El Corte Inglés en la categoría de bombón de chocolate negro, mientras que Magnum Collection Frac lidera la clasificación de los helados almendrados, aunque con un precio que duplica al de algunas marcas de distribución. En el extremo contrario se sitúan las referencias de Alipende (Ahorramás), Alteza (Froiz) y La Sirena.
Por último, la OCU recomienda consultar la aplicación OCU Market para acceder a la valoración de la Escala Saludable de la organización, que analiza aspectos como el Nutri-Score, el contenido en grasas saturadas, azúcares, sal y la presencia de aditivos. La herramienta también permite comparar precios en distintos establecimientos, gracias a una base de datos que reúne información sobre más de 150.000 productos de alimentación y droguería. Para obtener estos datos, basta con escanear el código de barras del producto o introducir su nombre en la aplicación.
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