Encargado del tercer penalti de Egipto en la histórica tanda contra Australia, Mo Salah cogió carrerilla y se atrevió con un Panenka. El portero Ryan, desde el suelo, intentó levantar una pierna. No llegó. Hasta ese punto llega la serenidad con la que el delantero está jugando su segundo Mundial.
La serenidad de la estrella egipcia inspira a los Faraones mientras él prefiere no quiere desconcentrarse desvelando su futuro
Encargado del tercer penalti de Egipto en la histórica tanda contra Australia, Mo Salah cogió carrerilla y se atrevió con un Panenka. El portero Ryan, desde el suelo, intentó levantar una pierna. No llegó. Hasta ese punto llega la serenidad con la que el delantero está jugando su segundo Mundial.
No fue una elección casual, sino que buscaba lanzar un mensaje inspirador. “Si alguien tenía que hacerlo, era yo. Tengo más experiencia que los demás y quería darles confianza”, reveló.
El atrevimiento
Contra Australia, marcó a lo Panenka su penalti para animar a sus compañeros pese a que un fallo suyo desde los 11 metros evitó que fueron a Qatar 2022
Y funcionó. Después, cuando Hossam Abdelmaguid marcó el definitivo, la estrella egipcia no salió corriendo a festejar que su país por primera vez estará en octavos, sino que fue a felicitar y consolar a los australianos que tenía al lado. Si alguien sabe la crueldad de los penaltis es el propio Salah, que en el 2022 se quedó fuera de Qatar en una tanda contra Senegal. Él mandó alto el suyo. Por eso su Panenka aún tiene más mérito.
Salah se está tomando la gran cita como un regalo, como quizás su despedida del fútbol del más alto nivel. El capitán, que cumplió 34 años justo el día del debut contra Bélgica (1-1), quiere irse dejando el pabellón muy alto. “Dije que era el partido de toda una vida, y estoy feliz por haber escrito la historia”, dijo emocionado tras eliminar a Australia. Mañana a Egipto, que aún no ha perdido (una victoria, tres empates) le esperan Messi y Argentina, un duelo en el que se reencontrará a su ya excompañero Alexis MacAllister.
No suelta prenda
“Me iré muy lejos de aquí”, dijo cuando se despidió de Anfield. Tiene ofertas de la Liga saudí y del San Diego de la MLS.
Tras nueve temporadas, 442 partidos y 257 goles, el ídolo de Anfield ya no volverá a jugar en el Liverpool. No renovó su contrato y no estará a las órdenes de Iraola la temporada que viene.
Pero tampoco ha anunciado dónde jugará. “Me iré muy lejos de aquí”, dijo cuando se despidió. Tiene ofertas de la Liga saudí y del San Diego de la MLS.
No juega en la banda derecha
Como mediapunta ha recibido el balón entre la defensa y el centro del campo las mismas veces que Messi u Olise: 77
Y no lo ha hecho porque no ha querido que nada de su futuro le moleste o interfiera, sino que ha preferido concentrarse solo en el presente, en el Mundial. Esa calma le está permitiendo liderar a los Faraones, donde se desempeña por el centro, como mediapunta, y no en la banda derecha, desde donde ayudó al Liverpool a volver a ganar dos veces la Premier y una Champions League.
No tiene grandes números (un gol y dos asistencias), pero siente que es lo que necesita el equipo de él. Y ya ha recibido 77 veces el balón entre la defensa y el centro del campo del rival, que son las mismas que Messi u Olise. Se está sacrificando, pero no le importa. “Espero que la gente valore mi trabajo. Quiero que todo lo que haga sea bueno y beneficioso”, ha dicho. Primero Egipto, después Salah.
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