La medida provoca una condena unánime de países de la región por entorpecer el proceso para alcanzar una solución de dos estados Leer La medida provoca una condena unánime de países de la región por entorpecer el proceso para alcanzar una solución de dos estados Leer
La aprobación del polémico plan israelí que facilita el registro y anexión de tierras en la Cisjordania ocupada generó un rechazo unánime entre países de Oriente Próximo, que condenaron la medida por entorpecer la solución de dos estados y la estabilidad regional. La reforma, que las autoridades palestinas califican de «anexión de facto», permite la compra de tierras a los ciudadanos israelíes, a la vez que limita el registro de territorios por parte de la Autoridad Palestina, que gobierna en la Cisjordania ocupada. «Continuamos la revolución de los asentamientos y consolidamos nuestro control en todo nuestro país», señaló el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, sobre la decisión. El proceso de registro oficial de tierras se aprueba por primera vez desde 1967, a pesar de que colonos israelíes han tomado territorios de la Cisjordania ocupada en los últimos años.
Los gobiernos árabes de la región, así como Turquía, señalaron que la medida entorpece el proceso para alcanzar una solución de dos Estados que respete las fronteras establecidas en 1967 -límites reconocidos por decenas de países- así como los esfuerzos internacionales que se están llevando a cabo para mantener una tregua en la Franja de Gaza que pueda provocar el fin del conflicto que estalló en octubre de 2023.
La reacción más contundente vino de parte de Jordania, que teme que la continua anexión de territorios por parte de Israel pueda provocar una oleada migratoria de palestinos hacia su territorio. Amán señaló que las tierras cisjordanas que se abrieron a registro se tratan de «propiedad estatal» por lo que la reforma legal israelí supone una «flagrante violación del derecho internacional». Jordania además señaló que la decisión israelí «socava el derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación, a poner fin a la ocupación y a establecer un Estado Independiente y soberano sobre las fronteras del 4 de junio de 1967, con Jerusalén Oriental como su capital», declaró el ministerio de Exteriores del país.
Por su parte Egipto, que tiene frontera con Gaza y se ha ofrecido como país mediador en el transcurso de la guerra, señaló que la reforma legal israleí representa «una continuación de las medidas unilaterales aplicadas en los territorios palestinos ocupados desde 1967», advirtiendo que la medida busca «consolidar el control» por parte de Israel de Cisjordania, así como «socavar los derechos legítimos del pueblo palestino». En la misma línea, Qatar -que ha ejercido de actor mediador entre Israel y Hamas- denunció que el cambio «despoja al pueblo palestino de sus derechos».
En un tono más contundente, Arabia Saudí, que aún no ha formalizado relaciones con Israel por su trato a los palestinos, advirtió que Tel Aviv «no tiene soberanía sobre los territorios palestinos ocupados», por lo que la aprobación del Parlamento israelí carece de «legalidad» y constituye una «grave violación del derecho internacional.
«Esta medida que busca desplazar por la fuerza al pueblo palestino de su territorio y acelerar los intentos de anexión ilegal de Israel, constituye una clara violación del derecho internacional, es nula y sin valor«, aseguró el ministerio de Exteriores turco. Ankara ha asumido un papel mediador cada vez más relevante, negociando el alto el fuego del pasado mes de octubre, así como los avances de las fases de tregua en el enclave palestino. El pasado jueves, el portavoz de Defensa turco, Zeki Aktürk, criticó el plan israelí, remarcando que el país «no tiene soberanía sobre los territorios palestinos ocupados». Ankara cree que la medida aprobada para la Cisjordania ocupada, puede entorpecer la segunda fase del plan de paz para Gaza, en la que se prevé el despliegue de fuerzas internacionales para asegurar la continuación del alto el fuego. Aktürk también advirtió sobre las continuas violaciones israelíes del acuerdo de tregua, con más de 600 palestinos fallecidos desde el pasado mes de octubre.
Internacional // elmundo
