Maricarmen, la pensionista de 87 años que vivía en el número 46 de la calle de Alcalde Sainz de Baranda, en la zona de El Retiro de Madrid, ha sido desahuciada este miércoles. La mujer ha tenido que abandonar la vivienda en camilla después de días de tensión con la policía y los congregados. El desahucio ha sido el resultado de las acciones de Urbagestión, un fondo buitre que compró el edificio y le incrementó el alquiler de 500 a 1650 euros. A pesar de que una donante anónima se ofreció a pagar el aumento, la empresa rechazó la propuesta.
La mujer de 87 años fue forzada a abandonar su casa tras las acciones del fondo buitre Urbagestión
Maricarmen, la pensionista de 87 años que vivía en el número 46 de la calle de Alcalde Sainz de Baranda, en la zona de El Retiro de Madrid, ha sido desahuciada este miércoles. La mujer ha tenido que abandonar la vivienda en camilla después de días de tensión con la policía y los congregados. El desahucio ha sido el resultado de las acciones de Urbagestión, un fondo buitre que compró el edificio y le incrementó el alquiler de 500 a 1650 euros. A pesar de que una donante anónima se ofreció a pagar el aumento, la empresa rechazó la propuesta.
El caso ha generado una ola de indignación en las calles y las redes sociales, con miles de personas demonizando la actuación del fondo buitre e intentando evitar la ocupación policial del inmueble. Con el paso de las horas, nombres conocidos empezaron a personarse en el lugar y mostrarle su apoyo. Alba Carrillo, Carlos Bardem, Juan Diego Botto, Ignatius Farray o Inés Hernand son algunos de los que se han pronunciado ante esta situación. En persona, la actriz y cantante Ana Belén llegó a recitar un poema de Rafael Alberti.
El escrito, de 1929, emocionó a los presentes y arrancó un cántico en defensa de Maricarmen: “¡Mírala, mírala, mírala, ella se quedará!”. “Es tremendo no saber qué va a ser de tu vida y, sobre todo, durante siete años, que es una situación muy larga. (…) Esta mujer desde antes del verano se ha ido deteriorando por la tristeza”, lamentó el extremo al que se ha tenido que llegar, en declaraciones posteriores a El País. Una vez producido el desahucio, Belén mandó un mensaje en redes sociales para agradecer la lucha ciudadana.
“Gracias a todas las personas que os acercasteis ayer a su calle, y sobre todo a las que habéis pasado la noche a la intemperie y habéis resistido la violencia policial para intentar que no ocurriera lo que finalmente se ha producido esta mañana. La vivienda no es un negocio. La vivienda es un derecho. Hoy cuesta creerlo, pero no perdamos la esperanza, la ilusión y el compromiso. Hay muchas Maricarmenes, y nos necesitan a todas y a todos”, escribía. En La 1, Inés Herrand fue muy contundente a la hora de describir la agenda de Urbagestión en los últimos quince días.
Rechazo unilateral
“No vamos armados, no hemos hecho en ningún momento ningún desafío de la autoridad y en un momento determinado, después de una hora de negociación con la comitiva judicial, pues ya se han acercado y nos han ido retirando uno a uno. Van a echar a una mujer de 87 años que lleva 70 años viviendo en su casa y pagando la renta religiosamente, además de tener 40 años cotizados. A esta señora la están abocando a morir directamente. Y esto es lo que ha acordado un fondo buitre de capital extranjero para poder vender estas casas y poder especular con ellas. No olvidemos por qué estamos aquí”, comentaba.
“Cuando veo a Juan Diego Botto veo a Lorca, no puedo evitarlo. Entonces, Lorca reclamaba para todos el pan y las rosas, el derecho al pan y a las rosas. Ampliemos eso un poco, el derecho al pan, a una casa para comerte el pan y donde poner unas rosas preciosas. Nos jugamos el presente, hay mucha gente muy joven aquí, y el futuro. Tenemos que recuperar nuestros barrios, nuestras ciudades y nuestro país, que lo están malvendiendo a especuladores o convirtiéndolo en un parque de atracciones para turistas”, sumaba en su intervención Carlos Bardem.
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