Peleas, brechas, conmoción cerebral, bofetadas, mal rollo, un viaje de un lesionado, poco compromiso, capitanes enfadados, llamadas de quejas al club… Todo eso ha pasado en el Real Madrid en las últimas semanas. Hay mucho que lamentar y que mejorar. Pero a Álvaro Arbeloa no es lo que más le molesta. El entrenador blanco, como ya hizo en su día José Mourinho, se enfada sobre todo porque haya topos que filtren lo que sucede en el equipo. “Que se filtren cosas del vestuario me parece una traición al Real Madrid, una deslealtad al escudo y me entristece mucho”, dijo muy serio.
“No voy a quemar a mis jugadores en una hoguera pública”, justifica para pasar página antes del clásico”
Peleas, brechas, conmoción cerebral, bofetadas, mal rollo, un viaje de un lesionado, poco compromiso, capitanes enfadados, llamadas de quejas al club… Todo eso ha pasado en el Real Madrid en las últimas semanas. Hay mucho que lamentar y que mejorar. Pero a Álvaro Arbeloa no es lo que más le molesta. El entrenador blanco, como ya hizo en su día José Mourinho, se enfada sobre todo porque haya topos que filtren lo que sucede en el equipo. “Que se filtren cosas del vestuario me parece una traición al Real Madrid, una deslealtad al escudo y me entristece mucho”, dijo muy serio.
Arbeloa no tiene detectado al delator o de dónde salen esas fugas de los secretos del camerino. “No trabajo en la CIA ni nada por el estilo. No estoy acusando a los jugadores porque no puedo hacer. Hay mucha gente alrededor de un vestuario. No estoy aquí para poner un dedo acusatorio sobre ninguno de ellos. Yo trato de dar ejemplo y las conversaciones que yo tengo con mis jugadores se quedan entre nosotros”, aclaró.
Este Real Madrid tiene que volver a ganar. Estar dos años sin ganar en esta casa es muy difícil. No hay nadie más preparado que nuestro presidente para darle la vuelta”
En cambio, quitó hierro a la pelea entra Fede Valverde y Tchouámeni, a la que ni siquiera calificó de incidente. “Estas situaciones han pasado siempre. Claro que he vivido cosas peores. Yo he tenido un compañero que cogió un palo de golf y le pegó un palazo a otro. Lo que más me duele es que lo que pase en el vestuario del Real Madrid se tiene que quedar en el vestuario. Tuvimos la mala suerte que acabase con Valverde con una brecha en la cabeza. Tiene que ver más con la mala fortuna que con un incidente”.
Sin embargo, sí que aplaudió la multa de medio millón de euros con la que se ha castigado a ambos futbolistas. “Estoy muy orgulloso de la contundencia, rapidez y transparencia con la que ha reaccionado el club”, sentenció.
No trabajo en la CIA ni nada por el estilo. No estoy acusando a los jugadores porque no puedo hacer”
Con los futbolistas no pudo ser más indulgente y comprensivo. “Los jugadores han reconocido su error, han expresado su arrepentimiento y han pedido perdón. A mí, con eso me sirve. Lo que no voy a hacer es quemarles en una hoguera pública, porque no se lo merecen”. No solo se quedó en eso sino que pidió dar otra oportunidad a ambos. De hecho, confirmó a Tchouaméni para el partido del Spotify Camp Nou, y seguramente Valverde también estaría si no fuese porque la conmoción le obliga a estar 15 días de descanso.
De hecho, Arbeloa incluso atribuyó el altercado a la competitividad del uruguayo y el francés. “La frustración y la rabia pueden dar situaciones que no queremos, tenemos que usar esa frustración y rabia para hacer un gran partido contra el Barça”, arengó.
La frustración y la rabia pueden dar situaciones que no queremos, tenemos que usar esa frustración y rabia para hacer un gran partido contra el Barça”
El entrenador blanco, al que se le cuestiona su autoridad por no saber parar que se llegase a las manos durante dos días seguidos, no tuvo reparos en dejar que le culpabilicen. “Mi despacho no lo tengo en el vestuario. Ojalá porque así lo podría controlar todo. Si el resumen es que el entrenador tenía que haber parado todo esto, lo asumo. Es una situación que no es agradable y los jugadores lo saben”.
Arbeloa apenas tuvo reproches para nadie y cerró filas para defendió a ultranza al equipo. “Es mentira que mis jugadores no sean profesionales y es mentira que uno de ellos me haya falta una sola vez al respeto. Es mentira que no jueguen por problemas personales conmigo o por su vida fuera del Real Madrid. Yo soy el responsable de que la temporada no esté, seguro, a la altura pero estoy orgulloso de mis jugadores”, recalcó.
Es mentira que mis jugadores no sean profesionales, es mentira que uno de ellos me haya falta una sola vez al respeto y es mentira que no jueguen por problemas personales conmigo”
Aunque matemáticamente la Liga aún es posible, aunque para alargar sus opciones debe ganar este sábado en el campo del Barça, líder con 11 puntos de ventaja, sorprendió Arbeloa hablando de temporada en blanco. “Este Real Madrid tiene que volver a ganar. Estar dos años sin ganar en esta casa es muy difícil. Los jóvenes no se acordarán pero estuvimos 30 años sin ganar la Copa de Europa. Y cuando yo llegué llevamos 5 años sin pasar de octavos de final. No hay nadie más preparado que nuestro presidente para darle la vuelta”, mostró su confianza total en las soluciones que tomará Florentino Pérez.
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