Llega la segunda entrega de la apasionante trilogía que protagonizan Barça y Atlético de Madrid. Pero esta vez, no hay un equipo que se juegue menos. Esto no es la Liga. Ni una cuestión de puntos. Ambos parten de cero hoy en el Camp Nou en la ida de los cuartos de final de la Champions. “Habrá muchas emociones Este partido será diferente. Todos quieren jugar la Champions y tenemos la oportunidad de llegar a semifinales”, avisaba Flick. Consciente de que el triunfo de su equipo el sábado en Liga en el Metropolitano (1-2) no es indicativo de nada de lo que puede suceder esta noche.
La defensa más efusiva de Flick alimenta las ganas del extremo de conducir al Barça a semifinales
Llega la segunda entrega de la apasionante trilogía que protagonizan Barça y Atlético de Madrid. Pero esta vez, no hay un equipo que se juegue menos. Esto no es la Liga. Ni una cuestión de puntos. Ambos parten de cero hoy en el Camp Nou en la ida de los cuartos de final de la Champions. “Habrá muchas emociones Este partido será diferente. Todos quieren jugar la Champions y tenemos la oportunidad de llegar a semifinales”, avisaba Flick. Consciente de que el triunfo de su equipo el sábado en Liga en el Metropolitano (1-2) no es indicativo de nada de lo que puede suceder esta noche.
Allí el Barcelona dio un golpe de efecto a la Liga ante un Atlético que, desde su cuarta posición y a 16 puntos antes de empezar del líder barcelonista (ahora son 19) no se jugaba nada. Todos celebraron la victoria… menos Lamine Yamal. El futbolista no festejó el gol de Lewandowski y se marchó sin apenas intercambiar palabras con Flick. “Se frustró por no marcar”, añadía Flick, sin terminar de aclarar lo sucedido.

Hasta ayer. En la previa del partido, harto de los debates que se generan alrededor del extremo, Flick lanzó un mensaje contundente: “Lo que tenemos que entender es que Lamine tiene 18 años y es un jugador increíble. Se marchó de cinco jugadores y casi marcó. Se fue frustrado. Es emocional y eso es bueno. No todo lo que hace es para generar ruido. Puede enfadarse por los cambios que hago, puede frustrarse.Yo siempre le protegeré. Es un gran jugador, quizá el mejor en el futuro”, dijo.
La relación entre Flick y el 10 del Barça, un jugador especial y diferente, es buena y agradable. Como la que el técnico mantiene con muchos futbolistas de la plantilla. Y el extremo, que se ha ganado una cierta ascendencia en el vestuario –por ejemplo, Lewandowski ya no le reprende–, en algunos momentos ha sentido que no se le mimaba lo suficiente públicamente. Ayer fue la primera vez que, a su entender, se produce una defensa tan efusiva.
Lo que tenemos que entender es que Lamine tiene 18 años y es un jugador increíble”
Ayer, el canterano salió el último a entrenarse, tras la media hora de vídeo que el equipo tuvo con Flick. Con cara de máxima concentración. Con un aura que desprende madera de líder. “No nos da tiempo a entrenarnos mucho”, explicaba Flick, que dedicó los primeros minutos de la sesión a un ejercicio con pelotas de tenis. Por parejas, los futbolistas trabajaron la precisión. Lamine practicó con Gavi.
Hubo más. “Entrenamos algo especial. Ya lo saben, es para recordarlo: hay que presionar y encontrar los espacios”, dijo el técnico que, como Cancelo, aprueba que la victoria debe ser “lo más abultada posible”, teniendo en cuenta que la vuelta se jugará en el estadio Metropolitano el próximo martes.
Puede enfadarse por los cambios que hago, puede frustrarse.Yo siempre le protegeré”
Hay más aspectos que preocupan a Flick: que sus futbolistas jóvenes y ansiosos por ganar la Champions, como Lamine o Gerard Martín, no vean una amarilla más, ya que se perderían la vuelta. Sucede lo mismo con Casadó… y con Fermín, el máximo goleador de la Champions con 6 dianas, a quien podría reservar de inicio para situar a Olmo en la mediapunta tras su buena actuación como falso nueve en el duelo de Liga. “No acepto que tengamos disputas, quiero que estén concentrados, sin protestar al árbitro”, avisó Hansi Flick.
Cancelo dibuja su futuro
Voy a continuar trabajando. Sé lo que quiero para la próxima temporada”, decía Cancelo, protagonista en la sala de prensa en la previa del segundo pulso de la trilogía contra el Atlético de Madrid. El jugador sabe que el Barça quiere hacerse con sus servicios, valorando sobre todo su faceta ofensiva. No solo generó el gol de Lewandowski el sábado en el Metropolitano; también asistió a Araújo en el 1-0 contra el Rayo, a De Jong frente al Levante y, ante el Atlético en la Copa del Rey (3-0 en el Camp Nou), dio un pase a Bernal. Además, marcó contra el Sevilla. La clave para su fichaje es que el jugador, representado por Jorge Mendes, presione a su club saudí para poder salir libre. El Al-Hilal tasó a Cancelo en unos 15 millones de euros.
Esta es su segunda etapa en Barcelona. En 2024, Cancelo tenía 29 años y quedó disgustado cuando no fructificó la posibilidad de prorrogar su estancia en el Barça, que empezaba a andar con Hansi Flick. Desde entonces, se ofreció varias veces al club, pero no fue hasta este año, en enero, en pleno mercado invernal y con las bajas de Araújo y Christensen, cuando Deco contempló su llegada. Cancelo se rebajó el salario: de los 16 millones que percibe en Arabia, el Barça asume 4.
Su ascendencia en jóvenes como Gavi y su gran forma física es uno de los rasgos que más han llamado la atención. Cuando llegó, no jugaba desde el 22 de diciembre y solo había disputado seis partidos con el Al-Hilal. “Con el paso de las semanas es normal que salga mi talento. Nadie confía más en mí que yo. Solo yo y mi familia sabemos las batallas que he pasado”, apuntaba. Probablemente se acordaba de su madre, fallecida en accidente de tráfico cuando él tenía 19 años; ella acababa de dejarle en el aeropuerto. Ahora, disfruta del Barça de Flick, técnico al que califica como “una buena persona que ha introducido la dinámica alemana de presionar y saltar al hombre más cercano al balón”. Con todo, cuenta que quiere “ayudar al Barça a llegar donde se merece: ganar la Liga y luchar por la Champions”. Hoy será titular
Sin De Jong ni Raphinha, el objetivo del club es volver a crear un ambiente similar al de la vuelta de la Copa, cuando el Barcelona se quedó a las puertas de la remontada. Entonces hubo 45.000 espectadores en la grada; ahora serán 62.000, con una afición dispuesta a empujar a su equipo. “Los necesitamos”, pidió Flick.
Y, hablando de mimar a Lamine Yamal, el 10 del Barça también espera aumentar su número de goles en la Champions (5) y celebrarlo con una grada de animación que ya medita cómo dedicarle un cántico.
FC Barcelona- Atlético de Madrid
Barcelona: Joan Garcia, Koundé, Cubarsí, Gerard Martín, Cancelo, Eric Garcia, Pedri, Olmo, Lamine Yamal, Rashford y Lewandowski
Entrenador: Hansi Flick
Atlético: Musso, Molina, Pubill, Hancko, Ruggeri, Giuliano, Llorente, Koke, Lookman, Griezmann y Julián Álvarez
Entrenador: Diego Pablo Simeone
Árbitro: István Kovács (Rumanía)
Árbitro VAR: Christian Dingert (Alemania)
Estadio: Spotify Camp Nou
Deportes
