Acabado el amor, lo único que sigue uniendo a Ben Affleck y Jennifer Lopez son los asuntos inmobiliarios. Según ha informado TMZ, el actor habría cedido a su exesposa la totalidad de su participación en la lujosa mansión que ambos compartieron durante su matrimonio, valorada en más de 60 millones de dólares (51 millones de euros), y que al parecer no hay manera de vender.
El actor habría transferido sin coste su participación en la propiedad de Beverly Hills, cuyo futuro queda ahora en manos de la cantante
Acabado el amor, lo único que sigue uniendo a Ben Affleck y Jennifer Lopez son los asuntos inmobiliarios. Según ha informado TMZ, el actor habría cedido a su exesposa la totalidad de su participación en la lujosa mansión que ambos compartieron durante su matrimonio, valorada en más de 60 millones de dólares (51 millones de euros), y que al parecer no hay manera de vender.
De acuerdo con la citada publicación, la expareja modificó recientemente su acuerdo de reparto de bienes, incluyendo lo que se describe como una “transferencia de bienes entre cónyuges”. Aunque el documento no detalla con precisión la naturaleza de esta operación, fuentes cercanas a la situación aseguraron el viernes que Affleck decidió traspasar su parte de la propiedad a Lopez sin recibir compensación económica alguna. Por el momento, los representantes de ambos artistas no han hecho declaraciones públicas al respecto, tal y como recoge Page Six.

La mansión en cuestión, situada en Beverly Hills, fue adquirida por la pareja en junio del 2023, cuando aún estaban casados. Pagada al contado, según informó entonces TMZ, la propiedad se concibió como el hogar ideal para esta segunda etapa de su relación, conocida popularmente como “Bennifer 2.0”. La residencia, de aproximadamente 3.500 metros cuadrados, cuenta con 12 dormitorios, 24 baños y comodidades de alto nivel como una cancha de baloncesto completa, gimnasio, spa y sala de cine.
La residencia, de 3.500 metros cuadrados, cuenta con 12 dormitorios, 24 baños, cancha de baloncesto completa, gimnasio, spa y sala de cine
Sin embargo, apenas un año después de la compra, comenzaron a surgir rumores de crisis. En junio del 2024, la vivienda salió al mercado por primera vez, coincidiendo con las crecientes especulaciones sobre una posible ruptura. Aunque en un principio se apuntó a motivos prácticos —como que la casa era “demasiado grande” para Lopez o que a Affleck “nunca le gustó”—, la situación dio un giro definitivo cuando la artista solicitó el divorcio dos meses más tarde.
La separación se formalizó en enero del 2025 y los artistas ponían fin a un matrimonio de dos años que había despertado gran expectación tras su reconciliación dos décadas después de su primer compromiso. Desde entonces, el futuro de la propiedad se ha mantenido en el aire.

Durante ese periodo, ambos tomaron caminos separados también en el plano inmobiliario. Affleck adquirió una nueva residencia en Pacific Palisades por 20,5 millones de dólares, buscando estar más cerca de sus hijos —Violet, Seraphina y Samuel—, fruto de su relación con la actriz Jennifer Garner. Por su parte, Lopez compró en marzo del 2025 una casa en Los Ángeles valorada en 18 millones de dólares, donde se instaló junto a sus mellizos Max y Emme, nacidos de su matrimonio con el cantante Marc Anthony.
Pese a los intentos por vender la mansión de Beverly Hills, la operación no ha sido sencilla. La propiedad fue retirada del mercado en varias ocasiones, la última de ellas tras no encontrar comprador incluso después de importantes rebajas en el precio. Según explicó una fuente a la revista People, “si bien esperaban vender la propiedad, también se mostraban reacios a asumir una gran pérdida”. “Bajaron el precio para generar más interés y, al no conseguirlo, les aconsejaron retirarla del mercado. Fue una decisión empresarial que tomaron en conjunto”, añadió.

Expertos del sector inmobiliario han señalado que el elevado precio, el tamaño de la vivienda y su fuerte exposición mediática han dificultado la venta. “El mercado es difícil para los vendedores, especialmente para ese rango de precios”, indicó otra fuente, que consideró que retirar la propiedad “hasta que el clima sea más favorable para los vendedores parece la decisión más inteligente”.
Con este nuevo movimiento —la cesión total de la propiedad a Lopez—, todo apunta a que el futuro de la mansión queda ahora exclusivamente en manos de la artista. Un desenlace que coincide con el momento personal que atraviesa la cantante, quien recientemente aseguró sentirse en una etapa de plenitud tras su divorcio. “Estoy en mi época más feliz”, afirmó en una entrevista emitida en el programa Good Morning America. “Creo que, por primera vez en mi vida, me siento libre; estoy sola. Y me siento realmente bien”.
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