Muy pocos ciclistas, casi ninguno, pueden decir que inauguraron su palmarés en un monumento, que la primera vez que levantaron los brazos fuese en una de las carreras históricas de verdad, de las centenarias. Alberto Bettiol tenía 25 años cuando se estrenó a lo grande en el Tour de Flandes del 2019. Aquello hacía presagiar una maravillosa carrera.
Solo seis equipos han ganado cuando faltan siete etapas del Giro de Italia
Muy pocos ciclistas, casi ninguno, pueden decir que inauguraron su palmarés en un monumento, que la primera vez que levantaron los brazos fuese en una de las carreras históricas de verdad, de las centenarias. Alberto Bettiol tenía 25 años cuando se estrenó a lo grande en el Tour de Flandes del 2019. Aquello hacía presagiar una maravillosa carrera.
Pero Bettiol ha sido más de escoger sus triunfos que de amasar grandes estadísticas. Ya tenía una etapa en el Giro del 2021 y este viernes repitió. Llevaba casi dos años sin ganar desde que se impuso en el Campeonato de Italia. Después de ver cómo celebró el triunfo en Verbania, no hay duda que le compensó la espera.
“Yo ya había ganado antes de salir porque estaba toda mi familia y mi familia política porque mi novia es de Verbania. Después ganar así es un recuerdo increíble. Si es así no me importa esperar dos años”, dijo el ciclista del Astaná.
En la parte final de la subida a Ungiasca, faltando 17 km, el italiano dejó atrás al noruego Lekenssund con una espectacular aceleración. En dos rampas le sacó diez segundos. Suficientes para irse a por la victoria. En la meta de Verbania le esperaba Lisa, su pareja, a la que los miembros de seguridad no podían frenar. Ambos se fundieron en un abrazo y un beso pasional. “Me sabía cada uno de los km finales, conozco muy bien la zona”, reveló.
Bettiol, que ya tiene 32 años, dio su tercer triunfo al Astaná en esta edición tras los de Thomas Silva y Davide Ballerini, igualando los triunfos que consiguieron en el Giro del 2019.
Veintitrés equipos están participando en la corsa rosa y solo seis (un 26%) han logrado un triunfo parcial, de momento. El UAE se ha quedado cuatro, Astaná lleva tres y Soudal y Visma han hecho respectivos dobletes con Magnier y Vingegaard. Ineos se llevó la crono con Ganna y Bahréin sorprendió con Segaert.
Nadie más. Hay estructuras potentes como el Red Bull o el Lidl (con Milan en liza) que aún no han cantado victoria. Otros como el Movistar o el Uno-X que no dejan de intentarlo. Mientras que el Alpecin o el Decathlon son de los que no se suelen ir de vacío pero aún no han clavado su bandera. Tampoco Bardiani, Polti y Unibet, los tres invitados. Les quedan siete etapas.
Por su parte, Vingegaard y el resto de favoritos decidieron no forzar la máquina. Se esperaron al tappone. Este sábado está marcado como el día que el danés debería vestirse con la maglia rosa en la larguísima ascensión a Pila. De los 133 km del día, 51 son en subida de los cinco puertos. ¿Demasiado para Eulálio?
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