La UE destinó 111 millones en 2023 para la renovación de la infraestructura, y fuentes de la Comisión confirman a EL MUNDO que ha solicitado «a las autoridades datos sobre la ejecución del proyecto» Leer La UE destinó 111 millones en 2023 para la renovación de la infraestructura, y fuentes de la Comisión confirman a EL MUNDO que ha solicitado «a las autoridades datos sobre la ejecución del proyecto» Leer
La Comisión Europea ha exigido a España explicaciones sobre el uso de fondos europeos en la línea Madrid-Sevilla. Tras el accidente de tren de Adamuz, Bruselas se dirigió a las autoridades españolas ya que la UE destinó 111 millones en 2023 para la renovación de esa línea, que se había quedado «obsoleta». Y, según confirman a EL MUNDO fuentes del Ejecutivo comunitario, todavía no ha recibido ninguna respuesta.
«Tras el accidente en Adamuz, la Comisión solicitó a las autoridades españolas que aportaran datos sobre el estado de ejecución del proyecto. Una vez recibidos, evaluará la respuesta de las autoridades españolas», explican esas mismas fuentes a este periódico. «Estamos esperando a una respuesta oficial», añaden en la Comisión.
Cuando aprobó la aportación de esos 111 millones, la Comisión señaló que «la línea está diseñada para velocidades de hasta 300 km/h y, en este sentido, funciona en la actualidad a niveles máximos de rendimiento». «Los proyectos realizados desde 1992 han mejorado la calidad del servicio y mantenido altos niveles de seguridad. No obstante, dados los últimos avances tecnológicos, la línea se ha quedado obsoleta en comparación con el resto de la red de alta velocidad española», expuso. Y ahora, tras el accidente, Bruselas quiere saber en qué punto está ese proyecto, cómo se han empleado los fondos y si se han cumplido las normas preceptivas.
«Toda inversión respaldada por fondos europeos debe cumplir la legislación nacional y de la UE aplicable«, prosiguen en la Comisión, y recuerdan que «el proyecto Mejoras de infraestructuras en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla se extiende a lo largo de dos periodos de financiación de la UE [2014-2020 y 2021-2027] y puede ejecutarse hasta finales de 2030″.
La solicitud de información de la Comisión es sin duda muy relevante, y a ello se suma la presión que en los últimos días está ejerciendo el PP en Bruselas. La delegación española del PPE no sólo ha preguntado a la UE por esa situación de obsolescencia, sino que también le ha señalado al Ejecutivo comunitario que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) señaló en 2022 que la línea Madrid-Sevilla estaba «al final de su vida útil«.
«Y por ello, el BEI concedió a ADIF una ayuda de 90 millones de euros para su renovación«, apuntaron ayer fuentes populares, al tiempo que añadieron que así consta así consta «en la propia documentación oficial del Banco Europeo de Inversiones, que el 25 de marzo de 2022 concedió un préstamo de 90 millones de euros a ADIF Alta Velocidad para esta infraestructura ferroviaria». Y estas cifras hay que añadir «los 111 millones que también fueron invertidos en fondos europeos en la misma línea en 2023 y que también han sido dados a conocer por el trabajo del Partido Popular», subrayaron.
Desde el PP insisten en que en el expediente del proyecto, el BEI apunta que la financiación tenía como finalidad mantener los altos estándares de «disponibilidad, fiabilidad y seguridad» exigidos para este tipo de infraestructuras críticas. «El proyecto identificaba la necesidad de renovar la obra civil, la vía, la electrificación, los sistemas de señalización y telecomunicaciones, así como de desplegar el sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario, precisamente debido al envejecimiento de los elementos esenciales de la línea, en servicio desde 1992», añadieron.
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