El partido entre España y Egipto, que debía ser una fiesta en el RCDE Stadium, dejó varios cánticos racistas que marcaron en especial el primer tiempo del encuentro.
Silbidos al himno de Egipto y un vergonzoso coro procedente de los aficionados ultras que se extendió al resto de la grada: “¡Musulmán el que no bote!”
El partido entre España y Egipto, que debía ser una fiesta en el RCDE Stadium, dejó varios cánticos racistas que marcaron en especial el primer tiempo del encuentro.
Ya antes de empezar, parte de la grada silbó el himno nacional de Egipto previamente a que sonase el español, en un anticipo de lo que vendría después. En torno al minuto 10, el cántico racista “¡Musulmán el que no bote!” surgido de la grada ocupada por los ultras fue seguido por bastantes aficionados presentes en todo el estadio. Esa impresentable proclama fue repetida en el tiempo de descuento de la primera parte.
Al descanso, representantes de seguridad enviados por la Real Federación Española de Fútbol acudieron al Gol Cornellà, donde nacían todos los cánticos de odio, para intentar que cesasen. Simultaneamente, también se mostró un mensaje en el videomarcador y por megafonía en contra de las expresiones violentas, xenófobas, homófobas y racistas.
Ya en la segunda mitad, durante los primeros compases, volvió a reproducirse el cántico, pero esta vez seguido por una minoría y silbado por la gran parte del estadio.
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