Christina Applegate publicará el próximo martes sus memorias, You with the sad eyes (Tú con los ojos tristes), un libro de memorias en el que repasa los episodios más dolorosos de su vida y reflexiona sobre el camino que la llevó desde una infancia marcada por el abuso hasta su presente conviviendo con esclerosis múltiple.
La actriz, de 54 años publicará sus memorias el próximo martes
Christina Applegate publicará el próximo martes sus memorias, You with the sad eyes (Tú con los ojos tristes), un libro de memorias en el que repasa los episodios más dolorosos de su vida y reflexiona sobre el camino que la llevó desde una infancia marcada por el abuso hasta su presente conviviendo con esclerosis múltiple.
En una entrevista en exclusiva en la revista People, la actriz asegura que siempre quiso escribir este libro y que el proyecto comenzó a gestarse a partir de los diarios que conserva desde los 13 años. Reconoce que el proceso no fue catártico, sino que reabrió heridas cerradas. En sus páginas aborda situaciones que solo conocía su entorno más cercano. Define la historia como la de “una niña pequeña con ojos tristes que terminó convirtiéndose en Christina Applegate”, una niña que aún conserva esa mirada, pero que hoy es “un ser humano más fuerte y resiliente”.
Nacida en Los Ángeles en 1971, fue educada por su madre, la actriz Nancy Priddy, después de que su padre, productor musical, se marchara cuando ella era apenas un bebé. Su infancia estuvo atravesada por la inestabilidad, la adicción a la heroína de su madre y la violencia de un novio de esta que las maltrataba a ambas. En esa época vivió algunas de las experiencias más duras de su vida como cuando, con cinco años, fue víctima de abusos sexuales por parte de una niñera, una experiencia que, según escribe, la hizo sentirse enferma, asustada y triste, y que marcó para siempre su relación con el contacto físico.
La actriz hace público que cuando tenía cinco años fue víctima de abusos sexuales por parte de una niñera
En la adolescencia siguió los pasos de su madre y comenzó a actuar. Su papel de Kelly Bundy en Matrimonio con hijos la catapultó a la fama y la convirtió pronto en el principal sustento económico de su familia, llegando incluso a mantener a una pareja con la que vivió una relación abusiva durante años. Más adelante consolidó su carrera con distintos trabajos en televisión, incluido su premiado papel como actriz invitada en Friends , que le valió un Emmy en 2003, y en 2022 recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
Las memorias también recorren su historial médico. En 2008 superó un cáncer de mama y en 2017 optó por una doble mastectomía y la extirpación de ovarios y trompas para reducir el riesgo de recaída. En 2021 fue diagnosticada con esclerosis múltiple y desde entonces su estado ha empeorado hasta el punto de pasar la mayor parte del tiempo en la cama. Según ha relatado, moverse y permanecer de pie le resulta extremadamente doloroso y hay días en los que apenas puede recorrer el pasillo de su casa o llegar al baño. El pasado agosto contó en su pódcast que copresenta con la actriz Jamie-Lynn Sigler —también diagnosticada con la misma enfermedad—, que fue hospitalizada por una infección renal que se extendió a ambos riñones.

Su prioridad es su hija Sadie, de 15 años, fruto de su matrimonio con el músico Martyn LeNoble. Reúne fuerzas cada mañana para llevarla al colegio, el momento que más valora del día. Se define como su mayor apoyo y defensora, y rechaza la idea de que los padres no puedan ser amigos de sus hijos. Sin embargo, admite que la esclerosis múltiple ha cambiado por completo la forma en que puede ejercer la maternidad y que su hija ha tenido que asumir la transformación de una madre que antes era activa, deportista y llena de energía.
Su última aparición pública tuvo lugar en los premios Emmy de 2024, donde acudió con bastón y acompañada de Sadie, en una noche en la que estaba nominada por la serie de Netflix Dead to me . Aunque no ganó el galardón, recibió una ovación del público al subir al escenario. Actualmente trabaja en el impulso de Next in MS , una plataforma digital para que otras personas compartan sus experiencias con la enfermedad.
En el libro insiste en que no escribe desde el victimismo, sino desde la voluntad de ser honesta y de ofrecer esperanza. “Mi vida no es color de rosa”, afirma, reivindicando una narración cruda y directa. Su deseo es que cualquier persona que haya sufrido abusos, maltrato o enfermedad pueda verse reflejada en su historia y sentir que, pese a todo, es posible salir adelante.
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