¿Cómo hay que sentarse a la mesa? ¿Qué ponerse para cada ocasión? ¿Cómo saludar, qué hacer en un cóctel o qué evitar en un evento? Son preguntas que todos nos hemos hecho alguna vez y que casi nadie nos ha explicado. A ellas responde Consuelo Luján Gadea, profesional del protocolo, la comunicación y la organización de eventos y residente en Riba-roja de Túria (Valencia), en “Sin manual de instrucciones. Todo lo que nunca te enseñaron sobre etiqueta y protocolo”, un libro útil, ameno y riguroso para quienes creen que el saber estar también deja huella.
Una vida dedicada al protocolo
Asesora y formadora, Consuelo Luján ha trabajado en protocolo institucional, empresarial y social, combinando el rigor de la disciplina con una visión actual y práctica de las relaciones personales y profesionales. Es directora general de VIVE PROTOCOLO, donde desarrolla su labor de formación y asesoramiento, y miembro de la Asociación Española de Protocolo, donde forma parte de la junta directiva y es delegada territorial en la Comunitat Valenciana.
La escritura llegó de forma natural. Tras muchos años enseñando protocolo y etiqueta, acumulando experiencias y observando situaciones cotidianas, descubrió que había muchas cosas que quería contar de otra manera. Un día, después de escribir un artículo de prensa, siguió escribiendo, y ya no paró.
Quitarle solemnidad al saber estar
El libro nace de una constatación: el protocolo y la etiqueta siguen despertando interés, pero muchas personas los perciben como algo rígido, anticuado o reservado a determinados ambientes. La autora quiere acercarlos a la vida real, quitarles solemnidad y demostrar que saber estar sigue siendo útil hoy.
Por eso sus páginas recorren desde la mesa hasta el vestuario, los saludos, los cócteles y los eventos, y explican también el origen de muchas normas y, sobre todo, por qué siguen teniendo sentido. «La etiqueta no consiste en memorizar normas, sino en tener criterio, empatía y saber adaptarse a cada situación», defiende.
Contado como en una buena conversación
Cercana, fresca y con sentido del humor: así define Consuelo Luján su forma de escribir. Explica las cosas como lo haría en una clase o en una conversación, sin dar lecciones desde arriba, y con una mirada muy atenta a las personas y a esas
pequeñas situaciones cotidianas que, además de enseñarnos mucho, a veces tienen un punto muy divertido.
En su manera de mirar se nota la huella de su trayectoria en protocolo, comunicación y docencia, pero también la de los viajes, el contacto con otras culturas y una educación familiar en la que el respeto y la forma de tratar a los demás siempre tuvieron mucha importancia.
Un libro para reconocerse
La autora lo tiene claro: quien abra “Sin manual de instrucciones” no debe esperar un manual lleno de normas. Es un libro para leer, disfrutar, sonreír y reconocerse en muchas situaciones. «Me gustaría que el lector aprenda cosas sin tener la sensación de estar estudiando un manual, que sonría y que alguna página le haga pensar», explica. Su deseo es que, al cerrarlo, cada lector se sienta un poco más seguro ante esas situaciones cotidianas en las que uno se pregunta: «¿Y ahora qué hago?».
Para ella, escribirlo ha sido una sorpresa. Empezó queriendo contar lo que lleva años enseñando y terminó descubriendo otra forma de comunicarse, una puerta que nunca se había planteado abrir. Hoy vive la llegada del libro con una mezcla de ilusión, nervios y curiosidad. Porque, como ella misma resume, «saber estar no consiste en saberlo todo, sino en tener criterio cuando nadie te ha explicado qué hacer».
Letrame Grupo Editorial, acompañamiento en el proceso creativo
“Sin manual de instrucciones” se publica con Letrame Grupo Editorial, una editorial que acompaña a cada autor en todas las fases de publicar un libro, desde la edición y el diseño hasta la distribución y la difusión en medios. Un trabajo cercano que se refleja en las opiniones de quienes ya han confiado su obra al sello, y que cualquier escritor puede consultar buscando opiniones Letrame
