Aquisgrán se ha convertido esta semana en el punto de encuentro de varias representantes de la realeza europea con pasión común por la equitación. La inauguración de los Campeonatos Mundiales de Hípica de la FEI reunió en el Estadio Hípico de la ciudad alemana a la infanta Elena, la princesa Amalia de los Países Bajos, la reina María de Dinamarca, la princesa Benedicta de Dinamarca y la británica Zara Tindall, además de otras personalidades vinculadas al mundo ecuestre.
La infanta Elena, la princesa Amalia y María de Dinamarca, entre las asistentes
Aquisgrán se ha convertido esta semana en el punto de encuentro de varias representantes de la realeza europea con pasión común por la equitación. La inauguración de los Campeonatos Mundiales de Hípica de la FEI reunió en el Estadio Hípico de la ciudad alemana a la infanta Elena, la princesa Amalia de los Países Bajos, la reina María de Dinamarca, la princesa Benedicta de Dinamarca y la británica Zara Tindall, además de otras personalidades vinculadas al mundo ecuestre.
La competición, una de las grandes citas internacionales de este deporte, se prolongará hasta el próximo 23 de agosto y reúne a la élite mundial en seis disciplinas: salto, doma, doma paralímpica, concurso completo, enganches y volteo.
Esta cumbre de princesas y reinas no ha sido casual. Todas ellas mantienen, en mayor o menor medida, una relación estrecha con la hípica, aunque sus trayectorias han sido muy diferentes. Zara Tindall, hija de la princesa Ana del Reino Unido, llegó a competir al máximo nivel internacional. La infanta Elena y Amalia de Holanda han practicado este deporte desde niñas. La princesa Benedicta es patrona de la World Breeding Federation for Sport Horses, y la reina María de Dinamarca es aficionada la equitación y participa en actos oficiales relacionados con la hípica en su país adoptivo. La inauguración incluyó además un desfile de carruajes históricos procedentes de las cuadras reales de Dinamarca, Países Bajos y el Reino Unido.
La relación de la infanta Elena con la hípica se remonta a su juventud. La hermana del Rey ha participado a lo largo de los años en numerosos concursos y ha convertido este deporte en una de las grandes constantes de su vida pública. En Aquisgrán, la duquesa de Lugo coincidió en la grada con la princesa Amalia, quien mantiene una gran relación con España tras haber residido en Madrid durante el 2023. Para la ocasión, Elena de Borbón escogió una chaqueta blanca de corte clásico con una gran flor roja en la solapa y un sombrero azul marino adornado con una cinta en tono rojizo.
Por su parte, la princesa de Orange, que llegó a la ceremonia inaugural en un carruaje formando parte del desfile, lució un vestido blanco de Nina Blancun con rayas verticales verdes y bolso de Elie Saab. Amalia comenzó a montar a caballo con apenas cuatro años y mantiene desde entonces es amante de este deporte. La heredera neerlandesa ha participado en diferentes competiciones junto a su querido caballo, al que llamó Mojito.
En representación de los Windsor acudió Zara Tindall. La hija de la princesa Ana mantiene una estrecha relación con la hípica y ha desarrollado una trayectoria deportiva al máximo nivel: fue campeona de Europa individual en 2005, campeona mundial individual en 2006 y ganó una medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Las pruebas por equipos de doma, salto y concurso completo de Aquisgrán tendrán además importancia de cara a la clasificación para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Los Ángeles 2028. La competición contó además con la presencia de la diseñadora Diane von Furstenberg, otra destacada amante de los caballos.
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