Matt Damon vuelve a situarse en el centro de todas las miradas gracias a La Odisea, la ambiciosa adaptación de Christopher Nolan en la que encarna al legendario rey de Ítaca. Aunque lleva más de tres décadas siendo una de las grandes figuras del cine estadounidense, el intérprete siempre ha cultivado un perfil alejado del estrellato más ruidoso, priorizando la vida familiar y los proyectos que le permiten evolucionar como actor.
El actor da vida a Odiseo en la nueva superproducción de Christopher Nolan, una oportunidad para repasar algunas de las anécdotas y facetas más sorprendentes de una de las estrellas más discretas de Hollywood
Matt Damon vuelve a situarse en el centro de todas las miradas gracias a La Odisea, la ambiciosa adaptación de Christopher Nolan en la que encarna al legendario rey de Ítaca. Aunque lleva más de tres décadas siendo una de las grandes figuras del cine estadounidense, el intérprete siempre ha cultivado un perfil alejado del estrellato más ruidoso, priorizando la vida familiar y los proyectos que le permiten evolucionar como actor.
Antes de conquistar Hollywood, Damon tuvo empleos de lo más corrientes. Durante su juventud trabajó como camarero y llegó a limpiar habitaciones en un hotel para ganar dinero. Aquellos trabajos los compaginó con sus estudios en la Universidad de Harvard, donde comenzó a escribir el guion de El indomable Will Hunting, una historia que acabaría cambiando su vida para siempre.
Precisamente ese libreto, desarrollado junto a su inseparable amigo Ben Affleck, les abrió las puertas de la industria. Ambos ganaron el Oscar al mejor guion original en 1998 cuando apenas rondaban la treintena, convirtiéndose en una de las parejas creativas más admiradas de Hollywood. Su amistad, iniciada cuando eran niños en Cambridge (Massachusetts), sigue siendo una de las más sólidas del cine.

Otra de las facetas menos conocidas de Damon es su compromiso con las causas humanitarias. El actor ha impulsado diferentes iniciativas relacionadas con el acceso al agua potable y participa desde hace años en proyectos solidarios destinados a mejorar las condiciones de vida en comunidades desfavorecidas. Esa implicación social suele desarrollarla con la misma discreción que caracteriza su vida privada.
En el plano personal, el intérprete presume de ser uno de los matrimonios más estables de la industria. Conoció a su esposa, Luciana Barroso, cuando ella trabajaba como camarera en Miami durante el rodaje de una película. Se casaron en 2005 y han formado una familia alejada de los focos, una decisión que Damon ha defendido en numerosas ocasiones como la mejor forma de preservar la normalidad de sus hijas.
Ahora, convertido en el nuevo Odiseo de Christopher Nolan, Damon suma otro personaje icónico a una carrera repleta de éxitos. Para afrontar el exigente rodaje tuvo que someterse a una intensa preparación física y ha reconocido que ha sido una de las experiencias más duras de su trayectoria, aunque también una de las más gratificantes. A sus 55 años, asegura que ya no está dispuesto a realizar cambios extremos de peso como los que aceptó en el pasado por exigencias de algunos papeles.
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