La Premier League es catalogada como la mejor liga de fútbol del mundo por el nivel de los equipos, los jugadores, los presupuestos de los clubs o, simplemente, la pasión con la que viven el fútbol sus seguidores. Aun así, el dominio palpable entre ligas domésticas no ha sido replicado en la ida de los octavos de final de la Champions League. Con seis representantes en los ocho encuentros de la eliminatoria el balance es bien pobre: ninguna victoria y solo dos empates.
Cuatro derrotas y dos empates para los equipos ingleses, que se asoman a la eliminación
La Premier League es catalogada como la mejor liga de fútbol del mundo por el nivel de los equipos, los jugadores, los presupuestos de los clubs o, simplemente, la pasión con la que viven el fútbol sus seguidores. Aun así, el dominio palpable entre ligas domésticas no ha sido replicado en la ida de los octavos de final de la Champions League. Con seis representantes en los ocho encuentros de la eliminatoria el balance es bien pobre: ninguna victoria y solo dos empates.
Las derrotas más dolorosas se vivieron en la noche de ayer. En el Santiago Bernabéu, el Manchester City perdió por 3-0 ante un Real Madrid que dominó el encuentro. Con una plantilla hecha a base de talonario, los pupilos de Pep Guardiola se vieron claramente superados por un vendaval blanco que tuvo nombre y apellido: Fede Valverde. El uruguayo, con tres goles en 42 minutos, desactivó por completo al City.
La otra derrota de ayer fue la del Chelsea en París (5-2). El conjunto londinense aguantó el impulso inicial del PSG y respondió al gol tempranero de Barcola (10’) con un tanto de Malo Gusto poco antes de llegar a la media hora del encuentro. Cuando parecía que llegaban al descanso con tablas en el marcador, Ousmane Démbélé sacó la varita mágica y puso por delante a los de Luis Enrique. Pasado el entretiempo, lejos de arrugarse, el conjunto de Liam Rosenior hizo un paso adelante y Enzo Fernández convirtió un pase de Pedro Neto en el empate. Fue entonces cuando llegó el arreón francés. Con el 2-2 en el marcador, Vitinha (74’) y Kvaratskhelia (86’ y 94’) cerraron el partido y pusieron al conjunto parisino con pie y medio en los cuartos de final.
Por último, el Arsenal no pudo pasar del empate ante el Bayer Leverkusen (1-1). Los de Mikel Arteta sufrieron ante el conjunto alemán, que se puso por delante nada más empezar la segunda mitad con un remate de cabeza de Robert Andrich. A partir de ahí, el conjunto gunner se puso el mono de trabajo y después de diversas ocasiones peligrosas, una internada de Madueke por el lado derecho del ataque londinense acabó en un penalti que transformó Kai Havertz en el minuto 89.
Dos derrotas y un empate para los ingleses
La noche del martes también dejó el mismo balance para el fútbol inglés: dos derrotas y un empate. El Tottenham fue el equipo que se llevó el palo más gordo ante el Atlético de Madrid. El conjunto madrileño aprovechó los errores de los londinenses para dejar la eliminatoria vista para sentencia (5-2). El Liverpool también cayó en Estambul ante un Galatasaray que hizo valer el gol tempranero de Mario Lemina (7’) para llevarse una ventaja mínima para la vuelta en Anfield. Por último, el empate fue el del Newcastle, que vio como el Barça de Hansi Flick le empataba el encuentro en el minuto 96 con un gol de penalti de Lamine Yamal.
Con el Bayern de Munich asustando al viejo continente después de su incontestable victoria por 6-1 y el Bodø/Glimt manteniendo su idilio en la competición europea ganando 3-0 ante el Sporting de Portugal, la vuelta de estos octavos de final apunta a apasionante donde los equipos ingleses buscarán defender su orgullo y dar la vuelta a las eliminatorias.
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