La directora del medio independiente ’14ymedio’ fue arrestada este jueves por la Seguridad del Estado cubana, según denunció su esposo, el también periodista Reinaldo Escobar Leer La directora del medio independiente ’14ymedio’ fue arrestada este jueves por la Seguridad del Estado cubana, según denunció su esposo, el también periodista Reinaldo Escobar Leer
Casi a la misma hora que el canciller cubano Bruno Rodríguez predicaba ayer sobre la democracia en la Cumbre Iberoamericana de Madrid, agentes del régimen castrista detenían con violencia a Yoani Sánchez, directora del medio digital 14ymedio, uno de los portales de periodismo independiente que muestran al mundo la realidad que soportan los cubanos.
«Ha sido secuestrada por la policía política cuando salía de su vivienda», alertó su propio medio, quien añadió que la reconocida activista por la democracia pretendía hacer compras en las inmediaciones de su casa, en el barrio habanero del Nuevo Vedado, cuando fue capturada de forma ilegal por los agentes represivos. Entre gritos, la periodista fue arrojada al interior del vehículo, estacionado en las cercanías del Ministerio de Agricultura.
«La periodista avisó a sus colegas de este diario de su breve salida y anunció que regresaría pronto, pero apenas diez minutos después logró enviar un mensaje en el que advirtió apenas con cuatro palabras de su situación», publicó en sus páginas14ymedio.
No se trata ni mucho menos de la primera detención de Sánchez ni de sus colaboradores, hostigados casi a diario por el régimen. Desde el nacimiento de 14ymedio, incluso antes, cuando Yoani se convirtió en la primera bloguera que consiguió evitar el cerco de la dictadura, los agentes se han apostado en las cercanías de su vivienda y de su redacción para intentar amedrentarla a ella y a sus colaboradores.
La detención fue confirmada por Luz Escobar, periodista del mismo medio y Premio Internacional de Periodismo de EL MUNDO.
De esta forma, Sánchez se suma a la lista de los comunicadores independientes perseguidos en los últimos días. Boris González Arenas, Adelth Bonne Gamboa y Camila Acosta fueron acosados por la Seguridad del Estado, que los conoce de sobra. Ya en septiembre, los agentes apresaron a otro reputado periodista, Henry Constantin, director de La Hora de Cuba.
«Estamos en medio de una escalada represiva contra la prensa independiente. El régimen está paranoico y por eso siguen las detenciones, las condenas injustas y la represión. Hoy fue contra la periodista Yoani Sánchez, hace dos días contra Camila Acosta y Adelth Bonne Gamboa, también periodista. Nos preocupa muchísimo el caso de Henry Constantin, que ha pasado 16 días en una celda de castigo. Condenamos estas detenciones arbitrarias y las retenciones de otros informadores en sus viviendas. ¿Han hablado sobre esto los cancilleres de Cuba y España durante su reciente reunión en Madrid? Es urgente que España y la Unión Europea se pronuncien», disparó Yaxys Cires, del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).
La dictadura ha perseguido con saña a comunicadores y también a influencers en redes sociales, como los dos miembros del proyecto audiovisual El 4tico, Kamil Zayas, y Ernesto Medina, detenidos a principios de año y que todavía continúan en prisión. Otra tiktokera muy afamada, Anna Bensi, y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por los contenidos rebeldes de la jovencita.
«¡Basta de represión contra la prensa libre!», protestó Carlos Giménez, que acaba de renovar su escaño en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. «¡La libertad de expresión no es un crimen! El régimen debe responder por sus abusos y violaciones de los derechos humanos. ¡Cuba merece libertad, democracia y una prensa libre!», destacó el dirigente cubanomericano.
Precisamente el Departamento del Tesoro de EEUU emitió ayer nuevas sanciones contra seis empresas y dos personas que han mantenido relaciones económicas con la dictadura. La presión estadounidense, que incluye el bloqueo energético de la isla, y las negociaciones secretas con el entorno familiar de Raúl Castro no han conseguido, de momento, avances sociales y civiles para los ciudadanos de la isla.
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