“Tras 40 años de carrera, que te sigan animando a continuar me hace muy feliz”, dice sonriente Marta Sánchez en la alfombra verde dispuesta en el Recinto Ferial de Tenerife, que ha vuelto a acoger la gran fiesta de Cadena Dial. Esta no es solo una entrega de premios sino mucho más: los tinerfeños inundan cada año el gigantesco espacio de conciertos del Recinto Ferial para aplaudir, bailar y darlo todo ante artistas como los que fueron reconocidos la noche del jueves: Laura Pausini, Nil Moliner, Luz Casal, Mónica Naranjo, Pablo Alborán, Luis Fonsi, Pablo López, Antonio Carmona, Ana Torroja, Café Quijano y Carlos Vives, entre otros. Leire Martínez, también premiada, repite como principal maestra de ceremonias en una gala ecléctica y memorable, una velada en la que le cantaron por sorpresa el cumpleaños feliz a Pablo López, Mónica Naranjo regalará su premio a la actriz canaria Antonia San Juan en un gesto sincero y conmovedor y Laura Pausini ofreció espectáculo asombroso en su versión del ¿Por qué te vas? de Jeanette.
La 30ª edición de los premios Cadena Dial reconoció a Laura Pausini, Marta Sánchez, Luz Casal, Mónica Naranjo, Luis Fonsi, Pablo López, Ana Torroja y Carlos Vives, entre otros
“Tras 40 años de carrera, que te sigan animando a continuar me hace muy feliz”, dice sonriente Marta Sánchez en la alfombra verde dispuesta en el Recinto Ferial de Tenerife, que ha vuelto a acoger la gran fiesta de Cadena Dial. Esta no es solo una entrega de premios sino mucho más: los tinerfeños inundan cada año el gigantesco espacio de conciertos del Recinto Ferial para aplaudir, bailar y darlo todo ante artistas como los que fueron reconocidos la noche del jueves: Laura Pausini, Nil Moliner, Luz Casal, Mónica Naranjo, Pablo Alborán, Luis Fonsi, Pablo López, Antonio Carmona, Ana Torroja, Café Quijano y Carlos Vives, entre otros. Leire Martínez, también premiada, repite como principal maestra de ceremonias en una gala ecléctica y memorable, una velada en la que le cantaron por sorpresa el cumpleaños feliz a Pablo López, Mónica Naranjo regalará su premio a la actriz canaria Antonia San Juan en un gesto sincero y conmovedor y Laura Pausini ofreció espectáculo asombroso en su versión del ¿Por qué te vas? de Jeanette.

La noche de Cadena Dial, Marta Sánchez demostrará sobre el escenario la potencia de una garganta capaz de asumir más estilos que el pop que la ha hecho estrella. Con todo, se siente tan cómoda como una reina en el género: “Me dedico al pop desde siempre y me considero cantante pop melódica; nunca he hecho lírica aunque mi padrino fue Alfredo Kraus. Me asenté en el pop y muy feliz de ello. Creo que sí se me ha valorado. Al principio mis temas eran más ingenuos, menos lucidos de voz, pero en estos años he elegido bien el repertorio para lucir mis dotes vocales. Me siento reconocida”.

Entre los hitos, y son muchos, de su trayectoria se halla su inolvidable actuación a bordo de dos fragatas, Numancia y Diana, atracadas y expectantes en el estrecho de Ormuz pocos días antes de comenzar la primera Guerra de Irak. La ocasión la pintan calva: ¿volvería a hacerlo si se lo proponen 26 años después? “Espero no tener que pronunciarme ante una pregunta así porque no me gustan las guerras. A ver cuándo alcanzamos la paz en este mundo; no entiendo que en 2026 existan aún causas bélicas inconcebibles. No quiero saber nada de eso”. Considerada por su gesta la versión hispana de Marilyn Monroe –hizo lo propio ante tropas estadounidenses en 1954–, ella responde humilde que le encanta el piropo y nada más. “Me encantó hacerlo y teníamos la canción perfecta, Soldados del amor”.


Aunque Marta puede tener la conciencia tranquila, en ocasiones son las polémicas quienes persiguen a la artista. Le preguntamos sobre lo más injusto que se ha dicho de ella: “Que soy antipática, por ejemplo, ¡cuando yo soy un encanto! (risas), aunque reconozco que soy exigente. Y que soy facha. Eso es ridículo. ¿Quedan fachas en el mundo? Si los hay, están desubicados”. De noble carácter, solicita a su representante que refresque críticas o invectivas recibidas en los últimos tiempos, si las hay. La repre pone cara de póquer y Marta retoma el asunto: “Me jode que digan eso de mí cuando no es verdad. No se puede gustar a todo el mundo ni yo lo pretendo. Tampoco a mí me gusta todo el mundo”.

Luz Casal, premiada también esa noche, recala el 26 de marzo en la capital espiritual y política de su tierra, Santiago de Compostela, con la gira de su álbum Me voy a permitir. Cantar en casa es una responsabilidad, según cuenta a La Vanguardia: “Me pone más nerviosa, sí. No sabes quién hay enfrente, que te conoce desde tus inicios…”. Confiesa que el título del álbum tiene que ver con la Luz persona, no tanto con la profesional. “Como dice la letra, ‘decirle al idiota lo que pienso de él’. Antes por no molestar, por no ser impúdica o maleducada… Pero sin faltar nunca, sí puedo decirle a alguien que es un pánfilo y adiós”.


La cantante gallega fue distinguida por Felipe VI como marquesa de la Luz y la Paz, seguramente el título nobiliario más bello de nuestra heráldica: “Desde luego, feo no es (risas). Me siento bien, naturalmente. Y mira, estoy pensando pedirles a quien no me caigan bien que me traten de marquesa”, bromea y reconoce que si tuviese tarjeta de visita, que no es el caso, se moriría de vergüenza antes de poner el membrete en ella. Particularmente, por la inacabable lista de reconocimientos que atesora desde hace años. La artista coincidió recientemente en la tele con una de sus pares, la marquesa de Griñón, y en un gesto galante, nobleza obliga, la elevó sobre sí: “Luz es más importante porque yo recibí el título como herencia”.

Eva Amaral publicó lo siguiente en X el pasado 8 de marzo, Día de la Mujer: “Hoy, 8 de marzo, es un día para recordar cuánto hemos avanzado como sociedad y para celebrar a todas las que antes que nosotras caminaron hacia delante. Por ellas, por las del futuro, por todas nosotras…. NI UN PASO ATRÁS”. La artista en un modelo a seguir, sobre todo por esa niña, esa jovencita que se asoma al mundo. “Yo le diría que no hay límites para todo lo que se proponga y que viva en igualdad con el resto de personas que la rodean”. Resulta obligado preguntarles por cómo se lleva eso de que doña Letizia sea admiradora de ellos. Contestan al unísono que en realidad, la Reina es fan de la música. El dúo que forman Eva y Juan Aguirre tiene un pie en Aragón, su tierra, y Galicia, el refugio que han elegido para componer su próximo trabajo. “Lo hacemos en una apuesta por desubicarnos, salir de Madrid, donde pasamos mucho tiempo, y también de Zaragoza, la ciudad de dónde venimos. Unas veces hemos estado en el campo, otras fuera de España… El caso es poder volver a tu burbuja, básico para componer”.

Otra marquesa sobre la alfombra es Ana Torroja. Esa noche generará uno de los momentos más vibrantes de la noche en su segunda actuación con un medley de Mecano. Ana es de esas artistas que no tiene problema en confesar haber estado cerca de tirar la toalla. El desencanto, el hartazgo, la ausencia de perspectiva. “De hecho, ese es el origen de que este próximo trabajo se llame ¿El fin del show?, entre interrogaciones. No me gustaba pensarlo como una certeza. Es una pregunta recurrente últimamente porque me faltaba ilusión, motivación… Pero reflexioné que no soy la única a quien le pasa esto y me dije ¿por qué no lo escribo? Sobre todo como catarsis. Y así he ido sacando cosas que tenía enquistadas a través de las canciones”. Torroja recobró la ilusión al darse cuenta de que tenía cosas que contar componiendo canciones. “Y estar de indie me hace ilusión. No se ha acabado, no. Acaba de empezar”.
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