Xisco Quesada es un joven balear nacido en Palma de Mallorca, que el pasado mes de junio fue diagnostico con un cáncer de páncreas, con metástasis en el hígado y sin posibilidad de operación. Su respuesta fue compartir los entresijos de su experiencia en redes sociales, sumando así más de 200.000 seguidores entre Instagram y TikTok. Además de visibilizar la enfermedad, ha podido ayudar a otros pacientes y hablar sobre cómo vive su presente, todo ello con una mirada alejada del resto de la sociedad.
El joven balear ha sumado más de 750.000 euros en GoFundMe en poco más de 24 horas
Xisco Quesada es un joven balear nacido en Palma de Mallorca, que el pasado mes de junio fue diagnostico con un cáncer de páncreas, con metástasis en el hígado y sin posibilidad de operación. Su respuesta fue compartir los entresijos de su experiencia en redes sociales, sumando así más de 200.000 seguidores entre Instagram y TikTok. Además de visibilizar la enfermedad, ha podido ayudar a otros pacientes y hablar sobre cómo vive su presente, todo ello con una mirada alejada del resto de la sociedad.
Sin embargo, los costes económicos de esta situación llevan tiempo superándole. “He intentado costearlo todo entre mi familia y yo, pensando que lo que había conseguido reunir sería suficiente para los tratamientos y los impuestos que tenía por delante… pero no lo ha sido”, explicaba en uno de sus muchos vídeos. De ahí que el afectado abriera una página en la plataforma de donaciones GoFundMe, para cubrir los gastos. Y para su suerte, la sociedad se ha movido y algunos nombres destacados han puesto su granito de arena.
En tan solo 24 horas, Quesada ha reunido más de 750.000 euros en donaciones, incluyendo algunas de Miguel Ángel Silvestre, actor de Sin tetas no hay paraíso y Velvet, o los futbolistas Carles Aleñà y Antonio Sánchez Navarro. En total, más de 37.000 personas han aportado un donativo para la causa, según reportaba el Diario de Mallorca. “Tuve que buscar soluciones fuera de Mallorca porque, por protocolo, ya no había más opciones. Mientras haya vida, yo sigo”, explicaba en un vídeo publicado a través de TikTok, que suma más de 200.000 ‘me gusta’.
“Si sale mal, entre un 60% y un 70% de lo recaudado se donará a asociaciones que investiguen curas para esta enfermedad”, anunciaba, detallando que el 30-40% restante se devolverá a los familiares que le han ayudado hasta ahora, después de unos meses llenos de altibajos. “Tuve que buscar soluciones fuera de Mallorca, porque por protocolo ya no había más opciones. Mientras haya vida, yo sigo”, insistía en una de sus muchas publicaciones, compartiendo un mantra que se ha convertido en habitual entre sus seguidores.
Una lucha constante
“No pido ni un euro a nadie que no pueda o no quiera. Me basta con compartir, que es gratis. Si se dona, que sea de corazón”, compartía en relación con las donaciones. Desde que tuvo constancia de la enfermedad, Quesada ha vivido una auténtica montaña rusa para costear el tratamiento, además de vivir multitud de contratiempos. En el momento de publicar su primer vídeo, llevaba dos meses ingresado en el hospital, sin poder ver a sus dos hijos.
“En ese tiempo surgió un inconveniente serio: mi hígado se fue atascando de metástasis y tuve que buscar soluciones fuera de mi isla, porque por protocolo ya no había más opciones y prácticamente solo podían dejarme ir”, reconocía en su momento.
Gente
