Los duques de Sussex volverán a mediados de abril al país que marcó el principio del fin de su vida como miembros activos de la familia real británica. El príncipe Harry y Meghan Markle regresarán a Australia, el primer destino que visitaron oficialmente como matrimonio en 2018 y también el lugar donde anunciaron que esperaban su primer hijo.
Los duques de Sussex realizarán a mediados de abril un viaje al país que fue el detonante de su salida de la familia real británica
Los duques de Sussex volverán a mediados de abril al país que marcó el principio del fin de su vida como miembros activos de la familia real británica. El príncipe Harry y Meghan Markle regresarán a Australia, el primer destino que visitaron oficialmente como matrimonio en 2018 y también el lugar donde anunciaron que esperaban su primer hijo.
La actriz recordaba en su documental de Netflix que ese viaje fue uno de sus momentos más complicados como miembros de la realeza, ya que sentía mucha presión por su constante exposición mediática mientras se adaptaba a su nuevo rol monárquico y tampoco se encontraba bien por el embarazo.

Ocho años después, Harry y Meghan pisarán de nuevo el país, pero no como miembros activos de los Windsor, que atraviesan su peor crisis en años por la detención del expríncipe Andrés. Un viaje en el que los duques de Sussex volverán a darse un baño de masas, aunque eso sí, tendrá un coste que ya ha generado polémica en los tabloides británicos.
Markle será la estrella del exclusivo retiro Su mejor vida, que organizan Jackie Henderson y Gemma O’Neill en el hotel Intercontinental de Coogee Beach, del 17 al 19 de abril. “No puedo creer que esté diciendo esas palabras. Nadie está más sorprendida que yo. Sé lo que están pensando, porque pienso lo mismo. ¿Cómo ha pasado Meghan, duquesa de Sussex, esta mujer increíble, de estar con Oprah Winfrey a hablar en el escenario con la pequeña Gemma en Sídney? He admirado a esta mujer y lo que ha soportado, cómo se ha sobrepuesto y cómo ha demostrado que una mujer puede ser reprimida y aun así levantarse”, ha afirmado O’Neill.
Las organizadoras están muy “halagadas” de contar con la presencia de Markle en este retiro que reunirá a 300 personas que podrán disfrutar de “conversaciones poderosas, relajación, risas y experiencias inolvidables”. La entrada VIP cuesta 2.000 euros e incluye una bolsa con regalos y una cena de gala donde se podrá hablar con Meghan y hacerse una fotografía grupal con ella. Además, se podrán realizar sesiones de yoga, meditación y sonoterapia.
El dinero recaudado se destinará a Lifeline Naarm, una organización australiana que ayuda a las personas que tienen pensamientos suicidas. Ahora bien, aunque es un evento solidario, los tabloides británicos han cuestionado el alto precio por tener una foto y charlar unos minutos con la protagonista de Suits.

Por su parte, su marido participará en la Cumbre de Seguridad Psicosocial InterEdge en Melbourne, donde hablará sobre la salud mental en el lugar de trabajo. “El príncipe Harry ha dedicado su vida al servicio y a la superación de las comunidades, a la vez que enfatiza la importancia de nuestra salud mental colectiva en su labor filantrópica y de defensa a nivel mundial”, afirman en su página web.
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