Llegan las semifinales del Mundial para España. Y lo hacen ante Francia, el rival más fuerte de todos. De hecho, se enfrentarán las dos mejores selecciones del campeonato y a las que el destino ha encuadrado en el mismo lado. Será un partido que tendrá de todo: calidad, intensidad, rivalidad, duelos individuales, carga emocional y mucha pizarra. Sin duda, la final anticipada del Mundial 2026. Aquí mis claves tácticas para este espectacular encuentro:
Será un partido que tendrá de todo: calidad, intensidad, rivalidad, duelos individuales, carga emocional y mucha pizarra
Llegan las semifinales del Mundial para España. Y lo hacen ante Francia, el rival más fuerte de todos. De hecho, se enfrentarán las dos mejores selecciones del campeonato y a las que el destino ha encuadrado en el mismo lado. Será un partido que tendrá de todo: calidad, intensidad, rivalidad, duelos individuales, carga emocional y mucha pizarra. Sin duda, la final anticipada del Mundial 2026. Aquí mis claves tácticas para este espectacular encuentro:
1) El día de Pedri y la salida de balón
El plan de partido de las dos selecciones no ha tenido ningún matiz en los duelos disputados hasta hoy, pero veremos si esta noche alguno de los dos combinados toma ciertas precauciones. Desde la óptica de España es casi seguro que no, pero puede que Francia no salte tan arriba como lo ha hecho hasta ahora cuando no tenga balón. Sea como sea, la primera incógnita es saber si Luis de la Fuente (que ya ha demostrado tener el equipo muy definido en los dos últimos partidos) alinea a Pedri de inicio u opta por Fabián de nuevo. El de esta noche es un envite que necesita del canario ya que el cuidado del balón y la buena toma de decisiones es muy importante. Y es que, desde el punto de vista español, los dos aspectos colectivos más relevantes serán tener un buen inicio del juego en los momentos en los que Francia presione arriba de manera individual y ser dominador del balón en la cuota más alta posible. A Pedri lo avala su trayectoria y el tipo de partido. A Fabián, el hecho de que la apuesta le salió bien al técnico riojano ante Bélgica.

2) Tener la posesión del balón y evitar las pérdidas
Futbolísticamente, es la Francia más completa de los últimos años. Más que la campeona del mundo en el 2018 o la subcampeona en el 2022. Porque, aparte del inigualable potencial ofensivo, tiene más futbol creativo. Además, es imparable cuando puede correr al espacio con Mbappé, Dembélé, Olise, Doué, Barcola y compañía. Todos son tremendamente rápidos, muy buenos en la conducción y ultra efectivos en la finalización. Ante tales virtudes galas, es capital que hoy España muestre su versión más precisa con el balón y que distinga bien cuándo, dónde y cómo puede elevar el nivel de riesgo en los pases. El combinado de Luis de la Fuente es el equipo que más pases promedia del Mundial con una media de 633 por partido, pero hoy es más importante perder el balón en las zonas permitidas (zonas muy avanzadas del campo contrario y con el bloque ya establecido) que en las zonas prohibidas (campo propio y sin alargar la posesión). El 90,4% de fiabilidad en las entregas que registra España tiene que ser aún mayor hoy. Si esta máxima se cumple, el combinado español tendrá controlada a la selección más temible al espacio. Si no se ve reflejado sobre el césped, será Francia quien tenga las de ganar.
3) Lamine Yamal por el sector más débil de Francia
Analizando posición por posición al combinado español y, haciendo lo propio en el francés, encontramos que una de las mayores fortalezas de la selección española (o la mayor) está en la banda derecha con Lamine Yamal, y que una de la mayores debilidades de Francia (o la mayor) está en la posición de lateral izquierdo. En los últimos partidos está jugando el exazulgrana Lucas Digne, pero todo indica que hoy Deschamps puede optar por la superior destreza defensiva de Theo Hernández. Sea como sea, la calidad en el desborde de Lamine Yamal es muy superior a ambas opciones y eso es algo que, tanto él como el bloque español, tienen que explotar y aprovechar. Y para ello serán necesarias tres cosas. La primera, hacerle llegar balones al de Rocafonda. La segunda, limpiarle las posibles ayudas defensivas con un buen posicionamiento colectivo y, la tercera, que Lamine afronte el uno contra uno cada vez que lo vea bien. Eso último, lo va a hacer seguro.

4) El duelo Rodri-Olise y las vigilancias
Otro punto clave de la eliminatoria pasa por el duelo que puedan tener un altamente mejorado Rodri ante Michael Olise, el mejor futbolista francés si hablamos de comprensión y aplicación del fútbol. Será importante que el mediocentro madrileño le exija haciéndole saltar a presiones, desgastándole sin balón y cerrando bien su espacio para que pueda recibir poco. Por otro lado, será de vital importancia que las vigilancias ofensivas de los defensas centrales mientras España tenga el balón sean casi perfectas y se mantengan a lo largo de todos los minutos que dure la eliminatoria. Para ello, tanto Cubarsí como Laporte, y también los laterales, deberán estar cerca de Mbappé, Dembelé, Doué, Barcola y compañía con tal de que Francia no les pueda encontrar fácil en una hipotética recuperación del balón por parte del cuadro bleu.
5) El póker de ataque francés
En una selección del gran potencial de Francia son muchos los peligros y muchas las formas que tienen de hacer daño a los rivales. Sin duda, el mayor foco de peligro se da en los cuatro hombres más ofensivos (mediapuntas más el ‘9’) del conjunto de Deschamps. El primer elemento es Kylian Mbappé, imparable con espacios y muy peligroso también cuando recibe el balón en los ataques posicionales del último tercio por su espectacular contundencia goleadora. Con ocho tanto en seis partidos es, junto a Messi, el máximo goleador del campeonato y, con una media de cinco por encuentro, el segundo jugador que más remata del torneo. El segundo argumento ofensivo es Ousmane Dembélé, el futbolista más imprevisible del mundo. Tiene velocidad, desborde y, desde hace un par de temporadas, compresión del juego y gol. Puede salir por los dos costados y cuenta con la misma calidad de golpeo en ambas piernas. Con cinco tantos y dos asistencias, está entre los máximos goleadores y entre los máximos asistentes del Mundial. El tercero es Michael Olise. Deschamps lo cambió de posición (de la banda derecha a la mediapunta) en el descanso del primer partido y, desde entonces, su juego y el del equipo han mejorado exponencialmente. Tiene fútbol, mucha velocidad, creatividad, último pase y gol. Es el máximo asistente del torneo con cinco pases de gol. El cuarto o quinto elemento del ataque francés son Doué y Barcola. Otro dos extremos con desborde, rapidez en los espacios y contundencia goleadora. Se van intercambiando los roles de titular y suplente, pero son muy buenos los dos. Entre ambos suman tres goles y tres asistencias. No hay duda que España tendrá que estar perfecta si quiere minimizar tal cantidad de talento ofensivo.

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