La derrota del RCD Espanyol ante el Real Madrid el domingo prolonga hasta 17 la racha de partidos sin ganar del club blanquiazul, cuya última victoria en Liga se dio en diciembre de 2025, ante el Athletic en San Mamés, que colocaba al equipo en una feliz quinta posición. Habían transcurrido 17 partidos de la presente temporada. 17 partidos después el Espanyol es 13º, a cinco puntos de la zona de descenso, que podrían ser tres si el Sevilla vence hoy a la Real Sociedad en el partido que cierra la 34ª jornada de Primera.
Los blanquiazules se ubican en el top-10 de mayores rachas de partidos sin ganar de la historia de Primera
La derrota del RCD Espanyol ante el Real Madrid el domingo prolonga hasta 17 la racha de partidos sin ganar del club blanquiazul, cuya última victoria en Liga se dio en diciembre de 2025, ante el Athletic en San Mamés, que colocaba al equipo en una feliz quinta posición. Habían transcurrido 17 partidos de la presente temporada. 17 partidos después el Espanyol es 13º, a cinco puntos de la zona de descenso, que podrían ser tres si el Sevilla vence hoy a la Real Sociedad en el partido que cierra la 34ª jornada de Primera.
En estos 17 encuentros ligueros de 2026, los blanquiazules han sumado 6 puntos de 51 posibles, con 15 goles a favor (solo uno en los últimos cuatro partidos) y 32 en contra (cinco en los últimos cuatro). Esta serie está ya entre las diez peores de la historia de la Primera División en una sola temporada, que tienen un destino en común: en todos los casos menos uno, el equipo metido en una racha de ese orden perdió la categoría.
Solo el Hércules de la temporada 84/85 logró mantener la categoría tras 17 encuentros sin sumar una victoria
La peor racha la protagonizó el Almería, según los datos de Transfermarkt. Aunque la racha llegó a ser de 31 jornadas sin ganar (encabalgando dos temporadas), en un solo curso los andaluces no ganaron durante 28 partidos seguidos. La primera victoria llegó al cuarto entrenador del curso (Vicente Moreno dio paso a Lasarte, que dio paso a Gaizka Garitano, que dejó el puesto a Pepe Mel), en la jornada 29 y por 0-1 en Las Palmas. No fue suficiente: en la jornada 33 el descenso almeriense ya era matemático.
Sporting de Gijón y Cádiz comparten la segunda peor racha, de 23 encuentros sin ganar. Los asturianos se plantaron en la 23ª jornada con un balance de tres empates y 20 derrotas, con 19 goles a favor y 53 en contra. En la jornada 24, contra el Racing de Santander, pusieron fin a la sangría. Fue la primera victoria de las dos que lograron ese curso. El descenso como colistas fue inevitable.
El caso del Cádiz es similar, pero más reciente. Entre las jornadas 7 y 25 no lograron un solo triunfo, pero sí 12 empates que les dieron algo de aliento. La llegada de Pellegrino al banquillo en la jornada 22 dio esperanza a un grupo que no firmó su descenso matemático hasta la jornada 37.
Burgos y Osasuna sumaron rachas de 22 y 21 partidos sin ganar, respec tivamente, en temporadas que terminaron en descenso. Los burgaleses —que no eran el club actual que compite en Segunda, sino el anterior, desaparecido en 2009— lograron ganar en la jornada 6 al Sporting, y no repetirían victoria hasta la jornada 29, frente al Logroñés en Las Gaunas. Certificaron el descenso en la jornada 34, un mes antes del fin de la temporada. Osasuna, por su parte, pasó 21 partidos sin ganar en la 2016/17 entre las jornadas 9 y 29. Un arreón final de tres victorias y dos empates en nueve partidos no evitaron que lo construido a lo largo del curso, la pérdida de categoría, se consumara.
20 partidos sin ganar estuvieron el Racing de Santander de la 2011/12 y el Córdoba CF de la 2014/15. Ambos descendieron como colistas.

Tres equipos estuvieron 19 partidos sin ganar: el Levante de la temporada 2021/22, el Valladolid del pasado curso y el Espanyol, precisamente, de la temporada 1988/89. Aquel Espanyol que fue de Clemente y acabó siendo de García de Andoin, con N’Kono y Zubillaga en la plantilla, estuvo una vuelta sin ganar, entre las jornadas 5 y 24. Una racha de cinco victorias y siete empates en 14 partidos, casi evita el descenso, pero el equipo acabó en la 17º plaza, que en aquel entonces conducía a una promoción contra un equipo de Segunda. Los blanquiazules sucumbieron ante el Mallorca en una prórroga cruel, para recuperar la categoría, en otra promoción, al cabo de un año.
La racha sin ganar de 18 partidos del Logroñés 94/95 —descendió— nos llevan al Espanyol actual y al Hércules de la 84/85, dolosos dueños de una serie de 17 partidos sin conocer la victoria.
El Espanyol 88/89 estuvo 19 partidos sin ganar. Una gran reacción final llevó a la promoción, perdida contra el Mallorca
El vecino en esta tabla es el que da esperanza a los blanquiazules, precisamente. Tras las 17 fechas sin vencer, el club alicantino enlazó seis victorias en diez partidos para lograr la permanencia en la última jornada, con un triunfo en el Bernabéu (0-1) que invalidó el empate del Málaga, que acabó descendiendo, ante el Betis.
El Hércules, en todo caso, tenía algo que a este Espanyol no le sobra: tiempo. Con 12 puntos por disputarse, los tres que se pondrán en juego la próxima jornada entre blanquiazules y sevillistas en el el Pizjuán se antojan fundamentales. Ganar sería importante; puntuar es imperativo.
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