Hansi Flick ha ido dejando muestras de su talante cordial desde que llegó al banquillo del Barça. Sus ruedas de prensa huyen de la acritud, su trato con los jugadores, empleados, rivales, periodistas y aficionados suele ser exquisito, y ahora también ha hecho gala de un gran sentido de humanidad. En la salida de St. James’ Park, tras el entrenamiento del Barça preparatorio para el partido contra el Newcastle, el alemán tuvo un gesto con un joven aficionado que lo dignifica.
El entrenador alemán ayudó a un joven aficionado que quedó atrapado en una valla esperando la salida de sus ídolos
Hansi Flick ha ido dejando muestras de su talante cordial desde que llegó al banquillo del Barça. Sus ruedas de prensa huyen de la acritud, su trato con los jugadores, empleados, rivales, periodistas y aficionados suele ser exquisito, y ahora también ha hecho gala de un gran sentido de humanidad. En la salida de St. James’ Park, tras el entrenamiento del Barça preparatorio para el partido contra el Newcastle, el alemán tuvo un gesto con un joven aficionado que lo dignifica.
En el momento de la salida de los jugadores del estadio, Hansi Flick se dio cuenta que detrás de las vallas que delimitan el acceso de los aficionados había un niño que estaba llorando, apretujado por otros seguidores.
El entrenador alemán no dudó en acercarse e interesarse por el muchacho, ante la impasibilidad de los agentes de seguridad del Newcastle. Flick y otras dos personas -uno de ellos, miembro del cuerpo técnico-, ayudaron a liberar al chico.
Una vez fuera de la presión de las vallas, Flick conversó con el joven aficionado que esperaba su autógrafo. Otro agente de la seguridad privada del club inglés lo devolvió detrás de la valla por otra parte.
Deportes
