Esta denominación, de extendido uso entre partidos, se convierte en la marca con la ventaja de ser inclusiva y neutra / Próximamente se lanzará el rediseño gráfico con el logo y el color Leer Esta denominación, de extendido uso entre partidos, se convierte en la marca con la ventaja de ser inclusiva y neutra / Próximamente se lanzará el rediseño gráfico con el logo y el color Leer España // elmundo
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El nuevo Sumar ya tiene, por fin, un nombre: Frente Amplio. Ésta es la denominación que han elegido las cuatro formaciones impulsoras de la alianza de las izquierdas, IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes, después de un intenso proceso de debate pero en el que, en realidad, el consenso se alcanzó hace ya bastante tiempo.
La decisión ha sido elegir Frente Amplio, como ha adelantado este viernes El Salto y ha podido saber EL MUNDO, aunque fuentes oficiales de los cuatro partidos siguen sin confirmar ni desmentir. La nueva marca electoral sustituye a Sumar y pasa página de la etapa de Yolanda Díaz. Algo que sucederá de manera completa cuando los cuatro partidos desvelen quién va a ser su nuevo líder y candidato a las elecciones generales de 2027. Éste el gran anuncio que todavía se espera, y que impacienta a los votantes desde que en febrero se confirmó la sede vacante.
Parece que se sabrá «muy pronto». Fuentes del espacio apuntan que sería en las primeras semanas de octubre. En las últimas horas, las miradas se dirigen hacia Ada Colau, como avanzada este diario ayer. Un día después, ella ha declarado en eldiario.es que está dispuesta a ser candidata a las elecciones si en la lista de unidad se integra Podemos.
Bajo la denominación de Frente Amplio se presentarán a las elecciones generales IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes y se confía en que esta lista de partidos vaya creciendo con fuerzas territoriales como Compromís, Chunta Aragonesista, Més per Mallorca o Iniciativa del Pueblo Andaluz, entre otras más; además de partidos como Equo.
¿Y Podemos? Ése es el objetivo, incorporarlo a la candidatura para evitar una fractura del voto en la izquierda, pero las posiciones hoy en día entre las dos partes están bastante alejadas como para pensar que es posible, aunque tiempo hay de sobra para intentarlo. Desde luego el empujón de Ada Colau mete presión a todas las partes. El mensaje oficial de Frente Amplio es que se tiende la mano a Podemos e Irene Montero, aunque se les recuerda que éste es un proyecto político que busca entre sus objetivos reeditar el Gobierno de coalición con el PSOE.
El nombre de Frente Amplio no es una improvisación ni tampoco un concepto nuevo. Es la fórmula que más se ha utilizada en la izquierda alternativa al PSOE para aludir a una candidatura unitaria. De hecho, es casi un nombre fetiche para IU y su líder, Antonio Maíllo, que habitualmente sale a la luz en sus discursos.
La nueva marca evoca a las plataformas electorales llamadas Frente Amplio que se han sucedido en Latinoamérica desde hace bastante tiempo y que acumulan importantes éxitos electorales tras conseguir unir a todo el espectro de la izquierda en una misma papeleta.
Conocido es el caso de Pepe Mujica, en Uruguay, y más reciente está el de Gabriel Boric, en Chile. Los dos lideraron proyectos que se presentaban bajo esa denominación y luego presidieron sus países. Por eso, la alusión en España a esos frentes amplios ha sido permanente en los últimos años por boca de dirigentes de los principales partidos políticos de la izquierda, que envidiaban esas experiencias latinoamericanas y defendían una unidad similar en España.
El uso de Frente Amplio como marca de la coalición tiene una gran ventaja. Las siglas de todos los partidos se sumergen bajo una denominación neutra e inclusiva, sin que el nombre de ninguna organización destaque o se imponga al resto.
Esto es una novedad muy relevante para las generales, porque Podemos hizo valer su nombre ante sus socios en 2016 (Unidos Podemos) y 2019 (Unidas Podemos), igual que Yolanda Díaz impuso Sumar como nombre al tiempo que creaba un partido propio llamado Movimiento Sumar. Eso causó un profundo malestar interno por pretender generar confusión «del todo con una parte». Frente Amplio borra de un plumazo ese tipo de problemas por ser una marca que engloba a todos.
Se conoce ya el nombre pero el proceso de transformación de la marca electoral va más allá, dado que irá acompañada de un rediseño de la imagen y la línea gráfica. Queda por conocer qué pasa con el color de la alianza (si sigue el fucsia o se busca otro); cómo será el logo y otros detalles relacionados con el diseño. Son cuestiones en las que se lleva tiempo trabajando, aprovechando que el consenso entre los cuatro partidos se alcanzó hasta bastantes meses. Quizá sea una pista que la alianza haya usado franjas de color rosa, roja, verde y granate durante estos meses. Y en medio el nombre sobre una franja negra.
