Kevin Lamour ha dejado su cargo como director de operaciones de la FIFA semanas después de criticar duramente el plan del presidente, Gianni Infantino, para vender participaciones del Mundial a inversores privados.
La salida se produce semanas después de criticar duramente el plan de Infantino para vender participaciones del Mundial a inversores privados
Kevin Lamour ha dejado su cargo como director de operaciones de la FIFA semanas después de criticar duramente el plan del presidente, Gianni Infantino, para vender participaciones del Mundial a inversores privados.
La FIFA confirmó la salida en un comunicado remitido a varios medios: “La FIFA puede confirmar que la relación laboral entre la FIFA y Kevin Lamour, en su calidad de director de operaciones de la FIFA, terminó el 17 de agosto del 2026. “La FIFA agradece a Kevin sus dos años de servicio y le desea mucha suerte en el futuro. No se harán más comentarios sobre el asunto”.
Lamour era una de las figuras de mayor rango del fútbol mundial que se habían pronunciado contra el impopular plan de Infantino para involucrar al capital privado en el Mundial. En una entrevista concedida en julio a The Associated Press, lo calificó como “el proyecto de una sola persona” y aseguró que él y otros trabajadores se sentían engañados.
Lamour se suma a la salida de Carlos Cordeiro, mano derecha de Infantino y arquitecto del Mundial 2026
“No solo este proyecto no debe salir adelante…, sino que ha llegado el momento de que los líderes políticos del fútbol se hagan las preguntas correctas y tomen las decisiones adecuadas”, afirmó Lamour entonces, antes de insinuar que sabía que su puesto podía estar en riesgo.
“Si eso significa que pierdo mi trabajo, que así sea”, dijo Lamour. “Entenderé y respetaré esa decisión. Al menos esta noche dormiré tranquilo”. Lamour, ciudadano francés y suizo, llegó a la FIFA en noviembre del 2024, después de ejercer como secretario general adjunto de la UEFA, el organismo rector del fútbol europeo.
Poco después de la conclusión del Mundial de 2026, Infantino anunció su intención de concentrar los derechos comerciales del Mundial —incluidos los de retransmisión, patrocinio, venta de entradas y licencias— bajo una nueva empresa comercial y vender participaciones de esta a fondos de capital privado. Defendió que la operación podría generar miles de millones de dólares que se reinvertirían en el fútbol.
La UEFA, la CONCACAF y la AFC (Confederación Asiática de Fútbol) se opusieron por unanimidad al plan. La UEFA llegó incluso a prometer un boicot a los Mundiales y otros torneos de la FIFA si la iniciativa salía adelante. Carlos Cordeiro, expresidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos (2018-2020), dimitió como asesor principal de Infantino el día en que la FIFA acabó retirando su respaldo a la iniciativa FFE.
Lamour anticipó que su trabajo estaba en riesgo tras las críticas: “Si eso significa que pierdo mi trabajo, que así sea””
“Si las asociaciones miembro creen que se necesita inversión adicional para desarrollar el fútbol, la FIFA ya tiene capacidad financiera para proporcionar ese apoyo con sus recursos actuales”, afirmó entonces Cordeiro. “En ese contexto, vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar 4.200 millones de dólares tiene poco sentido. Es hipotecar el futuro del fútbol sin ninguna justificación convincente”.
Infantino afronta ahora un futuro incierto al frente de la FIFA, luego de que la Federación Escocesa de Fútbol fuese la última en anunciar que no apoyará al presidente en la próxima candidatura a la reelección.
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