No todos vieron la exhibición de Raphinha en el Spotify Camp Nou durante la goleada europea contra el Newcastle (7-2). En el añadido de la primera parte, Trippier derribó dentro del área al brasileño que buscaba empujar un balón de Fermín. El árbitro no señaló el penalti y posteriormente fue corregido por el VAR.
El club bloquea la venta de entradas con visibilidad reducida situadas en las primeras filas del Gol Nord y estudia cómo reubicar a los fotógrafos y operadores de cámara
No todos vieron la exhibición de Raphinha en el Spotify Camp Nou durante la goleada europea contra el Newcastle (7-2). En el añadido de la primera parte, Trippier derribó dentro del área al brasileño que buscaba empujar un balón de Fermín. El árbitro no señaló el penalti y posteriormente fue corregido por el VAR.
Pero no fue el único que no lo vio bien. La grada de animación, que ocupaba las primeras filas de la primera gradería en el Gol Sur, tampoco. Sus integrantes se guiaron por la euforia de los aficionados situados en el lateral para celebrar el tercer gol del Barça, un penalti transformado por Lamine Yamal.
En el Gol Norte, donde no hay grada de animación de pie, la visibilidad es aún peor. El principal inconveniente es la colocación de la estructura televisiva, que condiciona la visión en las primeras cuatro filas. A ello se suma la necesidad de habilitar espacio para fotógrafos y operadores de cámara situados en esa zona, lo que incrementa la falta de visibilidad.

Según explica el club, el problema afecta aproximadamente a 350 localidades, aunque en partidos de Liga se reduce a unas 150, ya que la ubicación de la estructura televisiva puede ajustarse. Desde el club apuntan que a partir de la fila cinco o seis no hay ningún tipo de problema y que, en la Liga, incluso desde la fila tres la visibilidad es buena.
El problema no es nuevo. Ya sucedía en el viejo Camp Nou y, con las obras de remodelación, la pendiente de la gradería no se ha modificado. Altos cargos de la constructora turca Limak señalan a este diario que han completado el plan de obras solicitado por el club.
Por su parte, Joan Sentelles, director de operaciones del FC Barcelona, respondió en el programa ‘Tot Costa’ de Catalunya Ràdio que una posible solución estructural, como hundir un poco más el césped, fue descartada por su impacto global en la visibilidad del recinto. “En la primera gradería, la pendiente casi no ha cambiado y en el terreno de juego era imposible bajar la cota porque afectaba a la visión de todo el estadio”, explica.
En el 2015, ante la misma problemática, se optó por situar la U- televisiva cerca de la grada y muy alejada de la línea de fondo. De cara al futuro, el club trabaja en otras alternativas, aunque sin plazos inmediatos. Existen opciones, como reubicar a los fotógrafos o modificar la disposición en ciertos partidos. De momento, tras las quejas, el domingo contra el Rayo Vallecano las tres primeras filas del Gol Norte ya no se pusieron a la venta.
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