Jannik Sinner acaba de conquistar Wimbledon, alcanzó en la final ante Alexander Zverev su victoria número 100 en torneos de Grand Slam y continúa consolidándose como el número uno del mundo. Sin embargo, hay un desafío que todavía se le resiste al italiano: el examen de conducir. El campeón sorprendió al confesar que ya lo ha suspendido cuatro veces.
El campeón de Wimbledon sorprendió al revelar que ha suspendido cuatro veces el permiso de conducir, una confesión que dejó una de las imágenes más divertidas de la gala de campeones
Jannik Sinner acaba de conquistar Wimbledon, alcanzó en la final ante Alexander Zverev su victoria número 100 en torneos de Grand Slam y continúa consolidándose como el número uno del mundo. Sin embargo, hay un desafío que todavía se le resiste al italiano: el examen de conducir. El campeón sorprendió al confesar que ya lo ha suspendido cuatro veces.
La anécdota llegó durante la tradicional Cena de Campeones de Wimbledon, celebrada en el histórico Raffles London, antiguo edificio del Ministerio de Guerra británico. Sinner apareció pasada la medianoche con el trofeo bajo el brazo para reunirse con cerca de 270 invitados, entre miembros del All England Club y personalidades vinculadas al torneo.
Nada más subir al escenario, el presentador le advirtió de que tendría que responder a algunas preguntas complicadas. Jannik Sinner respondió entre risas: “No me hagáis preguntas complicadas: he bebido un poco”.
La confesión más inesperada de Sinner
El ambiente distendido permitió conocer una faceta poco habitual del número uno del mundo. Después de hablar sobre la emoción que vivió su madre durante la final, el italiano desveló una curiosa historia personal que provocó las carcajadas de los asistentes.
Antes de viajar a Londres había vuelto a presentarse al examen para obtener el permiso de conducir. El resultado fue el mismo que en las ocasiones anteriores.
“Es la cuarta vez. Quizá sea mejor que siga jugando al tenis”, bromeó Jannik Sinner, consciente de la ironía que supone dominar el circuito mundial mientras sigue sin conseguir el carnet.
La confesión no tardó en hacerse viral entre los aficionados al tenis. No deja de resultar llamativo que un jugador capaz de derrotar a los mejores tenistas del planeta, levantar títulos de Grand Slam y alcanzar las 100 victorias en los grandes escenarios todavía no haya podido superar un examen de conducir.
Del niño que emocionó a Wimbledon al campeón del mundo del tenis
Durante la gala también hubo espacio para un momento mucho más emotivo. Preguntado por la reacción de su madre, Siglinde, que abandonó la grada durante la final tras ver cómo su hijo perdía el primer set en el ‘tie-break’, Sinner dejó una de las respuestas más sinceras de la noche.
“Todavía no soy padre. No sé qué significa ver a un hijo jugar en la pista central de Wimbledon”, explicó.
La respuesta mostró el lado más humano del campeón italiano, que pasó de bromear sobre sus suspensos al volante a reflexionar sobre el papel que ha desempeñado su familia en su carrera.
Mientras sigue acumulando títulos y batiendo récords sobre la pista, Sinner ya tiene un nuevo objetivo fuera del tenis. Después de cuatro intentos fallidos, el número uno del mundo espera que la próxima vez pueda vencer, por fin, al único rival que todavía se le resiste: el examen de conducir.
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