Hubo una época no muy lejana (la temporada pasada) en la que jugar sin Raphinha, Pedri o Lamine Yamal era sinónimo de bajar el nivel. El sábado, tres semanas después de jugar juntos en Sevilla y tras un parón FIFA atípico, el Barcelona ganó al Getafe de Bordalás (3-0), sin Pedri (salió en la segunda mitad), ni el lesionado Raphinha. No fueron las únicas ausencias. Flick introdujo cinco cambios más en el once respecto al equipo que ganó en el Sánchez-Pizjuán. Solo Eric Garcia -lateral derecho en Sevilla y central contra el Getafe-, Rodri, Lamine Yamal y Gordon se mantuvieron en el once inicial del técnico. Siete cambios respecto al equipo que ganó en el Sánchez-Pizjuán en la mayor revolución de la temporada de un equipo que mantiene una idea inalterable. Una identidad que le ha llevado a dominar en solitario la Liga y a establecer un récord de ocho victorias consecutivas por segunda vez en su historia. Ya lo logró el Barça del Tata Martino en el curso 2013-2014. Además, suma 39 tantos en estos dos primeros meses.
El técnico introdujo siete cambios ante el Getafe sin alterar la identidad del equipo, respaldado por la profundidad de la plantilla, una jerarquía renovada y un calendario exigente
Hubo una época no muy lejana (la temporada pasada) en la que jugar sin Raphinha, Pedri o Lamine Yamal era sinónimo de bajar el nivel. El sábado, tres semanas después de jugar juntos en Sevilla y tras un parón FIFA atípico, el Barcelona ganó al Getafe de Bordalás (3-0), sin Pedri (salió en la segunda mitad), ni el lesionado Raphinha. No fueron las únicas ausencias. Flick introdujo cinco cambios más en el once respecto al equipo que ganó en el Sánchez-Pizjuán. Solo Eric Garcia -lateral derecho en Sevilla y central contra el Getafe-, Rodri, Lamine Yamal y Gordon se mantuvieron en el once inicial del técnico. Siete cambios respecto al equipo que ganó en el Sánchez-Pizjuán en la mayor revolución de la temporada de un equipo que mantiene una idea inalterable. Una identidad que le ha llevado a dominar en solitario la Liga y a establecer un récord de ocho victorias consecutivas por segunda vez en su historia. Ya lo logró el Barça del Tata Martino en el curso 2013-2014. Además, suma 39 tantos en estos dos primeros meses.
“Es muy importante que estén todos a este nivel. En algunas posiciones tenemos tres jugadores muy buenos”, destacaba Flick, que ha aprendido del pasado con la ayuda de Deco y la llegada de fichajes como Rodri, Gordon, Adeyemi y Gabriel Jesus, además de la aparición de fenómenos como Xavi Espart, joya de la Masia recientemente blindada hasta 2030. La dirección deportiva entendió en verano que la verdadera necesidad estaba en los extremos, ya que la pasada temporada el equipo perdía mucho cuando faltaban Lamine o Raphinha. Ficharon a Adeyemi y Gordon. Y cuando se marcharon Lewandowski y Ferran Torres, ante la imposibilidad de fichar a Julián Álvarez, optaron por el cada día más valioso Gabriel Jesus, suplente de Raphinha el sábado y con tres goles en su casillero.
“Hay una gran atmósfera en el equipo, todos juegan por el equipo. Al final todo es por el equipo y por el club. Es muy especial lo que hay aquí”, continuaba Flick que, en su tercer curso, sabe que disfruta de una abundancia de recursos que no tuvo antes. Esa confianza le permitió, ante el Getafe, valorar con perspectiva la carga de minutos de sus 17 internacionales y también el calendario. El Real Madrid será el próximo rival que visite el Spotify Camp Nou, el domingo 25 de octubre. Antes, el equipo de Flick visitará al Galatasaray y al PSG en la Champions y viajará a Sevilla para enfrentarse al Betis en la Liga.

El duelo ante el Getafe sirvió para comprobar esa nueva gestión. El técnico aprovechó para dar descanso a Pau Cubarsí (270 minutos con España). Tampoco pisó el césped João Cancelo, el internacional con más carga física, que disputó los cuatro partidos con Portugal y llegó a completar 305 minutos. Al mismo tiempo, el alemán administró a Pedri (206 minutos con España), que apenas disputó media hora contra el Getafe, al igual que Fermín (99 minutos con la selección), mientras retiraba a Rodri en el minuto 70. Gordon rompía el molde con sus 220 minutos, aunque había descansado en el cuarto partido con Inglaterra. Tras marcar tres goles con su selección, llegó con confianza para anotar su primer tanto con el Barcelona.
El caso Lamine Yamal
En esta política de rotaciones hay una figura que permanece al margen: Lamine Yamal. Flick llegó a preguntarle a su estrella si quería que lo sustituyera, ya con el 2-0 en el marcador al descanso. Pero el joven prefirió seguir. Agotó así los 90 minutos, algo que ya es una tradición. De los nueve partidos que ha disputado el Barça esta temporada, Lamine ha completado siete. Solo estuvo en el banquillo los últimos 20 minutos de la primera jornada ante el Elche, cuando se marchó frustrado y enfadado porque no había marcado. La segunda y última ocasión en la que Flick sustituyó al extremo fue en el Ciutat de València contra el Levante, en el minuto 66. Después del portero Livakovic, con Croacia, y de Cancelo, con Portugal, Lamine Yamal ha sido el tercer azulgrana y el segundo jugador de campo con más minutos internacionales: 281, bajo las órdenes de De la Fuente.
Con la campaña por el Balón de Oro cerrada, Lamine continúa en modo superestrella. O, como dice él, en modo superhéroe. Siente que, aunque el Camp Nou aún no ha encontrado el mejor cántico para él, la afición espera que encare a sus rivales. Que pasen cosas. Esa expectación le genera una sensación de poder y confianza que compara con la de sentirse Superman o Spiderman. Por su ascendencia, Flick le pregunta si quiere descansar. Pero el técnico también se fija mucho en los entrenamientos, donde el extremo mantiene su mejor versión. “Recupera muy bien y hace tratamientos”, explicaba Flick tras ganar al Getafe. Hoy el jugador, como es habitual, se quedó recuperando en el gimnasio con el resto de titulares pero, entre semana, es el último en dejar el campo de entrenamiento. Y, tras la lesión de Raphinha esta semana, se ha quedado practicando los lanzamientos de penalti porque quiere que cuenten con él. Flick sabe que algún día deberá descansar, pero, de momento, cuando se trata de Lamine, prefiere dejar el Excel en un cajón.
Los minutos de los 17 internacionales del Barcelona
Livakovic 360’
Cancelo 305’
Lamine Yamal 281′
Cubarsí 270’
Rodri 256’
Gordon 220’
Olmo 220’
Pedri 206’
Koundé 180’
Adeyemi 154’
Raphinha 135’
Bernal 119’
Fermín 99’
Espart 90’
Bisiwu 69’
Hamza 52’
Eric Garcia 0’
La llegada de Benjamin Kugel al departamento de preparación física ha terminado de cerrar el círculo de confianza de un Flick que lidera y corrige en un curso en el que también ha renovado las jerarquías del vestuario. Ha nombrado a dos capitanes que generan consenso, Raphinha y Pedri, mientras que los jugadores han elegido a Eric Garcia, De Jong -a quien esperan para el clásico- y Lamine Yamal. A Rodri también lo definen dentro de la ciudad deportiva como “un líder, un tutor sin brazalete”.
Con todo, en los nueve partidos disputados, solo el Athletic, gracias a una soberbia actuación de Unai Simón bajo palos, se marchó del Camp Nou tras haber encajado únicamente dos goles. Fue el rival que salió mejor parado. El resto de los encuentros se han resuelto con goleadas.El Racing se llevó la mayor (7-2), mientras que Elche (0-5), Rayo Vallecano (5-2), Valencia (0-5) y Feyenoord, en la Champions (5-1), recibieron cinco goles. El Levante encajó cuatro tantos (2-4). Y en las dos últimas jornadas el Barça ha ganado al Sevilla (1-3) y al Getafe (3-0).
Pero ahora llegan los platos fuertes de la temporada: la Champions y el clásico en el Camp Nou. Y Flick, salvo con Lamine, saca su Excel ante el Getafe. Nadie le borra la sonrisa al Barcelona, que mantiene la velocidad de crucero incluso cuando le faltan piezas importantes como Raphinha.
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