Tres veces segundo y una vez tercero en la general de la Vuelta a España, Enric Mas afrontó la jornada, una contrarreloj de pesadilla entre El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera (32,5km), como la más importante de su vida deportiva. El maillot rojo de esta Vuelta transformó al fin sus sempiternas dudas contra el crono en una fortaleza extraordinaria y dio un paso fundamental para conquistar su primera Vuelta a España. Resistió el ciclista de Artà en el día que más temía. En la contrarreloj más importante de su carrera cedió solo 33 segundos con respecto a Primoz Roglic, que no pudo con el especialista suizo Stephan Küng, ganador de la etapa. A falta de tres jornadas, y con terreno montañoso por delante, donde se ha mostrado como el más fuerte, Enric Mas está cada día más cerca de ganar su primera gran vuelta.
El mallorquín supera el gran examen de la contrarreloj al ceder solo medio minuto
Tres veces segundo y una vez tercero en la general de la Vuelta a España, Enric Mas afrontó la jornada, una contrarreloj de pesadilla entre El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera (32,5km), como la más importante de su vida deportiva. El maillot rojo de esta Vuelta transformó al fin sus sempiternas dudas contra el crono en una fortaleza extraordinaria y dio un paso fundamental para conquistar su primera Vuelta a España. Resistió el ciclista de Artà en el día que más temía. En la contrarreloj más importante de su carrera cedió solo 33 segundos con respecto a Primoz Roglic, que no pudo con el especialista suizo Stephan Küng, ganador de la etapa. A falta de tres jornadas, y con terreno montañoso por delante, donde se ha mostrado como el más fuerte, Enric Mas está cada día más cerca de ganar su primera gran vuelta.
Con dos minutos de ventaja sobre el esloveno, ahora ya segundo en la general tras dar cuenta de Felix Gall, en el equipo telefónico daban por buena antes de la etapa una pérdida cercana al minuto y medio. Parecía suficiente con conservar el maillot rojo. Pero Enric Mas sorprendió de nuevo a todos en esta Vuelta, en la que anteriormente también se había reivindicado como un ciclista ofensivo y valiente. Esta vez se dejó solo medio minuto en el terreno que es su talón de Aquiles ante un especialista, e incluso fue capaz de recuperarle tiempo en los últimos diez kilómetros.
“Estábamos confiados en que perderíamos menos de lo que la gente pensaba. He hecho contrarrelojes mejores, pero esta ha sido importante”, dijo en meta el patrón de la carrera, líder desde la caída de Tadej Pogacar. “Teníamos referencias de dónde intentar guardar y luego apretar más. Dividimos la crono en tres y creo que ha salido bien”, dijo Mas, que conservó fuerzas en los primeros 12 kilómetros para en la parte final aumentar su velocidad.
Con tres etapas por delante, dos de ellas con llegadas en alto, donde Mas ha sido superior hasta ahora a todos sus rivales, el de Artà aventaja en 1m37s a Roglic y en 3m01 a Felix Gall, el gran damnificado de la contrarreloj. “Tenemos que seguir. Puede ser mucho tiempo o muy poco. Pero hoy lo hemos hecho muy muy bien. Me siento feliz, con ganas de poder afrontar estos dos días de montaña y con ganas”, reflexionó Mas, que se sacó un enorme peso de encima y ya ve a lo lejos su primera Vuelta a España.
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