El jurado ha destacado de Enrique Vila-Matas «su aportación a la tradición borgiana en lengua española, así como por una originalidad formal» Leer El jurado ha destacado de Enrique Vila-Matas «su aportación a la tradición borgiana en lengua española, así como por una originalidad formal» Leer
El novelista barcelonés Enrique Vila-Matas ha ganado el Premio Nacional de las Letras Españolas 2026, convocado por el Ministerio de Cultura y dedicado a señalar el conjunto de una obra literaria y su influencia en las letras en español. La carrera de Vila-Matas, un escritor solitario, genial, cosmopolita y a la vez ensimismado, nunca hasta ahora había sido reconocida como una parte de la tradición hispánica. Pero, a la vez, sus libros son desde hace décadas una muestra maravillosa de la vitalidad de la literatura española, bien reconoccida en todo el mundo.
El fallo del Premio Nacional de Las Letras Españolas reconoce en Vila-Matas «su influencia decisiva en la narrativa contemporánea, su aportación a la tradición borgiana en lengua española, así como por una originalidad formal y fidelidad al espíritu metaficcional de Cervantes desde una dilatada y ejemplar trayectoria», según la nota de prensa remitida por el Ministerio de Cultura.
A Vila-Matas se le ha visto muchas veces como a un escritor afrancesado, porque su lenguaje parecía venir del situacionismo y de la recuperación de Marcel Duchamp en los años 60 y porque francesas eran muchas de sus obsesiones. La realidad es que su primera novela nació en una circunstancia mucho más cercana: escribió Mujer en el espejo contemplando el paisaje (1971) mientras hacía la mili en Melilla. Vila-Matas había nacido en Barcelona (1948), hijo de un farmacéutico, estudió Derecho en los años 60, hizo de teatro universitario, escribió críticas de cine en Fotogramas y filmó dos cortometrajes imposibles que están perdidos. Después, vivió en París dos años, en una buhardilla en la calle Saint Benoît propiedad de Marguerite Duras, y allí empezó el camino hacia Breve historia de la literatura portátil (1986), el libro que hizo el molde de todos los libros de Vila Matas. Mitómanos, huidizos, cómicos en apariencia y angustiosos en el fondo, fantasmagóricos… Breve historia de la literatura portátil fue un texto de menos de 90 páginas que inventaba una sociedad secreta de escritores y artistas de obras breves y vidas extravagantes: Borges, Witold Gombrowicz, Fitzgerald, Man Ray, Salvador Dali… Vila-Matas ha sido también un gran divulgador de la la genialidad ajena. De cierto tipo de genialidad un poco absurda y lúdica.
Vila-Matas condiguió también lo imposible: ofrecer una obra que para sus lectores fuera a la vez retadora y amistosa, rompedora y encantadora. Como hijo de la contracultura francesa, muchos libros de Vila-Matas han sido casi bromas, casi performances, casi ideas para piezas de arte. A la vez, el escritor creó un personaje teatral, de abrigo largo y negro, de leyenda romántica y, a la vez, autoparódico. En El mal de Montano (2002), el personaje de Montano era un crítico literario que se convertía en otro personaje llamado Enrique Vila-Matas que, a su vez, se convertía en un vampiro, porque el instinto del vampirismo está en todos nosotros. A pesar de que esas mutaciones suenen a novela de terror, El mal de Montano se leía al borde de la carcajada.
El jurado del Premio Nacional de Letras ha señalado que Enrique Vila-Matas «encarna de manera magistral los principios medulares de la ficción posmoderna a través de un estilo particular donde las fronteras entre realidad y fabulación se difuminan y entremezclan con absoluta fluidez, construyendo un universo literario que dialoga con la tradición mientras la reinventa. Al convertir la duda en método y la lectura en aventura, reivindica la creación literaria como un arte de la inteligencia y del placer».
Además, el jurado ha manifestado que «su cuestionamiento de la autoridad narrativa, sumado a una agudeza y un humor que raya en el laconismo y la ironía, lo sitúan como uno de nuestros escritores más subversivos. Su obra sustenta un proyecto creativo y arriesgado en el marco de las letras hispánicas, que, a través de un viaje metaliterario apoyado en la cita, el mestizaje y el juego ensayístico, investiga a fondo el género de la novela, la autoría, la identidad personal y el porvenir de la escritura».
Por último, el jurado ha expresado que «su creación, profundamente filosófica, poética y libérrima, reflexiona sobre el papel de la literatura en el mundo actual y dialoga con la de otros autores -inconformistas y arriesgados, capaces de enfrentarse al fracaso en una especie de abismo propio-, erigiendo con ello todo un canon particular que nos conecta de forma imperecedera con los valores más esenciales de lo humano. Maestro del quiebro y especialista en abrir nuevos frentes, Vila-Matas es un autor inclasificable y sorprendente, cuya agudeza y pasión por la literatura le han llevado a ser uno de nuestros autores más reconocidos en el panorama internacional».
El premio, concedido por el Ministerio de Cultura, está dotado con 50.000 euros. Distingue el conjunto de la labor literaria, en cualquiera de las lenguas españolas, de un autor español o autora española, cuya obra esté considerada como parte integrante del conjunto de la literatura española actual.
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