El Ministerio quiere convertir el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música en una Entidad Pública Empresarial, pero los trabajadores temen la precarización de sus condiciones. Leer El Ministerio quiere convertir el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y la Música en una Entidad Pública Empresarial, pero los trabajadores temen la precarización de sus condiciones. Leer
Habrá reforma del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem) en esta legislatura. O, al menos, eso dice el ministro Ernest Urtasun pese a que lo primero que ha recibido Cultura es el rechazo unánime de los sindicatos al primer plan que ha trasladado el Gobierno: convertir el organismo en una Entidad Pública Empresarial (EPE).
«Queda mucha legislatura por delante para hacer las reformas que todavía tenemos pendientes. Hay tiempo para hacerlas». Con esas palabras ha despachado este jueves el ministro de Cultura la cuestión. En un acto público, donde no ha desvelado si su departamento renuncia al modelo inicial que se había planteado, Urtasun ha asegurado que «hay un diálogo en marcha» con los representantes de los trabajadores para que esa reforma se produzca, pese a que se trata de «un proceso complejo».
Hasta en cuatro ocasiones ha usado el ministro la palabra «sí» al ser cuestionado sobre si esa reforma se podrá desarrollar en esta legislatura, cuyo límite máximo se extiende hasta mediados del próximo año, 2027. «Nos instalamos siempre en que la legislatura se va a terminar mañana y hoy quiero reiterar, como ha dicho el presidente, que el Gobierno va a agotar la legislatura. Las elecciones van a ser cuando tocan que es a mediados de 2027 y queda mucha legislatura por delante para hacer las reformas que todavía tenemos pendientes», ha remarcado.
Urtasun ha incidido en que, ahora mismo, la reforma se encuentra en la fase de «intercambio de ideas y de posibilidades» entre el Ministerio y los sindicatos. La reforma se abordará de «la mano de los sindicatos como siempre se ha dicho», dijo Urtasun.
Una de las principales críticas de los representantes sindicales es que el modelo de Entidad Pública Empresarial abre la puerta a una precarización de la plantilla deI Instituto. Urtasun ha desmentido que tenga que ser así: «Siempre he dicho que va a mantener el carácter público».
El problema al que se enfrenta ahora el Ministerio es, sobre todo, de tiempos. Porque la legislatura está en su fase final y la aritmética parlamentaria no favorece al Gobierno para la reforma. La propuesta de convertir el Inaem en EPE había sido la elegida por el Ministerio porque le permitiría abordarla con mayor rapidez. Otro de los modelos, la agencia, implicaría un trámite parlamentario que reduce las opciones de llevarla adelante visto el bloqueo que Cultura sufre en el Congreso de los Diputados con las leyes.
Convertir el Inaem en una Entidad Pública Empresarial que contara con un convenio propio y un estatuto propio era el planteamiento que Cultura había encontrado para que el instituto se pudiera reformar y cumplir así la gran promesa de legislatura que había hecho Urtasun. Ese modelo permitía, por un lado, flexibilizar la contratación y que la función interventora se hiciera a posteriori, al contrario de lo que sucede ahora, para agilizar los trámites. Y también que se abriera abre la opción de incluir coproducciones -que el Inaem ya tiene-, acuerdos con terceros y mecenazgos.
Sin embargo, el modelo se ha encontrado con el rechazo masivo de los sindicatos -Comisiones Obreras, UGT, CSIF, CGT, CNT- que consideran que convertir el Inaem en una entidad pública supondría precarizar aún más las plantillas de un organismo que ya se han visto deterioradas en los últimos años. En un comunicado, los representantes de los trabajadores ya habían transmitido que la fórmula para la reforma era «inadecuada» porque «la cultura pública no es una mercancía» y la misión de este organismo «no puede regirse por la rentabilidad«.
Después de ese desencuentro con los sindicatos, el Ministerio ha decidido regresar a la casilla de salida y, de forma conjunta, negociar un nuevo estatuto como inicio del proceso. El número dos de Urtasun ha apuntado en una reunión este lunes que su intención es que la propuesta pueda estar cerrada antes del verano, según las fuentes presentes, para que los plazos de la legislatura pudieran permitir llevar a cabo la reforma.
Cultura // elmundo
