Las protestas de los profesores, que acaban cargas en el centro de la capital, han obligado a suspender también un acto de la consejera Zarzalejo este lunes Leer Las protestas de los profesores, que acaban cargas en el centro de la capital, han obligado a suspender también un acto de la consejera Zarzalejo este lunes Leer España // elmundo
Las protestas de los docentes, en huelga indefinida desde el pasado miércoles, marcan el arranque de esta semana. Las protestas de los manifestantes obligaron a cancelar este lunes un acto de la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, y se repitieron poco después a la llegada de Isabel Díaz Ayuso a otro evento en el centro de Madrid. La presidenta regional sufrió un escrache multitudinario y tuvo que ser escoltada, tras producirse cargas policiales, para abandonar el edificio. Por ello, censuró «el acoso» y la «persecución» que está sufriendo su Ejecutivo madrileño, y culpó al Gobierno central de los «actos violentos» que padecen sus consejeros y altos mandos.
«Responsabilizo a la Delegación y a Pedro Sánchez en concreto de toda la violencia que se está produciendo en las calles de Madrid», avanzó Ayuso a su llegada, entre protestas y cánticos contra ella, a un foro sobre longevidad en el que iba a intervenir.
La presidenta autonómica fue incluso un paso más allá al vincular las imágenes de violencia que se están produciendo en varios países con el aumento de la tensión social en la capital en los últimos días: «Yo quisiera saber si lo que estamos viendo en el resto de Europa va a trasladarse también a las calles de Madrid», se preguntó la dirigente regional.
Ayuso cree que el «no habrá paz en las calles de Madrid» lanzado hace diez días por la izquierda en la Asamblea «se parece bastante a lo que está ocurriendo». «Están persiguiendo a mi consejera de Educación y quiero saber si esta historia que fomenta Moncloa la vamos a tener durante todas las elecciones», reclamó.
Además, denunció que «no hay policía ni refuerzos donde es evidente» que la tensión está aumentando, como en los actos de la consejera de Educación, o de los directores generales de este departamento, después de que otro alto mando de Educación padeciera también un «escrache» a las puertas de un instituto en Vallecas.


