Poco gol y menos honor en Cornellà, ensuciada la fiesta de la roja en Barcelona por unos lamentables gritos racistas en la grada. Se despidieron los internacionales españoles hasta el Mundial con un empate ante Egipto, un buena piedra de toque para lo que puede venir, en un duelo en el que no hubo nada que celebrar. Ni goles ni mucho menos la fiesta en la grada, a la que la megafonía tuvo que llamar dos veces la atención y ante la que hasta la RFEF intentó poner orden sin demasiado éxito.
Los gritos racistas de la grada de Cornellà ensuciaron la fiesta
Poco gol y menos honor en Cornellà, ensuciada la fiesta de la roja en Barcelona por unos lamentables gritos racistas en la grada. Se despidieron los internacionales españoles hasta el Mundial con un empate ante Egipto, un buena piedra de toque para lo que puede venir, en un duelo en el que no hubo nada que celebrar. Ni goles ni mucho menos la fiesta en la grada, a la que la megafonía tuvo que llamar dos veces la atención y ante la que hasta la RFEF intentó poner orden sin demasiado éxito.
Sobre el césped no engañó De la Fuente y refrescó de lo lindo a su equipo. De hecho, cambió a diez de los once titulares ante Serbia. La carta que se guardaba el seleccionador, que parece vivir ajeno al ruido externo, es que sólo iba a repetir Lamine Yamal. Que llevara dos convocatorias sin venir el azulgrana, después de acumular muchos minutos en la última y acabar con pubalgia, poco pareció importarle al riojano, que volvió a jugar con fuego.
De la Fuente no pudo disipar dudas en una noche gris de fútbol en un partido que trascendió lo amistoso
Una vez dio inicio el partido, España dio la sensación de querer mantener la velocidad supersónica mostrada en La Cerámica y cerco a los egipcios, recibidos de uñas por Cornellà, silbado el himno y proferidos gritos de pésimo gusto. Fue Lamine, receptor involuntario de alguno de esos gritos –musulmán el que no bote–, el primero que puso a prueba a Shobeir, pero mandó alto su disparo. Hassan, el técnico egipcio, también aplicó rotaciones, aunque mantuvo a Marmoush como punta, siempre amenazante el del City.
En la portería, que tanto debate había generado, Raya empezó algo nervioso y permitió a Lasheen darle un pequeño susto. Luego se fue serenando, con la sombra de Joan García acrecentándose desde el banquillo. Pero era la roja la que llevaba el peso del juego con Olmo y Ferran poniendo en apuros a los egipcios. Pero, lentamente, el juego se fue ralentizando, Los Faraones estaban cómodos agazapados y confiaban en la velocidad de sus puntas para lanzar alguna contra letal. A punto estuvo de conseguirlo Marmoush, que tras un gran slalom en la frontal lanzó un latigazo que repelió con violencia el poste derecho de Raya.
Le faltaba velocidad al balón en los ataques de España y las diabluras de Lamine eran las únicas capaces de encender la mecha, aunque no lograba rematar la traca. De la Fuente apostó por cambiar a su centro del campo al descanso y con Rodri, Pedri y Fermín no tardó en confirmarse que la cosa iba a transcurrir por otros derroteros, todos ellos mucho más favorables a los intereses de la roja.
Shobeir apenas pudo dejar la toalla en su portería antes de ponerse a trabajar. Se iba a tener que ganar el sueldo. Ferran Torres le empezaba a poner a prueba. Aunque iba a ser Pedri el que más cerca del gol iba a quedarse, perdidos dos combates ante un Shobeir que parecía un gigante.
Debutó Joan García pero el lamentable espectáculo de la grada pudo más que lo que ocurrió en el verde
Nadie colaboró más con la agitación del partido que Fermín, una auténtica pesadilla para cualquier rival. No paró de correr el onubense, que también acarició el primero pero Shobeir parecía un muro infranqueable. Sin perder la fe, el azulgrana continuó con la sexta marcha puesta, y era capaz de engrasar una jugada como de encararse a un egipcio para defender a un compañero. Por entonces, Joan García ya había saltado al campo, estrenándose con la selección, recibido primero con pitos y luego con una estruendosa ovación de la otra mitad de la afición.
Sólo hubo tiempo para una falta de Grimaldo que repelió el larguero antes del final. Para ser un partido amistoso la cosa había resultado esperpéntica, así en general. Por lo que lo mejor fue que se acabara y que el Mundial sea la próxima estación.
0 – España: David Raya (Joan García, min.63); Pedro Porro, Mosquera, Huijsen, Grimaldo; Carlos Soler (Pderi, min.46), Fornals (Rodri, min.46); Lamine Yamal (Víctor Muñoz, min.46), Dani Olmo (Fermín, min.46), Barrenetxea (Pino, min.73); y Ferran (Borja Iglesias, min.63).
0 – Egipto: Shobeir; Hany, Ibrahim, Fathy, Fattouh; Lasheen, Attia; Zizo (Saber, min.82), Ashour (Trezeguet, min.46), Issa (Hassan, min.68); y Marmoush (Abdelmaguid, min.85).
Árbitro: Georgi Kabakov (BUL). Amonestó con tarjeta amarilla a los visitantes Issa (min.66) y Shober (min.89). Expulsó con doble amarilla al visitante Fathy (min.73 y min.85).
Incidencias: partido amistoso disputado en el RCDE Stadium de Cornellà de Llobregat (Barcelona) ante 35.895 espectadores.
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