Había dos malas rachas que se podían romper en el derbi del Spotify Camp Nou. Dos malos momentos. Dos baches. En las filas barcelonistas esperaban ansiosos que Ferran Torres rompiera su sequía goleadora. En las blanquiazules, que el equipo de Manolo González encontrara su primer triunfo de 2026 tras sumar 5 puntos de los últimos 39.
El valenciano rompe su sequía con un doblete ante un Espanyol sin victorias en 2026
Había dos malas rachas que se podían romper en el derbi del Spotify Camp Nou. Dos malos momentos. Dos baches. En las filas barcelonistas esperaban ansiosos que Ferran Torres rompiera su sequía goleadora. En las blanquiazules, que el equipo de Manolo González encontrara su primer triunfo de 2026 tras sumar 5 puntos de los últimos 39.
Se rompió la primera. El Tiburón Ferran salió del acuario en el que permanecía atrapado desde el 31 de enero, cuando marcó en Elx y firmó un doblete para alejar aún más al Real Madrid. Los blaugrana miran ahora a los blancos desde un cómodo retrovisor, con nueve puntos de ventaja. Y Ferran, en su partido 201 con el Barcelona, tras 14 envites sin marcar rompió su segunda peor racha goleadora desde que llegó a Barcelona. La primera fueron los 20 de la temporada 2022-23. Aún así, este curso ya son el 17.º y 18.º gol que anota entre los cuatro torneos oficiales, 13 de ellos en la Liga.
El equipo de Manolo González suma 30 derbis sin ganar y alarga su mala racha sin triunfos este año
El primero, un remate de cabeza tras un saque de esquina, lo celebró con un mensaje implícito: se reivindicó moviendo las puntas de los dedos de las manos, cerrándolas y abriéndolas. “Sigan hablando”, quiso decir el valenciano. Por las habladurías que han generado los dos meses y medio sin ver puerta… y también por las informaciones que nacen de la ciudad deportiva: ante la intermitencia goleadora del valenciano, que suma un gol más que Lewandowski, ya han decidido hacer este verano el máximo esfuerzo posible para fichar a Julián Álvarez.
Ferran Torres es un jugador muy querido en el vestuario. Pedri, Olmo y Lamine son su guardia pretoriana. Precisamente gracias a Lamine celebró su doblete en el 25, con una definición sutil ante Dmitrovic tras una asistencia con el exterior de la bota del mágico extremo de Rocafonda en un contraataque, mientras un enchufado Camp Nou, que registró su mejor entrada con 60.736 espectadores, lo celebraba con una grada de animación especialmente dedicada iniciando el “boti, boti, periquito qui no boti”.
La afición disfrutó mucho con un Barça repleto de canteranos: Gavi, Fermín, Cubarsí, Balde y Eric Garcia fueron titulares. También Casadó y Olmo tuvieron minutos. Y, por supuesto, Lamine, que cumplió 100 partidos de Liga. Con el extremo, Flick jugó al despiste: Lamine no terminó el entrenamiento el día anterior, pero no lo podía dejar sin derbi. Un derbi para un canterano siempre es energía. Lamine coronó su gran actuación con 90 minutos y el 3-1.
Hubo un momento en el que pareció que el Espanyol también podía romper su racha
Hubo un momento en el que pareció que el Espanyol también podía romper su racha. Manolo González, que situó a Kike García en la punta del ataque, y encomendó a Carlos Romero la difícil tarea de detener a Lamine, celebró que Dmitrović sacara un par de manos milagrosas ante Eric Garcia y Fermín. En la segunda parte, levantó sus brazos cuando Pol Lozano batió a Joan Garcia, su amigo en la calle y rival ahora en el campo para marcar el 2-1. Pero aparecieron Lamine y también Rashford. Y el conjunto blanquiazul, que completó una gran primera vuelta, sigue sin ponerle fin a un particular vía crucis que empezó precisamente en el derbi de Cornellà. Y ya son 30 derbis ligueros sin conocer la victoria.
Mientras, el Camp Nou empezó a celebrar la Liga coreando el famoso “perico, decime qué se siente”. Pero hubo algo más. Mientras el equipo agradecía el apoyo y daba la vuelta al estadio, surgió otro cántico: “el sí se puede” de una afición que se carga de esperanza para soñar, ahora sí, con la remontada europea del Barça de Lamine en el Metropolitano.
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