Juan Carlos Ferrero ha desvelado dos de las grandes preocupaciones que tuvo durante sus nueve años como entrenador de Carlos Alcaraz: las personas que se acercaban al tenista a medida que aumentaba su fama y la influencia que podían tener las redes sociales en su día a día. El valenciano reconoce que trató de advertir a su expupilo de ambos peligros, aunque en uno de ellos terminó dando la batalla por perdida.
El exentrenador del murciano confiesa que le preocupaban las personas que se acercaban a él por interés y reconoce que no consiguió convencerlo de que se alejara de las redes sociales
Juan Carlos Ferrero ha desvelado dos de las grandes preocupaciones que tuvo durante sus nueve años como entrenador de Carlos Alcaraz: las personas que se acercaban al tenista a medida que aumentaba su fama y la influencia que podían tener las redes sociales en su día a día. El valenciano reconoce que trató de advertir a su expupilo de ambos peligros, aunque en uno de ellos terminó dando la batalla por perdida.
“Le decía que no mirase las redes… pero eso fue una batalla perdida”, ha confesado Ferrero durante una entrevista en ‘El Larguero‘. En ella también ha revelado que insistía a Alcaraz para que aprendiera a distinguir entre sus verdaderos amigos y quienes podían acercarse a él por interés.
El exnúmero uno del mundo abordó estas cuestiones coincidiendo con la publicación de su libro ‘Mentalidad ganadora’. Una conversación en la que Juan Carlos Ferrero repasó las dificultades de acompañar a un jugador que alcanzó la élite siendo muy joven y también habló de su separación profesional del murciano.
Las advertencias de Ferrero a Alcaraz sobre su entorno
Juan Carlos Ferrero explicó que, además de trabajar los aspectos técnicos y mentales del tenis, dedicó mucho tiempo a aconsejar a Alcaraz sobre cuestiones personales relacionadas con su creciente popularidad.
“En lo que más trabajé con Carlos fue en controlarse a sí mismo. También le avisé sobre las compañías, las amistades peligrosas, y le advertía quién es su amigo y quién iba por interés”, relató.
El técnico consideraba importante que el murciano aprendiera a identificar las intenciones de quienes se acercaban a él. Su preocupación aumentaba a medida que Alcaraz se convertía en una figura cada vez más conocida.
“Hay que tener cuidado con la gente que te rodea. Te vas haciendo más conocido y siempre le advertía de las amistades peligrosas”, insistió.
Ferrero también reconoció que le aconsejaba tener cuidado durante sus salidas nocturnas, consciente de las dificultades que podía encontrar un deportista que había alcanzado la fama a una edad tan temprana.
La batalla que Ferrero perdió con Alcaraz por las redes sociales
Pero las amistades no eran su única preocupación. Juan Carlos Ferrero también intentó que Alcaraz evitara prestar demasiada atención a las redes sociales, aunque terminó reconociendo que no logró su objetivo.
“Le decía que no mirase las redes… pero eso fue una batalla perdida”, afirmó.
La confesión deja entrever uno de los desacuerdos que mantuvieron durante su etapa juntos. Ferrero trataba de proteger al jugador de las opiniones y comentarios que circulaban en internet, pero no consiguió convencerlo de que se mantuviera al margen.
El valenciano admitió que hubo más de una ocasión en la que sus consejos no tuvieron el efecto que esperaba. “Perdí la batalla… no fueron pocas. En todos los aspectos estábamos muy de acuerdo, pero en este era difícil de controlar”, explicó al repasar las dificultades de gestionar determinadas cuestiones fuera de la pista.
El control emocional, su mayor trabajo con Alcaraz
Más allá de su entorno y de las redes sociales, Juan Carlos Ferrero señaló que el aspecto en el que más tuvo que trabajar con Alcaraz fue la gestión de las emociones. “Siempre ha sido un jugador muy emocional. El control de las emociones es una de las cosas que más trabajamos”, admitió.
Según explicó, el carácter perfeccionista del murciano podía convertirse en una dificultad cuando las cosas no salían como esperaba. “Era muy joven y ha tenido que madurar muy joven. Al ser tan perfeccionista, a la que no le salía bien, se castigaba mucho”, recordó.
Ferrero consideraba fundamental que Carlos Alcaraz aprendiera a controlar esas reacciones y a gestionar mejor los momentos de frustración durante los partidos.
Ferrero también habló de su ruptura con Alcaraz
La entrevista también sirvió para abordar el final de su relación profesional, que llegó el pasado mes de diciembre después de nueve años de trabajo conjunto. Juan Carlos Ferrero evitó entrar en detalles sobre los motivos de la separación, aunque reconoció que existieron diferencias con el entorno familiar del tenista.
“Son cosas personales, no hay que decir a los cuatro vientos lo que pasa interiormente. Entre la familia y yo hubo aspectos en los que no nos pusimos de acuerdo y ya está, no pasa nada”, afirmó.
El valenciano admitió que su larga etapa junto a Alcaraz estuvo llena de experiencias de todo tipo: “Supongo que daría para un libro. Hay historias buenas, malas, regulares… Habría mucho que contar”.
Pese a la ruptura, dejó claro que continúa disfrutando del tenis de su antiguo pupilo: “Carlos me tiene enamorado viéndolo por televisión y lo disfruto jugando”.
Ferrero también expresó su preocupación por las lesiones del murciano, uno de los aspectos que más le inquietaban cuando trabajaban juntos. Reveló que ha mantenido contacto con Juanjo, fisioterapeuta de Alcaraz, para interesarse por su recuperación.
Sus declaraciones muestran una faceta menos visible de los nueve años que compartieron: la de un entrenador que no solo trataba de mejorar el tenis de Carlos Alcaraz, sino también de aconsejarlo sobre su entorno, su exposición pública y el control de sus emociones, aunque no siempre consiguiera convencerlo.
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